23 de abril de 2021, 1:02:30
Sociedad

CRÓNICA RELIGIOSA


Crónica religiosa. Omella, ya en Barcelona

Rafael Ortega

Ha tomado posesión como nuevo arzobispo de la Ciudad Condal. Por Rafael Ortega


Juan José Omella ha tomado posesión este sábado como nuevo arzobispo de Barcelona, en una ceremonia que se ha desarrollado en la catedral de la Ciudad Condal presidida por el Nuncio Apostólico en España, monseñor Renzo Fratini, y la que ha asistido 59 prelados, que han concelebrado, entre ellos el cardenal arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, Ricardo Blázquez; el cardenal Sistach, ya arzobispo emérito de Barcelona; dos cardenales eméritos; 12 arzobispos; 25 obispos; ocho obispos eméritos; cinco obispos auxiliares; dos abades y un abad emérito, además de dos mil quinientos fieles.

Lo importante es que Omella ya está en Barcelona, que ha querido iniciar su ministerio con una “importante” homilía, pronunciada en castellano y en catalán, en la que ha agradecido al Papa la confianza depositada en su persona y ha dicho que “como Abrahán me he puesto en camino hacia una tierra y hacia una comunidad que tengo que empezar a conocer para poder la amar con todo mi ser. Ese camino quiero hacerlo libre de prejuicios, con un corazón abierto y unos oídos atentos. Y quiero hacerlo guiado de la mano del Señor que es quien nos conoce a todos y nos conduce siempre a todos con su mano amorosa”.

El nuevo arzobispo ha indicado que el cargo que asume al frente de la Archidiócesis es muy grande, pero que no quiere que el miedo se apodere de él, por lo que ha pedido recorrer el camino "codo a codo" con los estamentos de la Iglesia y los fieles barceloneses. También ha afirmado que “evangelizar en la actualidad requiere una conversión y no anclarse en viejos métodos o en ideologías mundanas”, y ha subrayado que los últimos papas han llamado a comprometerse con los más pobres y necesitados. Omella ha recordado que la Iglesia está llamada a salir de sí misma hacia las periferias, tanto geográficas como existenciales, ya que cuando no lo hace “se vuelve autorreferencial y entonces enferma”.

Juan José Omella, que ha sido obispo auxiliar de Zaragoza, y titular de Barbastro-Monzón, Jaca y Huesca y durante los últimos once años y medio de Calahorra y La Calzada-Logroño, es uno de los hombres más próximos al Papa y desde hace meses se esperaba un nombramiento importante para su persona, bien en la Santa Sede o en una destacada diócesis española. Al final Francisco se ha decantado por la archidiócesis de Barcelona, en un momento clave, difícil y complicado para la Iglesia particular, y sobre todo por la situación político catalana. Deseamos lo mejor a Monseñor Omella, que ya está en Barcelona, aunque a algunos les pese.
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