20 de septiembre de 2021, 12:49:08
Economía

RAJOY LOGRA TERMINAR LA LEGISLATURA CON MENOS PARADOS QUE ZAPATERO


Historia del desempleo en España: sube con gobiernos socialistas y desciende con los populares

EL IMPARCIAL

Rajoy termina la Legislatura con menos parados que Zapatero. EL IMPARCIAL


El Gobierno de Mariano Rajoy necesitaba hacerse una ‘foto finish’ del final de la legislatura en la que el empleo hubiera descendido por debajo del umbral que dejó Zapatero, que batió el récord de paro durante el final de la legislatura, cuando los despidos eran generalizados y no se veía el final del pozo en el que se sumergía la economía española. Lo consiguió: el último dato publicado por el Ministerio de Empleo muestra el mejor noviembre de entre los registrados en las series históricas en cuanto a reducción del paro. Se trata de un mes malo para el empleo, que suele preceder al buen dato de diciembre, mes en el que se desarrolla la campaña navideña.

Pero era la última referencia en cuanto al empleo que se conocería antes de la contienda electoral y la votación del 20 de diciembre. Y hay una cifra absoluta: 4.149.298 parados, por debajo de los 4.420.642 que dejó el anterior presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

De esta manera, se subvierte la tendencia de aumento del paro que atormentó a la sociedad española desde que en 2008 se acabara la economía basada en la burbuja inmobiliaria.

En cuanto a la última Encuesta de la Población Activa que publica el INE, el último dato publicado, correspondiente al tercer cuatrimestre del año muestra otra victoria del Gobierno de Mariano Rajoy.

Lo cierto es que el récord absoluto de paro se produjo durante el Gobierno de Mariano Rajoy. Desde la inédita cifra de 5.287.000 parados que dejó el Ejecutivo de Zapatero, siguiendo la EPA, el paro siguió escalando hasta su máxima altura: 6.278.000 parados, la cifra más alta registrada.

Los primeros meses del Ejecutivo estuvieron marcados por medidas dolorosas de ajuste que tenían como fin equilibrar las cuentas públicas y forzar al sector privado a que se desendeudara. Se estaban poniendo las bases de un nuevo modelo económico post-burbuja en el que no podían pesar demasiado los motores que impulsaron el modelo económico anterior: el sector público, el crédito y la construcción.

El Gobierno de Mariano Rajoy aprobó también una reforma laboral que facilitaba el despido, con la tesis de que, al ser más fácil despedir, también sería más sencillo para los empresarios contratar nuevos trabajadores. Esta reforma laboral ha estado en el centro de la polémica social, ya que tanto la oposición como los sindicatos se han puesto en frente de ella.

Las fuerzas contrarias a la reforma argumentan que los nuevos trabajos que se crean son precarios, e incluso se ha hablado de pobreza no sólo entre los parados, sino también entre los asalariados. El Gobierno de Mariano Rajoy, por el contrario, considera que la reforma laboral ha sido la palanca que ha permitido detener la sangría del paro en España y confía en que, si resulta reelegido y puede continuar con el timón puesto en su agenda reformista, España logrará crear 20 millones de empleos. Con esa cantidad de cotizantes, ha argumentado en numerosas ocasiones, están a salvo las pensiones y el equilibrio de las cuentas públicas.

En perspectiva histórica, las grandes alzas del paro han coincidido con los gobiernos socialistas, mientras que los descensos más abruptos del desempleo se han producido durante los gobiernos populares.

En 1994, tras las Olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla, la crisis internacional golpea duramente en España y se alcanzan los 3 millones y medio de parados, el 24,6% de la población activa. El Gobierno socialista de Felipe González se vio obligado entonces a establecer una reforma laboral sin pactar con los sindicatos que atenuó las cifras de desempleo. Sin embargo, tras la entrada del Ejecutivo de José María Aznar la tendencia se acentuó hasta llegar a una cifra de paro de 1.871.000 personas, el 10% de la población activa.

El estallido de la burbuja inmobiliaria durante el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero originó una sangría en el empleo, que se disparó a partir de 2008 hasta el fin de la legislatura. Ya en 2011, con la transición hacia un nuevo modelo económico por hacer, el equipo económico de Mariano Rajoy sabía que los frutos de las reformas no se obtendrían de manera inmediata. La tendencia continuó hasta 2012, cuando se alcanzaron los 6.278.000 parados. Fue a partir de entonces, esquivado el peligro del rescate de la economía española y recuperada la confianza, cuando el desempleo comenzó a bajar abruptamente.

Mariano Rajoy afirmó entonces que se había pasado el ‘cabo de Hornos’ de la crisis económica en España, y que el rumbo seguía fijo hacia conseguir el objetivo de los 20 millones de empleados en 2019, a razón de 500.000 nuevos empleados anuales. Hay unas elecciones de por medio. ¿Le valdrán a Mariano Rajoy estas cifras para revalidar su puesto de timonel?

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2021   |  www.elimparcial.es