7 de diciembre de 2019, 3:46:49
Crónica Económica

CRÓNICA ECONÓMICA


Las dudas de la Fed asustan al mercados

José Carlos Rodríguez

Nada hay más tímido que un millón de dólares. Lo dijo John M. Keynes. Por J. C. Rodríguez


Nada hay más tímido que un millón de dólares. Lo dijo John M. Keynes. Era un reproche moral a los inversores, Keynes gustaba de sustituir el análisis económico por sus preferencias. Es verdad que el riesgo, y la incertidumbre, condicionan a los inversores. No sólo a ellos. Un trabajador tiene que tenerlos en cuenta si recibe una oferta de trabajo. Y los políticos, con sus manos muertas metidas en el mercado, también tienen que tenerlo en cuenta. Yanet Yellen, gobernadora de la Reserva Federal, lo ha tenido en cuenta.

La Fed, finalmente, no ha subido los tipos de interés. Las razones aducidas para no hacerlo son las que cabe esperar. Yellen ha señalado que la inflación es baja, que las exportaciones netas también lo son. Un aumento de los tipos apreciaría el dólar y ello supondría nuevas dificultades para la exportación, y facilidades para la compra de bienes foráneos. La tasa de paro es baja, en términos históricos, pero la calidad de gran parte del empleo también lo es; hay “empleados a tiempo parcial involuntarios”.

Según CME, hay un 16 por ciento de probabilidades de que suban los tipos el próximo mes. Si no, lo hará más adelante, en principio. Pero no está claro. Si Yellen ha dicho que “los tipos de interés negativos no es algo que hayamos considerado seriamente”, quiere decir que lo han considerado. Y es una indicación de hasta qué punto tienen miedo.

Para hacernos una idea de porqué la prensa y los analistas estaban ansiosos antes de la reunión de la Fed, y siguen estándolo después, es por un motivo: Desde 2008, la Reserva Federal sólo ha tomado mes a mes dos tipos de decisiones: Rebajar los tipos y mantenerlos. No los ha subido, y de hacerlo ello supondría el fin de una era. Ese es el motivo de esta ansiedad, de esta preocupación. ¿Está dispuesta la Fed a cambiar su política de tipos de interés? La columna Lex, del Financial Times, lo pone en duda. No sabe si es una decisión prudente, o es el inicio de un cambio de perspectiva, por el que la idea de subir los tipos se desvanece y los tipos negativos se descartarán, pero sólo después de considerarlos seriamente.

Uno de los motivos que llevan a pensarlo es que en el lenguaje utilizado por Yellen hay más referencias a la evolución global de la economía que en discursos anteriores. Con China pinchándose, puede entenderse que lo haga. Pero de fondo está el miedo a las consecuencias de la política de bajos tipos de interés impuesta por la propia Fed, y con ella y de forma coordinada por el BCE, el Banco de Inglaterra, el Banco de Japón, el Banco de Canadá y demás. ¿Por qué se han desplomado los mercados ante una decisión que, en principio, debería animarles? Porque huelen el miedo con el que se ha adoptado el retraso en la decisión de subir los tipos. Con una tasa principal al 0,25 por ciento, un aumento de 10 o 25 puntos básicos no hubiera supuesto, en la práctica, ningún problema de financiación. Y hubiera enviado la señal de que la Fed tiene confianza en la futura marcha de la economía. Pero no es así.

La política de la Reserva Federal ha entrado en una fase decisiva. Ahora los analistas van a interpretar sus decisiones en estas claves, si mantiene la perspectiva de volver a unos tipos de interés normales, que sean compatibles con un crecimiento sostenible y no alimenten más riesgos futuros, o si por el contrario se repliega en las facilidades de crédito actuales.
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