13 de noviembre de 2019, 8:17:37
Opinion


Un PSOE a la deriva

Santiago López Castillo


La deslenguada [1] Elena Valenciano -nada que ver con el segundo apellido de mi santa madre- es de una osadía que asusta. Se ha pasado el tiempo desde que le nombraron number one para Europa insultando al prójimo y lo que te rondaré, morena, aunque lleve un rubio de agua oxigenada. Buscaba a Cañete y no le encontraba tal que un boxeador noqueado/a, venga y vamos todos los socialistas a por la derecha con el lenguaje sexista en boca. Hasta que lo encontró. Valenciano es, con todos mis respetos, un hazme reír o figura decorativa en su corta etapa en el Parlamento Europeo. ¿Y ella es la garantía de España? Non fotis. Llámenme a Gila, que me troncho.

Y es que la política ya no es el arte de lo imposible, sino también de la mentira, del pufo, valga la redundancia. La izquierda se abraza a quien y con quien puede. He ahí el ridículo episodio en Andalucía: Susana Díez se erige en El Tempranillo -entiéndase la Tempranilla- a favor de los desfavorecidos de viviendas y luego resulta que sus aliados comunistas se lo llevan crudo sin que los socialistas reparen en el presunto mayor desfalco de la democracia: los Eres. A los que hay que sumar el corrupsoe de los fondos para formación de los trabajadores. La jueza Alaya, culpable; a por ella. Mas no. Bárcenas sigue en primera posición de la gresca contra el PP. En cambio, no hay la menor autocrítica en los “demócratas” de izquierda (PSOE+IU). Ya lo decía Lenin: con la mentira consumaremos la revolución.

Oscar López, otro gerifalte socialista, metido de lleno en supuestas irregularidades de su comunidad Castellano-leonesa, viva el PSOE, por el partido hacia Dios, ah, que no existe, ya, sigue el camino del químico prodigioso, cuyo permanente parpadeo delata su permanente mentira, y encima va y llama a Rajoy embustero. Ah, sin olvidar a Soraya, la mala, la que se opone a todo cuanto huela a derecha fascistoide (joder, qué murga, cuando la derecha jamás menta a los “rojos”, vocabulario troglodita con que se autodenominó la izquierda durante la contienda civil y debería estar desterrado del mapa). Destaca por varios cuerpos -en terminología hípica- Cayo Lara, que es un comunista bon-vivant y redomado coadyuvador a la destrucción de España. Lo de Extremadura, apoyando al pepero Monago, es una historia que debe dar mucho para escribir, y a la postre se puede reflejar en aquel libro titulado “El conde duque de Olivares o la pasión de mandar”, del insigne Gregorio Marañón.

Y luego viene Zerolo, exaltado, exultante (vítores y aplausos, ¿les suena?) por las huestes socialistas con tal de descalificar el derecho natural. Viva el Power gay, la secta rosa, un potencial mayor que muchos gobiernos. Todo vale con tal de desacreditar al adversario. Que se vaya preparando Cañete (así le denominan los sociatas, ¿nos tomamos un cañete…?) hasta el 26 de mayo. Milloneti, gordinflón, que come y bebe, yogures caducados, negocios turbios… Pero la secta, casta o como uno quiera llamar a la grey política no practica la autocrítica sino la buchaca. Me lo llevo adentro, aquí el abad del convento.

¿Y de Europa, qué? De Europa, na.

Pero que no me toquen los cataplines con los desfalcos de la subvencionada Andalucía y otros contubernios. Hasta el “moderado” Jáuregui se encabrita. Rubalcaba firma y rubrica. ZP, morro, apoya con el latiguillo de “lo social” (cualquier Pajín escribe social con equis). Y sale el AVE de la etapa zapateril, huy Maleni la que se te avecina. El gratis total, a la larga, tiene un precio.


[1] RAE: Deslenguado/a, desvergonzado/a, mal hablado
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