22 de octubre de 2019, 5:17:29
Sociedad

Crónica religiosa


Llegaron los nuevos aires


Tras el soplo de aire fresco que ha supuesto para la Iglesia el Papa Francisco, España se contagia de las ganas de renovación y le da una vuelta a la cúpula de la Conferencia Episcopal.


Como un soplo y tras la “visita ad limina” de los obispos españoles al Papa, llegaron los “nuevos aires” a la Iglesia española, con la elección ya conocida de la nueva cúpula de la Conferencia Episcopal. Y es que, aunque muchos trataron de minimizar palabras y gestos de FRANCISCO durante la visita de los prelados, éstos los han manifestado con su voto y con su deseo de un cambio en el rumbo de nuestra Iglesia particular. Así lo ha manifestado el arzobispo de Valladolid y nuevo Presidente, Ricardo Blázquez: “El Papa ha creado una atmósfera distinta en la Conferencia Episcopal”.

Una atmósfera que ya empezó a cambiar con la elección el pasado 17 de noviembre de José María Gil Tamayo, como nuevo Secretario General, del alto organismo eclesial, y que se ha concretado con las elecciones de esta semana, en la Presidencia, Vicepresidencia, Comité Ejecutivo y Presidentes de las diferentes Comisiones. Particularmente valoro la elección de Monseñor Blázquez en la Presidencia, del arzobispo de Valencia, Carlos Osoro, en la Vicepresidencia; la continuidad de Juan del Río, arzobispo Castrense, en el Ejecutivo- no sin dificultades creadas por alguien- y del Obispo de Guadix-Baza, Ginés García Beltrán, como Presidente de la Comisión de Medios, una Comisión muy sensible hacia los problemas de nuestra profesión y que va a encabezar un hombre muy joven y con un gran futuro en la Iglesia española.

Nuevos aires que, como decíamos, se han notado en las declaraciones de Monseñor Blázquez en todos los medios. Declaraciones a las que ha acompañado un rostro amable y sonriente, que a pesar de haber sufrido en algunas ocasiones, durante su recorrido episcopal, ha sabido anteponer su bondad y su estilo a ciertos comportamientos, como aquellos que le calificaron de “un tal Blázquez” cuando llegó a Bilbao para dirigir la diócesis, uyotros posteriores, como cuando algunos le dieron la espalda en su toma de posesión como arzobispo de Valladolid. Un talante que demuestra con palabras como“no nos podemos quedar como a la defensiva, acosados, sino salir confiadamente al encuentro de las personas. Elmensaje que nosotros llevamos entre manos con nuestras palabras, con nuestra obras, con nuestra vida, es una mensaje que las personas están necesitando”.

Enhorabuena a todos.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es