21 de abril de 2019, 18:38:06
Deportes

FINAL DEL MUNDIAL DE INGLATERRA


All Blacks y Wallabies, en busca de la hegemonía del rugby mundial

Javier Nuez

Nueva Zelanda y Australia disputan este sábado la final del Mundial de Inglaterra (17:00 horas/Canal+Deportes). Por Javier Nuez.


Los All Blacks llegan a la cita como favoritos indiscutibles al título. Tienen la mejor selección vista en años, son los vigentes campeones y sólo han perdido tres partidos en los últimos cuatro años. El último de ellos, eso sí, fue contra Australia el pasado agosto.

A la presión del favoritismo indiscutible se suma al combinado neozelandés el componente emocional. La columna vertebral que ha construido estos años el rugby total con el que han asombrado al mundo dice adiós a la selección. El gran capitán McCaw, la gran figura Dan Carter, Ma’a Nonu y Conrad Smith, entre muchos otros, disputarán su último partido con la zamarra negra.

Savea, durante el partido contra Francia.La calidad neozelandesa es tal que le ha permitido jugar con el regulador a lo largo de todo el torneo. La poca exigencia de sus rivales de grupo, salvo Argentina, ha provocado que el combinado entrenado por Steve Hansen apenas haya sufrido bajas en un Mundial cargado de ellas. Sólo tuvieron una: la del veterano Tony Woodcock, que adelantó la retirada que ya había anunciado para después de la cita mundialista.

Esa placidez fue la que le provocó el mayor susto. En semifinales, la apuesta física de Sudáfrica estuvo a punto de romper todas las predicciones ante una Nueva Zelanda que empezó demasiado confiada y que disputó una primera parte plagada de errores. Pese al esfuerzo sudafricano, la calidad neozelandesa se acabó imponiendo.

Una resurrección que vale una final
Frente al favoritismo neozelandés se coloca la ilusión de una resucitada Australia. La selección wallabie llega a la final también invicta aunque de diferente manera a la de su rival.

Encuadrada en el grupo de la muerte, Australia, junto a Gales, logró la campanada de dejar eliminada en el “grupo de la muerte” a la muy orgullosa y autoproclamada gran favorita Inglaterra.

En cuartos de final, además, logró el pase a semifinales gracias a un error arbitral en la última jugada del partido contra Escocia. Reconocido por la propia Federación Internacional, que se disculpó a Escocia por el fallo. Ya en semifinales, Argentina no fue rival para una Australia recuperada del sobresalto.

El combinado australiano, antes de llegar a 2016, estaba inmerso en una de las peores crisis de juego y resultados de su historia. La llegada al banquillo del único entrenador ganador de las grandes competiciones de clubes en los dos hemisferios –la Heineken Cup en el Norte y el Super 15 en el Sur-, Michael Cheika, sirvió para dar un giro de timón que ha desembocado en la final de este sábado.

Cheika entró en un vestuario dividido y lleno de luchas internas. Sin embargo, no hizo ninguna limpia ni expulsó a nadie. Mantuvo el mismo bloque y cambió la mentalidad dando galones al joven Michael Hooper y al casi anónimo en ese momento Ben Foley, bien conocidos por Cheika en su equipo los Waratahs de Nueva Gales del Sur. La recuperación de David Pocock en enero tras dos años en el dique seco fue el catalizador para la transformación wallabie. De perder contra Escocia en casa a la final del Mundial.

La final: maldición para unos y costumbre para otros
Australia y Nueva Zelanda llegan a la final igualados a títulos mundiales con dos victorias –junto a Sudáfrica, los que más entorchados tienen-. Sin embargo, se da la circunstancia de que los dos títulos ganados por los All Blacks han sido como anfitrión mientras que los Wallabies han sido ambos en suelo británico. Así, de Twickenham no sólo saldrá el campeón mundial sino la selección que tendrá la hegemonía del rugby, por lo menos, otros cuatro años.

Con o sin esta circunstancia de por medio, el favorito indiscutible es Nueva Zelanda. Para poder ganar, Australia debe mantener el balón todo lo que pueda, con una presión constante y una defensa intensa cuando no lo tenga.

Bernard Foley, dando una patada en una conversión en el partido contra Argentina (Efe).Las dos terceras líneas tendrán un papel fundamental en el encuentro. Pocock como gran baluarte australiano en esta lid, ayudado por Hooper y Fardy contra los veteranos McCaw, Kaino y Read. Las patadas de Foley serán claves si los australianos quieren sumar puntos. Por el contrario, el “autobús” Savea, mayor anotador del Mundial, y Retallick, actual mejor jugador del mundo, serán la voz cantante de los All Blacks.

Estos son los ingredientes del tercer mayor evento deportivo del mundo, con unos 400 millones de televidentes previstos y para el que aún quedan entradas en taquilla para el sector más barato por 750 euros. Las más caras, que alcanzaban los 1.700 euros, desaparecieron pronto. Si alguien quiere ser uno de los 82.000 espectadores en Twickenham en una posición más regia aún tiene la reventa disponible, donde ya los precios se disparan hasta los 6.000 euros.

El XV de Nueva Zelanda: 1-Joe Moody, 2-Dane Coles, 3-Owen Franks, 4-Brodie Retallick, 5-Sam Whitelock, 6-Jerome Kaino, 7-Richie McCaw (capitán), 8-Kieran Read, 9-Aaron Smith, 10-Daniel Carter, 11-Julian Savea, 12-Ma'a Nonu, 13-Conrad Smith, 14-Nehe Milner-Skudder y 15-Ben Smith.

Suplentes: 16-Keven Mealamu, 17-Ben Franks, 18-Charlie Faumuina, 19-Victor Vito, 20-Sam Cane, 21-Tawera Kerr-Barlow, 22-Beauden Barrett y 23-Sonny Bill Williams.

El XV de Australia: 1-Scott Sio, 2-Stephen Moore (capitán), 3-Sekope Kepu, 4-Kane Douglas, 5-Rob Simmons, 6-Scott Fardy, 7-Michael Hooper, 8-David Pocock, 9-Will Genia, 10-Bernard Foley, 11-Drew Mitchell, 12-Matt Giteau, 13-Tevita Kuridrani, 14-Adam Ashley-Cooper y 15-Israel Folau.

Suplentes: 16-Tatafu Polota-Nau, 17-James Slipper, 18-Greg Holmes, 19-Dean Mumm, 20-Ben McCalman, 21-Nick Phipps, 22-Matt Toomua y 23-Kurtley Beale.

17:00 horas (Canal+Deportes)

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