12 de noviembre de 2019, 7:44:17
Mundo

AUTORA DE ‘LA FRONTERA’ (STELLA MARIS)


Samar Yazbek: “Hay poca esperanza para el pueblo sirio”

B.M.H.

Autora de 'La frontera' (Stella Maris y Premio Pen Pinter). Por Borja M. Herraiz


¿Cómo cree usted que Siria, un país con una pujante vida cultural y una sociedad civil muy avanzada antes de la guerra, ha acabado por convertirse en uno de los conflictos más complejos de las últimas décadas?
Es difícil creer cómo mi país se ha convertido en un país lleno de muerte y destrucción. Es duro y salvaje que mi pueblo lleve siendo atacado más de cuatro años por su propio régimen.

Cuando el levantamiento popular comenzó en 2011 mediante manifestaciones pacíficas que demandaban progreso, libertades y más democracia, éstas fueron respondidas por el régimen con una violencia extrema, con asesinatos y multitud de detenciones. Además, Al Assad avivó el fuego al recurrir al componente sectario de la sociedad.

Hay que destacar que las manifestaciones tuvieron su origen en zonas rurales, pobres, marginadas. La respuesta del Gobierno basada en su carácter represivo ha desembocado en una militarización de la revolución.

No podemos tampoco dejar de lado el papel que han jugado Irán y Hizbulá o la permisividad fronteriza turca, que ha acabado por permitir la entrada de miles de combatientes. Por el contrario, el Frente de Liberación Nacional no ha contado con el mismo apoyo que las fuerzas leales al régimen.

Uno de los aspectos más terribles del conflicto es que, en gran parte, se trata de musulmanes luchando contra otros musulmanes en una suerte de guerra civil religiosa…
Sin duda. El conflicto tiene una cobertura religiosa pero en realidad es una guerra alimentada por intereses políticos en los que la fe puede ser un factor adicional de la violencia. Lamentablemente, la región ha vivido en los últimos cuarenta años un declive en los estándares democráticos y civiles, algo que forma parte de los regímenes dictatoriales de la zona.

Parte de lo que sucede en Siria, no todo, tiene un componente religioso, pero la región se ha convertido en un instrumento para librar guerras en pos de unos intereses políticos muy concretos.

Tras más de cinco años de guerra, ¿cómo evaluaría la respuesta que ha dado la comunidad internacional al conflicto?
El silencio de la comunidad internacional sobre las violaciones de los derechos humanos cometidas por el Gobierno de Baschar Al Assad no ha hecho sino empeorar la situación en el país.

Por otro lado, el problema de los refugiados es una consecuencia del silencio de la comunidad internacional ante el conflicto y la tragedia que se vive en Siria. Esta gente no sólo huye de Estado Islámico, sino también de los bombardeos del régimen.

El problema sirio es muy complicado pero la crisis de los refugiados ha hecho que los europeos por fin despierten.

Hace unos meses, Baschar Al Assad era visto como el principal escollo para solucionar el conflicto. Ahora, tras la intervención rusa y la incapacidad para encontrar una vía pacífica y negociada, se le ve como un mal menor que podría perdurar. ¿Cree usted que el régimen sobrevivirá a la guerra?
Hay que tener en cuenta el sufrimiento y las calamidades de la guerra. Para resolver el problema sirio es prioritario acabar primero con el terrorismo y también con sus causas.

Yo me pregunto: ¿Cómo puede ser Al Assad parte de la solución si tanto él como sus tropas y sus aliados, como Rusia, siguen atacando a los civiles? Es preciso iniciar un periodo de transición política y exigir responsabilidades a aquellos que hayan cometido crímenes contra el pueblo, ya sean del régimen o de los grupos terroristas. Considero que ambas partes tienen una gran responsabilidad, pero no me cabe en la cabeza cómo Estado Islámico o Al Nusra (Al Qaeda en Siria) pueden ser parte de la solución.

En resumen, me vale cualquier vía que suponga el final de los ataques contra la población civil, pero dudo que Al Assad acceda a las demandas democráticas de la gente. El problema sirio no es nuestro, sino que es una pugna de intereses que confluyen en el país. Al fin y al cabo, el régimen es un títere de las potencias mundiales y regionales y el pueblo no tiene en su mano ninguna solución, que está en manos de los grandes líderes.

Parece que las partes que pueden acabar con el conflicto, Estados Unidos y Rusia, no quieren hacerlo, y las que sí quieren, Siria e Iraq, no pueden. ¿Está de acuerdo?
Creo que va a ser un camino muy largo a no ser que se dé una sorpresa, puesto que el conflicto sirio está tomando unas dimensiones imprevistas.

Si tenemos en cuenta la llegada masiva de refugiados a Europa y los ataques de Rusia puede que se impulse a la comunidad internacional a llegar a una solución pacífica. Tampoco olvidemos que el caso sirio se ha convertido en una baza para las transacciones entre Moscú y Washington, sobre todo en lo tocante a la crisis en Ucrania o Crimea.

Lamentablemente, Siria y su pueblo están pagando un alto precio por estos pactos políticos entre las grandes potencias porque en mi país se está destruyendo el pasado, el presente y el futuro. Pero claro, las grandes potencias no ven esto, sólo ven sus intereses.

En su opinión, ¿qué papel considera que ha jugado Turquía en el auge de las fuerzas en conflicto y qué medida ha influido en el auge yihadista en la región?
La actitud turca hay que verla en un contexto del problema kurdo. Turquía se ha centrado en este factor y me ha llamado la atención que la frontera ha estado abierta totalmente a los combatientes yihadistas durante meses.

Hay que reconocer que en el aspecto humano Turquía ha acogido a decenas de miles de refugiados. Supongo que sus intereses prevalecen a los de otros, como los sirios, y esto es sólo un ejemplo de lo que hacen otros tantos países.

Eso sí, para mí el principal responsable de lo que está pasando es el régimen de Baschar Al Assad y sus aliados. Luego ya habrá que analizar el papel que han jugado otros actores, como Turquía.

En este contexto, con demasiadas complejidades y dificultades enmarcadas en un intricado juego de poderes, ¿cree usted que hay esperanza para el pueblo sirio?
Veo que la esperanza es muy débil. Necesitamos hacer llegar nuestra voz para que se acabe la guerra, pero viendo las negociaciones y los contactos, las pugnas y los intereses, parece que hay poca esperanza para el pueblo sirio.

Título: La frontera
Autor: Samar Yazbek
Editorial: Stella Maris
ISBN: 9788416541218
Páginas: 290
Precio: 21 euros

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