19 de noviembre de 2019, 4:23:57
Cultura

CONTIENE ANOTACIONES DEL GRECO


Digitalizada una edición de 'Las vidas' de Vasari, el primer biógrafo del arte

EL IMPARCIAL

Se trata de una ejemplar de 1568 con anotaciones del Greco. Por EL IMPARCIAL


La segunda edición florentina de los tres volúmenes del ejemplar de Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos, escrito por Giorgio Vasari, artista del Cinquecento, que formaron parte de la biblioteca particular del Greco y fueron profusamente anotados por él, han sido digitalizados por la Biblioteca Nacional.

Este libro, considerado por la historiografía como la obra que dio origen a la Historia de Arte, resume la vida, anécdotas y curiosidades de los artistas de la Italia de los siglos XV y XVI que transformaron la forma de concebir el arte durante el Renacimiento, más allá del ostracismo en el que habían quedado sumidas las artes durante la Edad Media.

"La BNE y la Fundación El Greco adquirieron conjuntamente a finales de 2014 a la familia Salas esta obra bibliográfica", explica la Biblioteca Nacional en una nota.

Subrayado y anotado

Editado por primera vez en 1550, su segunda edición fue publicada en 1568: "La obra se compone de tres volúmenes y pertenece a la segunda edición. Tienen unas características que lo convierten en una pieza única: las anotaciones manuscritas al texto de Vasari, Federico Zuccaro, El Greco y Luis Tristán. De esta segunda edición se conservan numerosos ejemplares. La BNE ya poseía dos (uno de ellos ya digitalizado), aunque ambos incompletos, con lo que ahora, además, se completa esta obra de capital importancia para el estudio de la Historia del Arte".

El ejemplar del Greco, añade la biblioteca, "se encuentra muy recortado por sucesivas reencuadernaciones". Estos márgenes reducidos "afectan a las anotaciones", explica.

También pertenece a la mano del Greco el texto subrayado, pues era su costumbre hacerlo en aquellos párrafos que iba a anotar. "Bien documentada queda la procedencia del ejemplar: en primer lugar, sabemos que perteneció a Federico Zuccaro por sus anotaciones en italiano en algunas vidas, dato que además nos corrobora el propio Greco cuando en sus comentarios apostilla a quién pertenece esa otra mano. Probablemente Zuccaro regalase esta obra al Greco cuando fue su anfitrión en Toledo en 1586. Se enriquece entonces con las numerosas anotaciones de mano del pintor cretense, que otorgan un extraordinario valor y rareza al ejemplar".

Por las marcas de propiedad se sabe que la obra formó parte de la librería de un convento de Madrid, "aunque al encontrarse hoy casi ilegibles no permiten determinar si pudo ser el de la Trinidad Calzada", cuenta la Biblioteca Nacional, que añade que "no podemos precisar en qué momento salió de España ni cuales pudieron ser sus avatares hasta que el siglo XX cuando el ejemplar fue adquirido por Xavier de Salas en un mercado londinense".
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