24 de enero de 2020, 7:30:58
Nacional


Mientras Rajoy pide unidad frente a Eta, Urkullu reclama una nueva política de Estado

Efe

Presentación del proyecto del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo.


El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha reclamado hoy una "unidad sin fisuras" a todos los demócratas ante el fin de ETA, un nuevo tiempo ante el que el lehendakari, Íñigo Urkullu, ha abogado por tener "altura de miras y poner en común una nueva política de Estado".

Rajoy y Urkullu han coincidido en Vitoria en la presentación del proyecto del Centro Memorial de Víctimas del Terrorismo, que se ubicará en la antigua sede del Banco de España y que pretende preservar y difundir los valores democráticos y éticos que representan las víctimas y mantener viva su memoria.

Ambos han descubierto una placa conmemorativa y han participado en la jornada "Memoria y Víctimas del Terrorismo. La Mirada de la Víctima".

En su intervención, Rajoy ha defendido la firmeza frente a ETA y ha considerado que, si hay una política de Estado en España que exige unidad y continuidad, esa es el homenaje imperecedero a las víctimas y la preservación de los valores de dignidad y justicia que encarnan.

Para él, hoy es un día importante para la memoria de las víctimas, porque el nuevo centro va a asegurar, "sin falsas equidistancias, que los terroristas no se van a adueñar de un relato que sólo pertenece a las víctimas".

El presidente se ha referido también a la amenaza del terrorismo yihadista y a los atentados recientes en Túnez o París para subrayar que, desgraciadamente, no se puede hablar del terrorismo como de un fenómeno del pasado.

"La amenaza no cesa. Hay que estar preparados y vigilantes, y, sobre todo -ha precisado-, debemos seguir levantando piedra a piedra la unidad de los demócratas, mantenernos unidos sin fisuras, movilizar nuestros recursos sin reservas y fortalecer la cooperación internacional sin excepciones".

Por su parte, Urkullu ha confiado en que este centro sea "el primer paso de un nuevo ciclo de cooperación y acuerdo", porque "pasar de la coexistencia a la convivencia demanda comunicación".

El lehendakari ha argumentado que, tras cinco años sin asesinatos de ETA y más de tres desde que la banda terrorista anunciara su cese definitivo, se ha abierto un "nuevo tiempo" que es "una oportunidad para consolidar la paz y fortalecer la convivencia".

Pero para ello, ha advertido, es necesario "altura de miras y poner en común una nueva política de Estado", por lo que ha pedido "diálogo, acuerdo y colaboración entre instituciones" para "construir políticas públicas de memoria".

Urkullu ha subrayado además el "compromiso" de su Gobierno con el Centro Memorial de Vitoria.

Rajoy y el lehendakari se han reencontrado hoy después de su cita del pasado mes de septiembre y tras los recientes reproches que Urkullu ha dirigido al jefe del Ejecutivo por su falta de apoyo al proceso de paz de Euskadi y por no haber contado con el Gobierno Vasco en la toma de decisiones sobre el memorial.

El Ministerio del Interior ha discrepado, sin embargo, con esta visión y ha asegurado que se ha contado con el Gobierno vasco desde el principio.

En la jornada de hoy, fuentes del Gobierno central han asegurado que Rajoy y Urkullu han mantenido un encuentro cordial.

Ambos han tenido oportunidad de comentar las primeras informaciones sobre el accidente de avión siniestrado en los Alpes franceses y que ha motivado que Rajoyrecortara la agenda de su visita a Vitoria para regresar a Madrid.

La jornada sobre víctimas del terrorismo ha contado con la presencia de los ministros de Interior, Jorge Fernández; Sanidad, Alfonso Alonso; y Empleo, Fátima Báñez, y en ella ha intervenido la presidenta de la Fundación de Víctimas, Marimar Blanco.

Blanco ha considerado que el Memorial de Vitoria es "una obligación moral e histórica" por la "deuda impagable que la sociedad española tiene con quienes dieron su vida por sus valores".

El diputado general de Álava, Javier de Andrés, ha valorado que este centro "contará la historia del último movimiento totalitario de Europa Occidental", y el alcalde de Vitoria, Javier Maroto, ha apostado por que sirva para generar "ideas, testimonios y argumentos" que eviten el regreso del terrorismo.

Durante el descubrimiento de la placa conmemorativa de este edificio, un grupo de personas ha silbado a Rajoy y le ha increpado con consignas como "Alde hemendik, utzi pakean" (Dejadnos en paz, iros de aquí) y gritos de "fuera" y "ladrones", mientras que han llamado a Urkullu "Españaren morroia" (siervo de España). También se han escuchado algunos aplausos.

Además, las víctimas del 3 de marzo, que reivindican la memoria de cinco trabajadores que murieron en Vitoria hace 39 años por disparos de la policía, se han concentrado en las inmediaciones para denunciar que es un memorial "excluyente".

Miembros de EH Bildu y de Podemos han secundado esta protesta silenciosa.
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