28 de noviembre de 2020, 14:08:54
Los Lunes de El Imparcial

RESEÑA


Isabel Allende: El juego de Ripper


Isabel Allende: El juego de Ripper. Plaza y Janés. Barcelona, 2014. 480 páginas. 22,90 €. Libro electrónico: 9,99 €


El juego de Ripper es el fruto de un cambio radical de registro en Isabel Allende. La autora ofrece una novela policíaca, ajustada a las convenciones del género pero -no podía ser de otra forma- en la que están presentes algunos de los ingredientes que hacen de sus obras fenómenos editoriales únicos y reconocibles por millones de lectores en todo el mundo bajo el sello Allende.

Inicialmente, la obra debía ser un proyecto conjunto de la escritora y su marido, el afamado autor de novela policíaca William C. Gordon. Sin embargo, Allende decidió asumir el reto sola y experimentar con un género que no había cultivado hasta ahora. El resultado parece haber sido del gusto de los lectores: El juego de Ripper es ya uno de los diez libros más vendidos en España y en varios países latinoamericanos.

Detrás de un enigmático título, que alude a un juego de rol real, encontramos una novela de protagonismo coral pero con algunos personajes destacados que la autora se plantea retomar en proyectos futuros. Uno de ellos es Amanda, hija de una sanadorahippie y del jefe del departamento de homicidios de la policía de San Francisco. La joven lidera un variopinto grupo de jugadores en red que se dedica a tratar de resolver los últimos crímenes cometidos en California. Los integrantes del equipo son jóvenes con problemas de integración, separados por miles de kilómetros y con identidades ficticias a través de las cuales interactúan entre ellos. Les une una potente imaginación y la espontaneidad propia de quien sabe que está tomando parte en un juego, en una ficción, con las únicas armas de la astucia y la intuición.

Amanda mantiene una peculiar relación con su abuelo: en la vida real es su mejor amigo, en la vida virtual a la que pertenece El juego de Ripper es su esbirro, quien se encarga de proporcionar a la joven información de primera mano acerca de los detalles de los crímenes que investiga. El personaje de Amanda aúna la influencia de la tecnología y de las relaciones virtuales, propia de la juventud, con la preservación de una estrecha relación familiar. La espiritualidad no podía faltar en un relato de Allende: la autora justifica la presencia de esta sensibilidad especial no solo por las características propias de su prosa, sino también por el entorno que ha escogido para ambientar su novela, California, lugar en el que la vida interior y la creencia en el poder de la naturaleza y el cosmos están especialmente arraigados.

Los detalles mórbidos o truculentos, que con frecuencia cuajan los relatos policíacos, no tienen apenas presencia en El juego de Ripper. No interesan a la autora, que prefiere dotar a la novela de ciertos toques de humor que le sirven para plantear sutilmente un tono irónico y distanciado con las convenciones del género. Allende confiesa que esta novela entraña una ligera burla a las obras escandinavas y a los recientes éxitos editoriales como la novela erótica de E. L. James; en esa clave deben interpretarse determinadas anécdotas y comentarios de los personajes sobre la novela negra o el erotismo.

La lectura es como un abrazo entre el lector y el autor, afirma la autora. El juego de Ripper más que abrazar, atrapa al lector con la cuidada prosa característica de Allende, una hábil construcción de la intriga y unos personajes tan entrañables que hacen olvidar por momentos que se está leyendo una novela en la que el crimen suele ser el verdadero protagonista. Uno de los mensajes que transmite el relato, quizá el más importante, encaja con la esencia de las obras anteriores de Isabel Allende: la imaginación, la intuición y la espontaneidad son en ocasiones las herramientas más efectivas para alcanzar la verdad.

Por Lorena Valera Villalba
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