19 de enero de 2020, 18:03:42
Editorial


El último congreso de UPyD



Las primarias de UPyD este pasado fin de semana posiblemente sean las últimas. De aquí a las próximas elecciones generales será Andrés Herzog el encargado de no se sabe muy bien qué, toda vez que el partido parece abocado a la desaparición. De 50 sedes que tenían se quedan sólo con una, y hay aprobado un ERE que dejará en la calle al 75 por ciento de su plantilla. El número de bajas es cada vez mayor desde los últimos comicios autonómicos y locales, donde la formación los peores resultados de su corta historia.

Una historia en la que ocupa un lugar destacado Rosa Díez, artífice del éxito inicial y, en buena medida, también de su ocaso. Ella fue la que fundó UPyD, y siempre lo dirigió de un modo muy personalista; quizá demasiado. Su ego le hizo enrocarse en su negativa a pactar con un partido como Ciudadanos con el que comparte más de un lugar común. Juntos habrían obtenido una sinergias más que importantes. Además, Albert Rivera intentó un acuerdo, que no una absorción, pero no fue posible.

Hoy Ciudadanos es un valor consolidado y UPyD casi un cadáver político. Por si esto fuera poco, el vencedor de este congreso -Herzog- representa el ala más contraria a cualquier tipo de acuerdo con el partido de Rivera, lo que no augura muchos cambios de aquí a otoño. Salvo, claro está, que la fuga de militantes continúe, lo que implicaría tomar otro tipo de decisiones.
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