15 de octubre de 2019, 18:29:51
Opinion


Esperanza Aguirre, tratada como "una terrorista"



La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha afirmado este viernes que se sintió "tratada como una terrorista" por los agentes de movilidad que la multaron por aparcar indebidamente en el carril bus de Gran Vía para reiterar, a renglón seguido, que estos funcionarios "mienten, mienten, mienten".

Al ser preguntada por las imágenes que se han conocido sobre su incidente de tráfico, Aguirre ha afirmado que en ellas "se ve claramente" que todo lo que dijo fue verdad.

Es verdad, que resulta una temeridad aparcar en el carril-bus de la Gran Vía madrileña. Pero también lo es, que la Policía Municipal y, en especial, los Agentes de Movilidad se preocupan más en poner multas que en regular el tráfico. Y no es menos cierto, que muchos de ellos se comportan con malos modos y prepotencia.

La mayoría de los conductores han sufrido situaciones parecidas a la que vivió Esperanza Aguirre. Pero no pueden hacer nada, pues ante los Tribunales, la Policía, aunque sea Municipal, siempre tiene las de ganar.

El Ayuntamiento de Madrid debería tomar medidas para evitar la prepotencia de los Agentes de Movilidad, cuyo único cometido, además, consiste en regular el tráfico; carecen de competencias para retener a los conductores y poner multas.

Esperanza Aguirre se atreve a denunciar estos hechos y ese comportamiento “terrorista” de los agentes. Pero el resto de los ciudadanos tienen que aguantarse, pues en caso contrario, podrían ser hasta detenidos por resistencia a la autoridad. Pese a que, a menudo, la autoridad es injusta y se extralimita.
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