16 de julio de 2019, 23:13:02
Deportes


Análisis deportivo. La ilusión de la Eurocopa

Juan Maestre Muñoz

Islandia, Gales, Irlanda del Norte y Albania han sido las grandes revelaciones en la clasificación.


La Eurocopa de Francia del próximo verano cada día está más cerca. Las últimas jornadas de clasificación para esta gran cita en tierras francesas se han disputado esta última semana. Las grandes selecciones europeas cerraron su participación de formas muy diferentes. Sorprende la angustia que ha vivido Alemania para clasificarse frente a la clasificación sobresaliente de otros países, como Inglaterra. Pero dejando a un lado a los grandes países de Europa, estas jornadas clasificatorias para el Europeo de Francia están siendo divertidísimas porque muchos países con los que no contaba nadie han sellado su clasificación para Francia. Las grandes revelaciones han sido Islandia, Gales, Irlanda del Norte y Albania. Estas cuatro “cenicientas”, cada una con sus peculiares sistemas de juego, han sorprendido a propios y extraños con sus resultados inesperados.

Islandia, un país de 320.000 habitantes, asombró a toda Europa con su juego y perfecta clasificación para la Eurocopa. Islandia hizo historia en Europa, porque sin contar con ninguna gran estrella en el mundo del fútbol logró clasificarse por primera vez en su historia para una Eurocopa. Los islandeses, entrenados por uno de los grandes entrenadores suecos del momento Lars Lagerbäck, demostraron a Europa que si trabajas con humildad y creyendo en tu juego consigues tus objetivos. Islandia con su sistema de 1-4-4-2 fue capaz de ridiculizar a selecciones muy superiores a ella como Holanda, Turquía y República Checa. Pero Islandia no es una ilusión. Es una realidad. Lars Lagerbäck ha rescatado para el fútbol moderno un sistema de juego defenestrado. La selección de fútbol islandesa controla el juego en el medio de campo en sus partidos, haciendo imposible a sus rivales poder disputarle el balón, pero no renuncian a los contragolpes. Esta pequeña isla en medio del océano Atlántico ha conseguido que el fútbol mundial se interese por sus métodos.

País de Gales será otra de las grandes sorpresas de la próxima Eurocopa. El equipo Gales capitaneado por su gran estrella, Gareth Bale, participará por primera vez en su historia en una Eurocopa. Pero esta gesta de los dragones galeses nada tiene que ver con el milagro de Islandia. Gales le debe, prácticamente, toda su clasificación a su jugador referencia, Gareth Bale. El juego de Gales no tiene esquemas tácticos difíciles. Su juego se basa en una defensa férrea formada por un mínimo de cinco defensas que rechaza tener la posesión del balón y adora correr hacia la portería adversaria cuando se encuentra con el balón. Este sistema defensivo de contraataques les va a permitir soñar el próximo verano en Francia con ganar por primera vez en su historia el título de campeón de Europa.

Las otras dos grandes sorpresas de la clasificatoria para la Eurocopa son la selección de Irlanda del Norte de Michael O'Neill y la selección de Albania del italiano Gianni De Biasi. El ejército verdiblanco, como cariñosamente conocen los aficionados de Irlanda del Norte a su selección, se ha clasificado por primera vez en su historia para un Europeo. La clasificación fue brillante como la primera de su grupo. Las claves de la clasificación de este pequeño país de Europa, que tiene un millón ochocientos mil habitantes, se debieron a la unión entre sus jugadores, prácticamente todos desconocidos, pero que juegan en las grandes ligas de Inglaterra y Escocia.

El fútbol ha sido muy caprichoso y, por fin, ha situado a Albania en el mapa del fútbol europeo y mundial. Un entrenador italiano consiguió clasificar a un país del que muy poca gente sabía situar en el mapa por primera vez en su historia para una fase final de un campeonato internacional. De Biasi, viejo conocido por tierra levantinas, en 2007 entrenó al Levante, ha confeccionado un equipo muy físico y rocoso lleno de jugadores que juegan en la liga Italiana como son Berisha y Cana, en el Lazio, y Basha, en el Torino. El carácter del calcio italiano está muy presente en el fútbol de la selección albanesa. Este sistema funciona porque Albania se ha reído de selecciones potentes a nivel europeo como son Serbia y Dinamarca.

La Eurocopa de Francia del próximo verano disipará, en fin, si estas selecciones se convierten en auténticas realidades o si, por el contrario, sólo fueron pequeños milagros puntuales surgidos por diferentes puntos del mapa europeo. Pero hasta entonces podremos disfrutar de sus asombrosas clasificaciones para una fase final.
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