7 de diciembre de 2019, 3:46:55
Nacional

Tensión ante el próximo Congreso de Valencia


Crece la posibilidad de listas alternativas a Rajoy en el PP



El actual presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy ha manifestado su voluntad de presentarse para la reelección en el próximo Congreso. Para ello, ha buscado desde el primer momento, en un hecho sin precedentes, los avales que exigen los Estatutos de ese partido para optar a la Presidencia, con el doble objetivo de garantizarse el respaldo necesario y de impedir que otros eventuales candidatos lo obtengan y puedan hacerle frente.

Sin embargo, y puesto que Rajoy no ha presentado la lista que iría bajo su candidatura, estos avales previos no tienen significado real, puesto que sólo serían válidos en el momento en el que se presentara la lista definitiva en el transcurso del Congreso. Unos avales "en blanco" como los que ahora pide Rajoy, serían, a todos los efectos, ilegítimos, y pondrían seriamente en cuestión la moralidad y la legalidad de la elección, aunque ésta se produjese "a la búlgara", es decir, con el bloqueo de cualquier alternativa.

Por esta razón, en el PP existen expectativas sobre la presentación de una lista alternativa, al menos, a la de Rajoy, sin que la "recaudación" de avales por éste frene esa posible iniciativa.

Los pesos pesados del PP se retiran
Movimientos internos, opiniones de sectores y reuniones múltiples estudian en este momento quién puede optar a la confrontación con el actual presidente. La oportunidad es evidente: Rajoy atraviesa horas muy bajas, puesto que su reacción tras la derrota electoral, tanto en la elección de equipos como de estrategia, está siendo muy cuestionada entre los dirigentes y militantes del PP.

El problema estriba en que los pesos pesados del partido han ido retirándose paulatinamente de la escena política. Los últimos, Acebes y Zaplana, sin contar con la retirada moral de María San Gil. Y, de los que quedan, pocos se sienten seguros para una aventura como la de presentarse a un Congreso con el aparato del partido, controlado férreamente por Rajoy y su equipo desde la calle Génova de Madrid.

Pero algún sector, generacionalmente sucesor de la época de Aznar y actualmente postergado en las decisiones de renovación adoptadas por Rajoy, estudia dar el paso adelante.

Sin los antiguos dirigentes del PP que llegaron al Gobierno, no es fácil encontrar nombres que tengan posibilidades sólidas. Sin embargo, más de uno parece dispuesto, cuando menos, a estudiar el paso al frente.

Este pasado fin de semana, el diario La Razón daba cuenta de uno: Juan Costa. Según su información, pesos pesados del partido, entre los que no puede faltar Rodrigo Rato, dada la afinidad con éste de Costa, apoyarían una lista encabezada por el joven político, ex ministro y encargado del último programa electoral del PP, aunque luego postergado por Rajoy. Algunos analistas han interpretado, sin embargo, que el nombre de Costa es un globo sonda para tantear las posibilidades del propio Rodrigo Rato.

Rajoy puede estar al tanto de las alternativas
Por otra parte, el propio Rajoy puede estar al tanto de la posibilidad de alternativas, ya que en los últimos días se ha reunido con dos cualificados dirigentes de su partido: Alberto Ruiz Gallardón y Gustavo Arístegui.

El primero no ha dejado, en ningún momento, de expresar la fidelidad a Rajoy, de quien podría esperar un puesto relevante en la organización del partido. Pero Ruiz Gallardón puede ser también una opción para muchos dirigentes del PP, especialmente en su organización periférica (los "barones"), que si bien apoyan a un Rajoy presidente, por lo mismo podrían cambiar de bando a favor de otro liderazgo, si la debilidad de Rajoy se amplifica aún más. Y, ahí, el alcalde de Madrid tendría posibilidades, puesto que su línea política, siempre teñida de una ambigüedad calculada, no tendría por qué chocar con los citados barones", como Alberto Núñez Feijóo en Galicia, Javier Arenas en Andalucía o Francisco Camps en Valencia.

En el caso de Gustavo Arístegui, también consultado en esta crisis por Mariano Rajoy, es un representante cualificado de la generación de los cuarenta, inmediatamente posterior a la de Rajoy, Aznar y los líderes del PP paulatinamente retirados. Una generación intelectualmente preparada, pero que aún no ha tenido oportunidad de demostrar su capacidad de liderazgo. Esta bandera generacional, al igual que la de Costa, sería esgrimible en un Congreso como el de junio, mucho más incierto que cualquiera otro que haya celebrado el PP.

Dentro de la misma generación está Esteban González Pons, habitualmente relacionado con el equipo del presidente actual de la Comunidad Valenciana, Francisco Camps. Sin embargo, el brillante parlamentario ha planteado, hasta ahora, una línea de fortalecimiento de Rajoy, aunque no se conocen aún las contrapartidas que pueda recibir.

Aguirre y Rato, pendientes de una decisión
Pero, por último, dos importantes personalidades del PP están pendientes de una decisión. En ambos casos parece poco probable que presenten listas alternativas, pero la política en el PP se mueve a mucha velocidad, y lo improbable ayer puede ser posible mañana. Éstos son Esperanza Aguirre y Rodrigo Rato.

La presidenta de la Comunidad de Madrid ha abierto un debate ideológico en el PP, pero no se ha manifestado con voluntad de ser candidata sin que, por ello, no oculte la necesidad de un liderazgo alternativo. Respecto al exitoso vicepresidente económico de Aznar, al margen de su distanciamiento calculado sobre las contingencias del día a día, sigue siendo el personaje relativamente disponible de la anterior generación para dar el paso y enfrentarse a un Rajoy del que se distanció tanto como de Aznar cuando fue postergado en la sucesión de éste.

En este ambiente, y dejando aparte la posibilidad de francotiradores que busquen protagonismo por un día, las posibilidades de que con estos mimbres se confeccione una lista alternativa a Rajoy crecen día a día.
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