20 de noviembre de 2019, 23:14:10
Sociedad

SE FUMA MÁS EN LAS CASAS Y LOS COCHES


Los niños 'tragan' más humo desde que entró en vigor la Ley Antitabaco

EL IMPARCIAL

Se fuma más en los coches y las casas. Por EL IMPARCIAL


La Ley Antitabaco no ha reducido la presencia de humo en el organismo de los niños. Lo sostiene la Universidad de Granada en un estudio, en el que afirma que tras la entrada en vigor de la ley, los españoles "fuman más en sus hogares y en los coches, en presencia de sus hijos, lo que los convierte en fumadores pasivos". Tanto es así que la investigación señala que la mitad de los niños estudiados, un 50,8 por ciento, son fumadores pasivos.

Para llevar a cabo este trabajo, los científicos analizaron el nivel de exposición al humo del tabaco de 118 niños pertenecientes a la cohorte INMA-Granada (del proyecto de investigación Infancia y Medio Ambiente), antes y después de la entrada en vigor de la actual ley antitabaco (Ley 42/2010). Concretamente, los investigadores realizaron una encuesta epidemiológica y midieron los niveles de cotinina (una sustancia derivada de la nicotina que se utiliza como marcador de la exposición al humo del tabaco), en muestras de orina de los niños antes de la entrada en vigor de la ley, en los años 2005-2006, y después de hacerlo, en 2011-2012.

"Los resultados demostraron que, mientras que los niveles de cotinina se han reducido en población adulta no fumadora drásticamente entre 2004 y 2012, la actual Ley Antitabaco no ha supuesto una reducción en los niveles de cotinina en la orina en los niños participantes, aumentando ligeramente, con un valor medio de 8,0 ng/ml en 2005-2006, y de 8,7 ng/ml en 2011-2012", afirma esta universidad.

Riesgos para la salud

Los valores de cotinina analizados se asociaron directamente con el hábito de los padres y demuestra que la casa es una de las principales fuentes de exposición, ya que en los niños expuestos al humo en este medio tenían mayores concentraciones.

“Nuestros resultados indican que la prohibición de fumar en lugares públicos y de trabajo ha trasladado el consumo a lugares privados (hogares y coches), en contra de lo descrito en otros estudios que aseguran que prohibir fumar en bares no hace que aumente el consumo en casa”, apunta la autora principal de este trabajo, Mariana Fernández Cabrera, del departamento de Radiología y Medicina Física de la UGR.

Los investigadores observaron que el número de familias con al menos un miembro fumador se incrementó del 39 por ciento (en 2005-2006) al 50,8 por ciento (en 2011-2012), y lo mismo ocurrió con el número de madres (20,3 por ciento vs. 29,7 por ciento) y/o padres fumadores (33,9 por ciento vs. 39,0 por ciento) en la población de estudio.

“La evidencia científica indica que la exposición al humo del tabaco ambiental es un problema importante de salud pública, especialmente si esta exposición ocurre en poblaciones de susceptibilidad particular como son los niños y las mujeres embarazadas”, indica Fernández. El humo ambiental del tabaco es un riesgo significativo para la salud de los niños pequeños. "El tabaquismo pasivo aumenta, no solo el riesgo de diferentes patologías respiratorias como el asma, sino también de problemas de desarrollo cognitivo y de comportamiento, e incluso se ha relacionado con obesidad y sobrepeso".

La investigadora de la UGR advierte de que son necesarias, por tanto, estrategias más efectivas que reduzcan la exposición al humo del tabaco en población infantil.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es