14 de julio de 2020, 17:53:42
Opinión


EL GESTO DEL MINISTRO FERNÁNDEZ

Luis María ANSON


A los inmigrantes subsaharianos, por muy ilegales que sean, no se les puede atropellar ni tirotear ni humillar. Los mismos países que endurecen su política contra la inmigración -España, Francia, Holanda, Portugal, Inglaterra- se dedicaron durante varios siglos a cazar a los indígenas en el África negra para trasladarlos como esclavos a América y hacerles trabajar sin piedad en beneficio de los colonos europeos. Ahora que esos mismos países proclaman los derechos humanos, lo menos que se les puede pedir es humanidad con los inmigrantes.

Dicho todo esto, que es esencial, habrá que convenir que el ministro Fernández ha hecho lo que debía hacer: respaldar a la Guardia Civil y viajar a Ceuta y Melilla. Ese gesto de inequívoco valor moral le honra. Y así hay que reconocerlo. La política partidista, que todo lo niega, no puede enturbiar un viaje que demuestra la calidad personal del ministro.

Jorge Fernández se ha equivocado en muchas cosas. En su viaje a Ceuta y Melilla ha acertado plenamente. Desde la independencia de juicio es necesario subrayarlo así. En lugar de esconder la cabeza como el avestruz, en lugar de desentenderse de la cuestión, el ministro Fernández ha dado la cara para cumplir con su obligación de lealtad hacia sus subordinados. Se merece el aplauso desde esta columna escrita al aire libre.
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