18 de noviembre de 2019, 12:38:10
Deportes

CELTA 0-0 ATHLETIC


Celta y Athletic se neutralizan en Balaídos



La primera parte del Celta fue excelente. Su entrenador, Luis Enrique, le ganó la batalla táctica a Ernesto Valverde y sus jugadores, con una asfixiante presión, lograron encerrar al Athletic en su campo.

Sin el capitán Borja Oubiña, al que su entrenador sacrificó para tener más juego ofensivo con Krohn-Dehli y Alex López, Rafinha asumió los galones en el centro del campo. El notable crecimiento del ex jugador del Barça ha coincidido con el despegue de su equipo.

El centrocampista hispano-brasileño se encuentra en su mejor momento de forma desde que llegó a Balaídos y el Athletic sufrió para frenarlo. Su recital futbolístico volvió a ser mayúsculo y sólo le faltó el gol para redondear una gran noche.

Lo rozó en dos ocasiones, pero en su primer remate, en el ecuador del primer acto, se encontró con un Iraizoz bien colocado y en el segundo, al filo del descanso, su disparo se marchó rozando el poste.

No fueron las únicas ocasiones del Celta en el primer tiempo. Con el Athletic totalmente desdibujado -los de Valverde no tiraron entre los tres palos en la primera parte-, el equipo gallego mostró todo su potencial: Santi Mina y Charles, en dos ocasiones, pudieron marcar, pero la falta de acierto y el palo lo evitaron.

El paso por los vestuarios le sentó bien al conjunto bilbaíno, mucho más fresco que su rival. A medida que el Celta pagaba el desgaste realizado, los rojiblancos crecían en la presión y tenían mayor protagonismo en campo contrario.

Sin llegar a probar a Yoel, la sensación de peligro del Athletic era mucho más grande y eso forzó a su rival a retroceder varios metros. Luis Enrique oxigenó a su equipo con la entrada de Augusto Fernández y Nolito, pero fue Muniain quien enmudeció el estadio vigués con un espectacular disparo que salió desviado por muy poco.

El Celta estaba tocado y el Athletic, mucho más entero, aún tuvo una última oportunidad pero el centro de Óscar De Marcos lo desvió Gustavo Cabral dentro del área pequeña, con Yoel superado y Kike Sola completamente solo detrás del defensa argentino.

Los rojiblancos estaban volcados y lo pudieron pagar, ya que Rafinha y Mario Bermejo, que acababa de entrar en el terreno de juego, tuvieron el gol de la victoria para el Celta en el descuento.

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