19 de septiembre de 2021, 17:01:19
Sociedad

CRÓNICA RELIGIOSA


Crónica religiosa. La Iglesia se ha puesto las pilas con un Papa que no para

Rafael Ortega

Las nuevas disposiciones acerca de la nulidad matrimonial han abierto esperanzas para muchos y han cerrado bocas. Por Rafael Ortega


El Papa no para. Sus decisiones y sus reflexiones sobre la vida son adoquines que van construyendo la nueva carretera por la que debemos transitar los creyentes. Esta semana, las nuevas disposiciones acerca de la nulidad matrimonial han cubierto los espacios informativos, han abierto esperanzas para muchos y han cerrado bocas.

Desde hace tiempo se esperaba que la Iglesia diera algún paso que abriese un poco la puerta de este difícil tema. No es que el Papa haya equiparado estas nuevas decisiones sobre la nulidad matrimonial con el divorcio, convirtiéndola en “una nulidad express” como ha sido calificada por voces interesadas, sino que ha dispuesto que estos procesos, “siempre dolorosos”, sean más livianos.

FRANCISCO no para y dentro de unos días viajará a Cuba y ha anunciado también su próxima visita a varios países africanos. Como ya hicieron sus más recientes predecesores, el Papa tiene necesidad de convertirse en misionero universal, llevando sus catequesis personalmente a todo el mundo.

Pero esta catequesis es también su trabajo cotidiano desde Roma. Por eso esta semana nos ha dicho que para “ser misericordiosos con los demás, debemos tener el coraje de acusarnos a nosotros mismos”. FRANCISCO ha manifestado, también, que “debemos aprender a no juzgar a los demás, puesto que de lo contrario nos volvemos hipócritas” y ha advertido que” se trata de un riesgo que todos corremos, a partir del mismo Papa”.

Las palabras y los gestos de FRANCISCO hacen mella en todos. Los críticos con su pontificado ya no saben qué hacer. Bergoglio los deja sin argumentos día tras día, sobre todo porque esos argumentos son cada vez más obsoletos. Por otro lado, vemos y leemos manifestaciones de pastores que son gratificantes, como por ejemplo las de José Sánchez, obispo emérito de Sigüenza-Guadalajara y ex Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, que ante la dramática situación de los refugiados nos ha dicho a todos que “las medidas necesarias y urgentes, como la pacificación y mejora de los países de procedencia, la persecución de las mafias, la seguridad en los traslados, la acogida en nuestros países, pueblos, ciudades, parroquias... de un determinado número de personas y familias... nos puede suponer una mínima merma de nuestro bienestar, de nuestros gastos o de nuestras expectativas, no es sino la consecuencia de nuestra condición de cristianos, de europeos, de personas humanas justas y solidarias y con sentimientos. Si los políticos percibieran que éste es el sentir de los ciudadanos, cambiarían sus actitudes, los programas de sus partidos y sus decisiones”.

“A todos nos queda- ha añadido- siempre abierta la posibilidad de colaborar a mejorar esta situación, cambiando nuestra mentalidad y ayudando a través de los servicios de nuestra Iglesia, como son Caritas, la Misiones, Manos Unidas y otras organizaciones”.

La Iglesia se ha puesto las pilas con un Papa que sigue y sigue…
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