16 de julio de 2019, 15:00:21
Opinion


Adolfo Suárez: lo normal hecho excepcional

Alberto Pérez Castellanos


Debido a mi edad no conocí una España gobernada por Adolfo Suárez, pero si a muchísimas personas que me hablaron de él, de su labor, de su papel en la transición o de sus aciertos y errores. No voy a entrar a criticar esos fallos o alabar sus éxitos, ni tampoco posicionarme en un entorno político. Tampoco considero muy oportuno repasar sus momentos más destacados ni hablar de la enfermedad que primero acabó con su memoria y ahora con su vida.

Si Adolfo Suárez hubiese sido un político en activo durante estos años seguro que muchos compañeros de profesión hubiesen considerado que estaría cometiendo demasiados errores. Y es que lo que el primer Presidente de Gobierno de la actual democracia española hizo entonces, ahora se considera una excepción. No debería ser así, pero aquello que debería ser la regla entre los mandatarios de todo el mundo es lo que le hizo especial.

El abulense antepuso todo para hacer lo que consideraba necesario para lograr lo mejor para su país y sus conciudadanos. Se condenó políticamente, sacrificó vida familiar y personal, y encontró numerosos enemigos que no entendieron que su empeño era el mismo que el de millones de españoles: preparar nuestro país para un futuro que ya era el presente de muchas naciones.

Es una lástima que la labor de personajes como Suárez sólo se valore en un momento tan trágico como este. Por eso espero que los mensajes que durante estos días escuchemos nos hagan reflexionar a todos y no caigan en el olvido, sobre todo entre aquellos que se enorgullecen de trabajar por el bien común, entre esos políticos que con su partidismo, egocentrismo y oportunismo han convertido al expresidente fallecido en una excepción.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es