15 de octubre de 2019, 15:27:40
Economía

LOS 26.000 MILLONES COMPROMETIDOS POR ZAPATERO QUEDAN EN EL AIRE


26.000 millones en el aire: ¿cómo afectará la crisis griega a España?

EL IMPARCIAL

Los 26.000 millones que prometió Zapatero quedan en el aire.


A primera hora de la mañana, el parqué madrileño era la plaza que caía con más fuerza, con descensos de entorno al 5%, que se moderaban hasta el 3,8% a media jornada. Asimismo, la prima de riesgo española ha dado un vuelco al pasar de 130 puntos básicos a 180 en pocos minutos y, a continuación estabilizarse en torno a los 150.

Estos movimientos abruptos traían a la actualidad el fantasma de un nuevo verano aciago para las finanzas españolas. Como en 2012, cuando la escalada de la prima de riesgo llego a cuotas por encima de los 600 puntos básicos, y los mercados daban por hecho el rescate soberano a la economía española.

El Gobierno español ha reunido a su gabinete de crisis económico esta mañana y, a continuación, ha convocado una rueda de prensa con el ministro de Economía, Luis de Guindos, para tratar de apaciguar los ánimos en medio de la tormenta financiera.

Según ha explicado De Guindos, no hay un plan de contingencia específico para evitar un contagio en España, ya que la propia fortaleza de la Economía, tras el giro que ha experimentado gracias a las reformas del Gobierno, blinda al país. En su opinión, la economía española ya es competitiva, algo que puede observarse en la balanza de pagos. Además, los bancos españoles se han mostrado preparados para hacer frente a circunstancias adversas en las pruebas de estrés a las que fueron sometidos. Por otro lado, se han ido cumpliendo los objetivos de déficit marcados por Bruselas y se ha hecho un esfuerzo por equilibrar las cuentas públicas, ha dicho el ministro.

A pesar de las palabras de Guindos, las finanzas y los ciudadanos se muestran preocupados por las consecuencias de una situación descontrolada en Grecia, que podría llevar al país primero a la quiebra y después a la salida del euro.

A menudo se ha comparado la quiebra de Grecia con la de Lehman Brothers, que sacudió durante años los mercados internacionales, y cuyas consecuencias todavía se están viviendo. Pero tras el derrumbe del gigante financiero de Wall Street, los Gobiernos y el sector privado de todo el mundo se han preparado durante años para una quiebra de Grecia.

De hecho, en los últimos meses, las agencias de rating han insistido en que la zona euro puede aguantar a pesar del impago de Grecia de sus obligaciones.

En general, y a pesar de la volatilidad que los analistas esperan para esta semana, la situación es de calma, ya que los daños en el sector privado serán muy moderados. Las deudas han pasado a manos del sector público.

"Actualmente solo el 12% de la deuda griega está en manos de inversores privados, y de ese 12% buena parte está en los balances de los propios bancos del país. Los principales perjudicados serían las instituciones públicas como el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera o el FMI, así como los gobiernos de la zona euro", asegura Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank.

En este sentido, cabe recordar los 26.000 millones comprometidos por el entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero en el rescate de Grecia, que quedan en el aire. Sería una de las posibles pérdidas para las arcas públicas españolas. Otro de los factores a tener en cuenta sería la parte proporcional que el Banco de España perdería, en caso de que Grecia saliera del sistema de pagos del euro, conocido como Target2.

En cuanto al contagio financiero por la vía del miedo o la desconfiana, los analistas se muestran prudentes: "el riesgo existe y es innegable, pero es muy inferior al que podía haber hace dos o tres años, en plena crisis de deuda soberana europea", afirma López-Gálvez. Desde Renta 4, Nuria Álvarez también considera que que el impacto no sería tan grande, ya que Grecia ha sido un país rescatado en dos ocasiones, de manera que todos los inversores han tomado precauciones respecto a exponerse en demasía a su economía.

A pesar de que los analistas y los mercados se muestran prudentes y no llegan a discursos de descontrol, sí resaltan que una salida de Grecia del euro supondría romper el tabú de la irreversibilidad de la moneda única y, por tanto, la Unión estaría entrando en un territorio desconocido. La desconfianza en el proyecto a largo plazo del euro fue, precisamente, lo que llevó a España al borde del naufragio en 2012.

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