16 de septiembre de 2019, 12:11:39
Cultura

EL 8 DE ENERO PUBLICÓ SU ÚLTIMO ÁLBUM


Muere David Bowie, 'el hombre que cayó a la Tierra'

EL IMPARCIAL/Efe

El 8 de enero publicó su último álbum.





El 8 de enero, el último disco de David Bowie salió a la venta. Tres días después, el cantante británico ha fallecido a los 69 años recién cumplidos. ★ (pronunciado Blackstar) ha sido el enigmático título elegido para un álbum de despedida que entró en el número 1 de las listas de ventas de Itunes en su primer día de lanzamiento en España.

Blackstar, Tis a pity she was a whore, Lazarus, Sue (or in a season of crime), Girl loves me, Dollar days y I can't give everything away son los temas incluidos en su último disco, de 45 minutos de duración.

Su relación no solo con la música, sino también con el arte, la moda o el compromiso social han hecho de él una de las personalidades de las culturas más relevantes e influyentes. No extraña, por tanto, que hayan sido muchas las voces que han querido recordar el legado del cantante.

Reacciones

"Siempre hizo lo que quería hacer. Y lo quería hacer a su manera y lo quería hacer de la mejor manera. Su muerte no ha sido distinta de su vida: una obra de arte", afirma su amigo personal y productor musical, Tony Visconti, quien describe a su amigo como "un hombre extraordinario, lleno de amor y de vida".

El artista, que popularizó el "glam rock" en los años 70 y 80, falleció "serenamente, rodeado de su familia, tras una valiente batalla de 18 meses contra el cáncer", informó hoy su página de Facebook. Su hijo, el cineasta Duncan Jones, lo confirmaba también en Twitter: "Lamento mucho decir que es verdad".

La modelo Iman, compañera de Bowie en las últimas dos décadas y madre de su hija Alexandria Zahra Jones, reflexionaba el sábado en Twitter. "No somos conscientes del valor de ciertos momentos hasta que se convierten en recuerdos", escribía, para añadir la palabra "elevarse". Y apuntaba: "el combate es real, tanto como Dios".

Dentro y fuera del Reino Unido, el arte y la política han lamentado la pérdida de este "héroe" de la música, cuyo impacto en esa disciplina, pero también en la moda y en el cine, fue "muy profundo", dice la directora de la escuela Raven's Wood de Bromley, Sally Spenser, donde estudió Bowie.

"Los Rolling Stones estamos conmocionados y profundamente tristes de conocer la muerte de nuestro querido amigo David Bowie. Además de ser un hombre maravilloso y amable, era un artista extraordinario y un auténtico original", escribieron en Twitter.

Entre las reacciones más sentidas figura también la del cantante estadounidense Iggy Pop, para quien la amistad de Bowie era "la luz" de su vida. "Nunca conocí a nadie tan brillante", escribe.

La "reina del pop", Madonna, se declaraba "devastada" por la desaparición de un "gran" artista "talentoso", "único". Un "genio" que cambió las reglas de la música, "el hombre que cayó a la Tierra" y que tuvo "la suerte de conocer", apuntaba.

El británico Boy George exclamaba: "¡que día tan triste!", mientras que el batería de Queen, Roger Taylor, como "el más listo y más interesantemente brillante hombre de nuestro tiempo".

Bowie contribuyó a derribar barreras no solo sociales sino también físicas: "Adiós David Bowie. Estás ahora entre los héroes. Gracias por haber ayudado a derribar el muro" de Berlín, escribe en Twitter el Ministerio de Exteriores de Alemania. Era "uno de los nuestro", según el alcalde-gobernador de Berlín, Michael Müller, tras recordar que Bowie residió en la capital alemana en los años 70 y vivió una de sus épocas más creativas.

"Era un maestro de la reinvención", aplaudió en Twitter el primer ministro británico, David Cameron, quien creció "escuchando y viendo al genio", mientras que su homólogo francés, Manuel Valls, despidió en el mismo foro al "artista fuera de serie" que le "hizo vibrar".

Bowie en diez discos


- The Man Who Sold the World (1970): Tras Space Oddity (1967), que contenía la mítica canción homónima en la que La Tierra llamaba al mayor Tom y que estrenó su relación con Tony Visconti como productor, Bowie se planta un vestido para la promoción de este álbum, que contiene las semillas de lo que después vendría desde Marte. Está considerado como el origen del glam-rock.

- Hunky Dory (1971): Aunque solo fuese por la excelente Life on Mars?, habría que reivindicar este disco que ensalzaba a Andy Warhol, Bob Dylan y Lou Reed y que el propio Bowie valora como uno de los más importantes de su carrera. "Voy a ser enorme", pronosticaba el músico en una entrevista de la época.

- The Rise and Fall of Ziggy Stardust and the Spiders from Mars (1972): el trabajo que lo convirtió en una estrella global y en el que apuntaló sus grandes señas de identidad musicales y escenográficas, con toques de ciencia ficción, fue también un torbellino en el que se permitió divagar sobre política, consumo de drogas y exploración sexual.

- Aladdin Sane (1973): Su mirada se posa en EEUU y el fruto de su gira por aquel país como Ziggy Stardust desemboca en las canciones de este disco, el primero concebido como una gran estrella y su primer número 1 en ventas en Reino Unido. Basta decir que es el álbum de la icónica portada del rayo cruzándole el rostro.

- Station to Station (1976): Hasta 1975 no cosechó su primer sencillo número 1 en EEUU, Fame, incluido en Young Americans. El sucesor de este trabajo supuso otro revulsivo, y eso que Bowie estaba entonces sumido en una debacle mental por su adicción a los estupefacientes. Con él creó al adusto "Duque blanco" y marcó la transición del soul al robótico influjo germánico de Kraftwerk.

- Trilogía de Berlín (Low (1977), Heroes (1977) y Lodger (1979): de su colaboración con Brian Eno -no como productor- surgieron estos tres álbumes compuestos y en parte grabados en la zona oeste de la ciudad alemana. Por su ambición están considerados tres de sus álbumes más influyentes, sobre todo para la forja del new wave, el post-punk y la música industrial.

- Let's Dance (1983): "Quiero un hit", dijo Bowie cuando contrató a Nile Rodgers como productor. Dicho y hecho. Como ya había hecho con el previo Scary Monsters (And Super Creeps) (1980), abandonó el carácter experimental de la trilogía berlinesa por un estilo más abierto, desenfadado y bailable. ¿El resultado? Su álbum más vendido, con 7 millones de copias despachadas en todo el mundo.

- The next day (2013): Las no tan acertadas décadas (creativamente hablando) de los 80 y 90 culminaron con el excelente Reality (2003), pero Bowie dejó pasar 10 años antes de sorprender de la noche a la mañana con este disco que estuvo nominado al Mercury Prize y que, sin ser especialmente innovador, ofrecía sólidas composiciones sobre la edad y el amor.
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