18 de noviembre de 2019, 7:30:56
Cultura

CANCO RODRÍGUEZ Y VANESA ROMERO


"La comedia viene a ser como un bote de vaselina"

Laura Crespo

Los actores Canco Rodríguez y Vanesa Romero estrenaron este miércoles en el Teatro Nuevo Apolo de Madrid el montaje Misión Florimón, una comedia absurda e hiperbólica de los autores Sebastien Azzopardi y Sacha Danino y dirigida por Yllana, que llega por primera vez a España tras cosechar un éxito mesurable en los más de 250.000 espectadores que la vieron en Francia. La acción se sitúa en el año 1682 y de una historia delirante: Carlos II, El Hechizado, encarga a Florimón, el único de los agentes secretos que le queda, la misión de buscar un heredero que asegure la dinastía y evitar así que las posesiones de la Corona caigan en manos de Luis XIV, El Rey Sol.


El precedente de Misión Florimón son los 250.000 espectadores que la vieron en Francia. ¿Os da tranquilidad o un poco de presión?

Vanesa Romero: Bueno, yo creo que es un aval, esperemos… Lo cierto es que es una obra que ya está testada y la adaptación que se ha hecho aquí es muy buena. Vienen, de hecho, los autores a verla dentro de poco. Sabemos que es una obra que ha triunfado fuera, así que esperemos que aquí también funcione.

Canco Rodríguez: Se han cambiado algunas cosas porque en la obra francesa el gobierno que estaba pobre, que pasaba una mala época, era el francés mientras que España era el gran Estado que gobernaba medio mundo. Para que nosotros fuéramos la víctima tuvieron sumar unos cuantos siglos e irse hasta Carlos II, ‘El Hechizado’, y la Francia del poderoso Rey Sol. Se cambió espacio y tiempo, pero para contar lo mismo. Al fin y al cabo, todo es cíclico. En cuanto al público, en tres funciones nos han visto unas 1.500 personas… si seguimos a este ritmo les superamos.

Carlos II le encomienda la misión crucial de cerrar un trato que garantice la continuidad del Reino a Florimón, un bufón. ¿Ya en el siglo XVII nuestros políticos tomaban decisiones absurdas?

Canco Rodríguez: En realidad, si lo pienso, me encanaría que los políticos dieran más poder a los cómicos y bufones del país para llevar a cabo misiones. Últimamente, más que dar misiones, intentan que desaparezcan. Me gustaría que algún día dieran una misión a un Florimón español y salvase el país.

Acabas de desvelar el final de la obra…

Canco Rodríguez: Bueno, creo que desde que empieza el espectador sabe lo que va a ver: el antihéroe que gana. Es una comedia, una farsa que acaba bien, claro. De hecho, como en las grandes obras de Molière, acaban todos cantando y muy felices. La obra no es el final, sino la hora y media que vas a estar riéndote, viendo como Florimón no se entera de lo que está pasando alrededor.



En el montaje se juega con la hipérbole, con la exageración. ¿Cómo se controla eso a nivel interpretativo?

Vanesa Romero: Tienes que romper muchas barreras, pero cuando el barco está dirigido por un gran capitán, no te importa, te lanzas a la piscina porque sabes que su punto de vista es el correcto. Con el aval que de Yllana para mí fue suficiente. Me he puesto en manos de Joe O’Cuneen (uno de los directores de Yllana) para ver qué saco de todo esto y hasta dónde puedo llegar. La verdad es que él nos ha dejado mucho espacio para crear e indagar terrenos; ha sido un reto muy bonito. Creo que cuando haces este tipo de cosas, siempre tienes miedo a pasarte o a no estar bien, pero esto es una farsa en estado puro y hay que lanzarse.

Canco Rodrígez: La verdad es que el proceso de creación ha sido muy generoso y, cuando ocurre esto, es maravilloso.

Sois caras muy conocidas para el público en comedia, pero sobre todo en televisión. ¿Cómo es hacer comedia encima de un escenario, percibir en directo las risas del público?

Vanesa Romero: Está claro que mola más, pero también hay veces que piensas que toca que se rían y no se ríen, o de repente se parten cuando crees que no tocaba.

Canco Rodríguez: Siempre pasa, cada público es diferente, es la gracia del teatro.

Vanesa Romero: Depende mucho del estado anímico que tenga la gente ese día, como estemos nosotros o lo que ellos nos transmitan. Son muchos factores que te hacen ir evolucionando dentro de la obra. Nuestra prueba de fuego delante del público fue el viernes pasado delante y tuvimos que estar conteniendo la obra para que se pudieran escuchar todas las frases porque la gente no paraba de reírse.

Canco Rodríguez: En la tele tú no llevas los caballos, pero aquí sí. En tele haces una escena que luego pasa por un montaje en el que pelan, cortan, dan ritmo, saltan de plano, aguantan silencios… Tú haces tu trabajo dentro de esa caravana de caballos, pero hay un director que es el que los guía. En el teatro, el actor lleva los caballos.

Vanesa Romero: Creo que para eso tiene que haber mucha complicidad con tus compañeros, poder entenderse con la mirada.

¿Creéis que es más fácil o más efectivo transmitir un mensaje o hacer crítica a través de la comedia?

Canco Rodríguez: La comedia a veces utiliza un velo con el que parece que es menos desagradable decir ciertas cosas, buenas o malas. Si lo dices con la comedia, todo entra mejor, pero no creo que sea fácil. Cuando haces comedia para hacer una crítica, tu objetivo es que esa crítica llegue, aunque se estén riendo. No es más sencillo hacer una crítica por hacerla cómica. Creo que viene a ser como un bote de vaselina.


Ahora, Canco Rodríguez “se está despidiendo de Aída”, la exitosa serie en la que lleva trabajando ininterrumpidamente desde 2005. “Es como dejar a un compañero de piso”, compara. “Por suerte no me voy solo, sino con un amante que se llama Florimón”. En un momento en el que sólo encuentra algunas horas libres “Para dormir y comer”, con el rodaje de la serie por la mañana y la obra de teatro por las tardes, asegura que su “proyecto de futuro” es llegar al verano con un mes o quince días de descanso para coger fuerzas y poder enfrentarme a otras cosas sin una contractura cerebral”.

Lo de Vanesa Romero es otra historia, “un poco más intenso”, dice. Actualmente, compagina el rodaje de la octava temporada de La que se avecina con Misión Florimón y tiene previsto para mayo el estreno de su propia colección de complementos, pulseras y cintas para el pelo: Namdalay, además de continuar con su blog en ¡Hola! y fecha de arranque de una película para el mes de setiembre. “Yo soy de contractura de cerebro, pero es que estoy en un momento de mi vida en el que me apetece y me lo puedo permitir. Tengo ganas y fuerzas y, hasta que llegue un momento en el que sienta la necesidad de parar un poco, prefiero disfrutar y seguir cabalgando como sea y hasta donde me lleve”.

Misión Florimón podrá verse en el Teatro Nuevo Apolo desde el 9 de abril, los miércoles jueves y viernes.

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