23 de octubre de 2019, 13:13:53
Opinion


¿Gabriel García Márquez, el mejor escritor iberoamericano?

Juan Federico Arriola


El 17 de abril de 2014 –jueves de Semana Santa- murió en la Ciudad de México, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura en 1982.

No hay duda de que García Márquez ha sido uno de los principales escritores de Iberoamérica en el siglo XX, pero no comparto lo que han externado algunos personajes durante los últimos días.

En el homenaje que se le hizo al autor de Cien años de soledad, en el imponente Palacio de Bellas Artes en la capital mexicana, el presidente de México dijo que García Márquez es el mejor novelista de Iberoamérica.

¿Qué autoridad intelectual y/o literaria tiene Enrique Peña, después del gran tropiezo que sufrió el actual titular del Poder Ejecutivo en la Feria de Guadalajara en diciembre de 2011, donde hizo lucir su ignorancia sobre libros leídos? Recuerdo a los lectores, que un periodista de El mundo de Madrid preguntó al entonces candidato Peña cuáles eran los tres libros que más le habían influido y Peña se hizo líos ante una pregunta simple. Dudo inclusive que Peña haya leído en su vida un libro de García Márquez.

¿Cómo es posible que el presidente Santos haya dicho que García Márquez ha sido el colombiano más grande en la historia de su país? ¿Más grande que Bolívar que también fue colombiano aunque nacido en Caracas? ¿Se le olvidó al presidente Santos la historia de la Gran Colombia? ¿No se acuerda el presidente Santos que en la última carta El Libertador habla a todos los colombianos que implicaba a lo que son actualmente Colombia, Ecuador, Panamá y Venezuela?

Lo anterior no debe hacer suponer al lector de El Imparcial, que esté en contra del merecido homenaje a García Márquez, me opongo a que se hagan juicios definitivos de un escritor por encima de otros igualmente importantes.

Por otra parte, me parte francamente exagerado, equiparar la obra de García Márquez a la de Miguel de Cervantes. Tengo diversos argumentos, que por el momento los guardo para otra ocasión. Por lo pronto, me congratulo de ser compatriota de Elena Poniatowska quien ha recibido el 23 de abril de manos del Rey Juan Carlos de España, el Premio Cervantes.

El periodista y locutor de Televisa, Joaquín López-Dóriga declaró el pasado martes 22 de abril que García Márquez fue no sólo el mejor novelista, sino el mejor escritor de Iberoamérica? ¿Más grande que los escritores Jorge Luis Borges, Mario Vargas Llosa y Octavio Paz? ¿Más que Julio Córtazar, Alejo Carpentier y Miguel Ángel Asturias? ¿Más que el poeta nicaragüense Rubén Darío? Es discutible. ¿Y quién es López-Dóriga, ¿un escritor, un intelectual, un académico consumado, un crítico literario, un poeta? No, un aficionado a la literatura que trabaja para una compañía con un negro historial antidemocrático que manipula las noticias y colaboró en la trampa electoral de 1988 para hacer presidente a Salinas de Gortari. Lo mejor de Televisa a mi juicio, fueron los programas culturales y literarios de Octavio Paz.

Me quedo con el novelista, cuentista y periodista García Márquez, con su estilo literario y sus fantásticas historias o sus recreaciones increíbles como en La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile. No me quedo con el intelectual socialista, defensor de la dictadura revolucionaria cubana que vivió en México no como un obrero intelectual, sino como gran señor en uno de los barrios residenciales más burgueses de la Ciudad de México, El Pedregal de San Ángel.

El prólogo de García Márquez al libro de Gianni Miná, Habla Fidel, el periodista que entrevistó a Fidel Castro a finales de los años ochenta del siglo pasado. Más que un prólogo es laudatio al dictador caribeño, al que no le ve ningún defecto, ni siquiera su adicción al poder totalitario. Todos sabíamos que García Márquez fue un interlocutor natural entre el ex presidente ilegítimo Carlos Salinas y el dictador Castro, que el escritor colombiano tenía casa en La Habana y vivía con las comodidades negadas al pueblo cubano y que fue el consentido político de varios gobiernos mexicanos y del cubano que va para ser eterno.

Con ese García Márquez no me quedo y por tanto sólo me resta decir que siento que la América Ibérica haya perdido al gran escritor, pero no me sumo al endiosamiento que hacen algunos de alguien que brilló por sus libros, pero no por sus acompañantes políticos…los peores de Iberoamérica en los últimos 55 años de historia de la región.
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