22 de octubre de 2019, 3:48:50
Sociedad

IGLESIA CATÓLICA


La Conferencia Episcopal Italiana achaca las filtraciones al miedo a las reformas

Efe

Hay una "oposición" en el seno de la Iglesia a la que "le cuesta aceptar este cambio de paso".


El secretario general de la Conferencia Episcopal italiana (CEI), Nunzio Galantino, dijo este martes que las supuestas filtraciones de documentos clasificados "seguramente" se deben a que "alguien teme el proceso de renovación" del papa Francisco.

"Si es un ataque a la Iglesia, no sabría decir de dónde viene. Seguramente de alguien que tiene miedo ante el proceso de renovación que el papa Francisco está llevando adelante", consideró Galantino en una entrevista en el canal católico TV2000.

"Creo que hay quien teme a una Iglesia que empieza a ser inatacable en algunos puntos, que comienza a ser más creíble también a los ojos de los no creyentes y esto está haciendo perder la razón a alguno. Algunos ataques son injustificables", añadió.

Galantino habló de una "oposición" en el seno de la Iglesia católica a la que "le cuesta aceptar este cambio de paso".

"Ante propuestas tan radicales y fuertes (...) claro que puede haber quien, muchos o pocos, no sé decirlo, puede que haya a quien le cueste aceptar este cambio de paso", opinó.

A su juicio, "está claro" que hay quien pretende detener o ralentizar el proceso reformista del pontífice argentino porque "probablemente, y no quiero juzgar a nadie, algunos igual de buena fe se han acostumbrado a algunas lógicas, algunos modos de actuar, probablemente también a algunos privilegios".

Indicó que "está claro que hay una voluntad de detener esto o al menos ralentizarlo de todos los modos. Entre estos métodos (...) puede estar también provocar, crear dificultades a través de estos gestos".

Galantino aseguró que vio al papa el pasado domingo y no le pareció "particularmente amargado" por estos sucesos.

La polémica ha estallado en el Vaticano después de que fueran detenidas dos personas, una de ellas el sacerdote español Lucio Ángel Vallejo Balda, supuestamente por haber sustraído y difundido material considerado reservado.

Este caso ya ha sido bautizado como "VatiLeaks-2", en alusión al escándalo surgido en 2012 con la revelación de parte de la correspondencia del entonces papa Benedicto XVI por su mayordomo.

El cura español continúa retenido en la Gendarmería vaticana, mientras que la otra detenida, la exconsejera italiana Francesca Chaouqui, ha sido puesta en libertad por colaboración con la Justicia, aunque está a disposición de la Fiscalía de la Santa Sede.

En un comentario en su perfil de la red social Facebook, Chaouqui, quien fue de nuevo interrogada, aseguró que no ha traicionado al papa y nunca ha entregado un documento a nadie.

"No hay nada que haya amado y defendido más que la Iglesia y al papa. Ni siquiera mi dignidad", agregó, tras mostrar su total confianza en los investigadores.
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