28 de enero de 2020, 12:29:39
Mundo

LA FORMACIÓN, APOYADA POR PODEMOS, HA CEDIDO ANTE LA TROIKA


El populismo de Syriza se la juega en las disputadas elecciones griegas

EL IMPARCIAL

Casi un empate técnico: ese es el resultado que arrojan las encuestas en los comicios griegos.


Los populistas de la escindida Syriza y los conservadores de Nueva Democracia se disputan la victoria en un país, cansado, harto de estar en el disparadero, de protagonizar portadas en la prensa internacional, de sufrir corralitos, de ver decepcionadas sus expectativas, dentro de una larga y terrible recesión económica.

Tras los vertiginosos meses de Gobierno de Syriza, en el que las negociaciones entre Grecia y sus acreedores llegaron a un punto máximo de tensión, corralito bancario incluido y la posibilidad de una bancarrota del país encima de la mesa, los griegos han llegado a un nuevo punto de inflexión decepcionados, según los sondeos. El apoyo a Syriza se ha desinflado y la formación de tintes populistas se encuentra empatada con el partido clásico de centro derecha Nueva Democracia que, junto con el Pasok, ha vehiculado la democracia helena durante los últimos años.

Si bien las encuestas pueden resultar engañosas –en el referéndum celebrado para votar las medidas de austeridad de la Troika mostraban un empate que resultó siendo un abrumador ‘no’-, el resultado de los últimos sondeos muestran una escasa victoria de Syriza, con una ventaja de apenas un 0,5% y un 3% frente a Nueva Democracia. La tercera fuerza sería el partido neonazi Amanaecer Dorado, con más del 6% de los votos, seguidos por el socialdemócrata Pasok, los centristas To Potami, y los comunistas del KKE.

La escisión de Syriza, Unidad Popular apenas obtendría los sufragios necesarios para entrar en el Parlamento griego, compuesto por 300 miembros.

Sea cual sea el resultado, Europa está pendiente de unas elecciones que podrían suponer el final de la aventura de Grecia al enfrentarse con sus acreedores, que han otorgado un nuevo rescate a las autoridades griegas. Si bien los mercados están ahora preocupados por la desaceleración china y la fecha que establecerá la Reserva Federal para cortar los estímulos monetarios en su economía, el aliento que el Gobierno de Syriza daba a otras formaciones populistas en el seno europeo puede extinguirse.

Entre los casos más llamativos se encuentra el de Podemos: Pablo Iglesias se desplazó esta semana a Atenas para estar en el cierre de la campaña del líder izquierdista Alexis Tsipras. Junto a Iglesias, el jefe del grupo parlamentario alemán Die Linke, Gregor Gysi, y el secretario general del Partido Comunista francés, Pierre Laurent.

Este mismo sábado, el número dos de Podemos, Iñigo Errejón, el secretario general de la formación en Aragón, Pablo Echenique, la coordinadora de ICV, Dolors Camats y el candidato de Catalunya Sí que es Pot a la Generalitat, Lluís Rabell, han mostrado su apoyo a Syriza, a los que han deseado que mañana ganen las elecciones.
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