22 de noviembre de 2019, 6:57:45
Deportes

BARCELONA


El Barça ficha a un canterano y le despide cuando se entera que escribió "puta Cataluña"

EL IMPARCIAL

Sergi Guardiola fue despedido cuando el club descubrió tuis de hace dos años. EL IMPARCIAL



Twitter ha refrescado su carácter censor de la realidad con Sergi Guardiola, joven delantero balear, como sujeto pasivo. El punta, ex del Alcorcón, firmó este domingo su contrato como nuevo miembro del filial del Fútbol Club Barcelona. Desembarcaba, pues, en el centro neurálgico por el que cualquier talento incipiente añora ver pulido su futuro en el balompié. Sin embargo, el carácter retroactivo del uso imprudente de las redes sociales ha provocado que, como podría argumentar una larga lista de nombres encabezada por Guillermo Zapata, el traspaso más importante de su carrera deportivo se viera truncado en menos de seis horas.

El club catalán, muy celoso de la conducta de los adolescentes que recluta y alimenta, ha detectado tuis correspondientes a 2013 en los que el goleador mostraba su oposición frontal y ofensiva a la entidad barcelona, antes de un Clásico. "Hala Madrid puta cataluña" proclamaba el imprudente consumidor de la red de redes ante una respuesta de tono similar. De este modo, Guardiola se ha visto en el centro de los focos en esta jornada sin fútbol nacional y de patitas en la calle. Can Barça ha hecho acopio del material electrónico que retrataba la radical postura del deportista, a pesar de los intentos del protagonista por borrar las huellas del asilvestrado pasado, y el sueño de progresión ha quedado deshecho de manera abrupta.

"El FC Barcelona comunica que ha decidido rescindir el contrato que había firmado esta tarde con el jugador Sergi Guardiola, que debía incorporarse al Barça B, después de comprobar que había publicado tuits ofensivos contra el barcelonismo y contra Cataluña", reza el comunicado oficial. El Barça B no se añadirá, entonces, a un currículum que engrosan Jumilla, La Nucía, Ontiniente, Getafe B, Novelda y Eldense.

Tampoco lo hizo en el de Dani Ceballos, la figura de la medular verdiblanca por la que ha suspirado el Real Madrid en diversas ocasiones. El Barcelona descartó la incorporación de su calidad y potencialidad de desarrollo al descubrir comentarios con apariencia de ataque y confrontación al club blaugrana. Y es que la piel de la percepción pública también rige el deporte. Bena cuenta de ello ofrecería, sin remilgos, Salva Ballesta. El delantero auto-declarado como patriota rozó la firma como segundo entrenador de Abel Resino en el Celta de Vigo, pero el sector ultra del equipo gallego -de marcada tendencia antisistema- conformó una oposición abrasiva que frenó la contratación. El conjunto celtiña terminó por desestimar su incorporación en febrero de 2013, autografiando el primer precedente contemporáneo sonado de condicionamiento político en el ámbito de las trasacciones futbolísticas.

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