12 de diciembre de 2019, 13:24:04
Economía

Crónica económica


Portugal, un ejemplo para España


Rajoy debe estar muy pendiente de la evolución de nuestros vecinos.


Portugal vuelve a los mercados. Es un caso especialmente importante para España, tanto en el plano económico como en el político. En el plano económico, la recuperación de Portugal es importante para nuestro país.

En el plano político, el ejemplo de Portugal es importante por dos motivos. El primero es que el país ha adoptado una política de austeridad impuesta por la troika, pero aceptada de buena gana por el gobierno hermano del PP, el PSD de Pedro Passos Coelho. Si esa política da frutos, la posición de quienes se identifican con las políticas de austeridad se refuerza.

El segundo es que Mariano Rajoy y Pedro Passos Coelho han hecho el mismo cálculo a medio camino entre la economía y la política. En una primera fase se realizan los recortes y las reformas, en la segunda se recogen los frutos, y cuando se celebren las elecciones los argumentos para la victoria son claros. Passos Coelho fue elegido en junio de 2011, y Mariano Rajoy en noviembre del mismo año. De modo que miran a mediados y finales de 2015 para recoger los frutos electorales de la mejora económica.

España no ha llegado a estar plenamente intervenida. Pero ha adoptado (tarde y a medias) algunas medidas de ajuste, y la recuperación está arrancando. ¿Cuál es la situación de Portugal?

Para dar respuesta a esta pregunta, nos valemos de un reciente informe de Natixis. Según recoge el mismo, el empleo creció por vez primera en el cuarto trimestre, y "el panorama a 12 meses para el desempleo es alentador".

El empleo es lo que explica, en gran parte, que desde el último trimestre de 2013 el consumo se está recuperando en Portugal, una tendencia que se mantendrá a medio plazo, aunque a un ritmo bajo. "Al mismo tiempo", señala, "los la tasa de ahorro de las familias sube a un ritmo mayor". Gue del 13,5 por ciento de la renta disponible en 2013, mientras que dos años antes fue del 9 por ciento, y del 6 en 2008. En estas condiciones, "se puede esperar que el proceso de desapalancamiento continúe, y gane impulso". Todo ello con una recuperación de la inversión, que según los últimos datos es del 4,4 por ciento interanual.

Como en el caso de España, el sector exterior lleva tiempo dando buenas noticias. Sólo que allí desde hace mucho tiempo: el primer trimestre de 2010. Este proceso se da la mano con la caída de los costes laborales (que se ha detenido en 2013) y la mejora en la productividad por trabajador. Esto ha mejorado la rentabilidad de las empresas, que han aumentado sus inversiones. Eso sí, "a costa del desapalancamiento". La deuda de las empresas no financieras alcanza el 170 por ciento del PIB.

El ajuste fiscal, que sigue drenando el crecimiento económico, da lentamente sus frutos. Según el FMI, Portugal empezará a reducir su deuda sobre el PIB en 2014, aunque Natixis cree que esto no ocurrirá hasta 2015.

Ahora bien, toda esta mejora es insuficiente para asegurar que haya evitado la catástrofe. Por tres motivos, según el banco francés. El primero es que "el ratio de la deuda sobre el PIB sigue siendo muy alto, y el proceso de reducción está siendo muy lento". El servicio de la deuda, en segundo lugar, es en consecuencia muy caro. Y en el contexto de consolidación, "es previsible que el crecimiento sea relativamente lento".
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