23 de julio de 2019, 18:39:36
Cultura

NADIE QUIERE LA NOCHE OPTA A 9 PREMIOS GOYA


Coixet, enfadada por el spot de los Goya: "Me tenían que haber pedido permiso"

Laura Crespo

Entrevista a la cineasta catalana, cuyo último trabajo, Nadie quiere la noche, opta a 9 premios Goya. Por L. Crespo


Después de lanzarte a la comedia en tu anterior trabajo, Aprendiendo a conducir, firmas con Nadie quiere la noche una película épica, que arranca como cine de aventuras. ¿Sientes que estás en una etapa, de algún modo, de experimentación?
Cada proyecto ha llevado tantos años, tanta preparación, que no los identifico con la misma época. De hecho, estos dos últimos no están rodados en el mismo año. Pero sí que es verdad que siempre me apetece hacer cosas distintas. Repetirme es algo que me da miedo. Prefiero entrar en territorios inesperados y desconocidos, y me parece que es mucho más interesante y estimulante. Como cineasta es algo que me gusta, igual que me gusta ver películas que a lo mejor no son justamente las que más me gustan de entrada, hay que darle de entrada una oportunidad a propuestas nuevas.

Pero buena parte del público identifica de alguna manera el cine de Isabel Coixet con una cosa muy determinada. ¿Da miedo salir de esa zona de confort que puede defraudar a los amantes de este tipo de cine?
Son cosas que uno piensa a posteriori, no lo piensa en el momento en que lo estás haciendo o en que estás rodando. ¿Defraudar? Creo que las mujeres estamos un poco programadas para el miedo a defraudar, lo que pasa es que eso no te puede paralizar a la hora de hacer cosas. Está claro que hay gente que espera una cosa determinada de mis películas, a veces les doy exactamente lo que quieren y a veces, pues no.

"Repertirme es algo que me da miedo"

¿Sueles leer las críticas y comentarios de tus trabajos?
Sí las leo. Pero cuando empiezo una y veo que va por un camino que me va a destrozar el alma, paro.

El montaje que presentaste en la Berlinale de Nadie quiere la noche, que no es el mismo que el que ha llegado a las salas, recibió, en general, malas valoraciones. ¿Crees que fue injusta la crítica con la cinta?
El montaje último es simplemente que la película es un poco más corta, porque quizás es verdad que era un poco larga, sobre todo para facilitar que se puedan programar sesiones en los cines.
Pienso que ahí hubo una especie de acoso y derribo absolutamente injustificado, pero bueno. He hablado con muchos directores y ese año se cargaron las películas de otros, como Gus Van Sant o Wim Wenders, además de la mía. Decidieron que somos la escoria de la tierra. ¿Qué vamos a hacer? Son cosas que creo que te tienes que tomar bien, les ha pasado a todos los cineastas del mundo. El año pasado en Cannes le pasó a una directora que a mí me gusta mucho, Valerie Donzelli, también destrozaron absolutamente su película. Son cosas que uno tiene que aceptar, apretar los dientes y tirar para adelante, no hay otra. Hombre, ¿qué yo las primeras semanas estuve con una depresión brutal? Sí. Luego se pasa, y eso es bueno. ¿Qué le vamos a hacer? Sobre todo porque son cosas que escapan de tu control.

Después de aquello, ¿son de alguna forma las nominaciones a los Goya un resarcimiento?
Hombre, que te reconozcan tus compañeros es estupendo. Sobre todo porque te das cuenta de que, aunque todo es cuestionable en esta vida, hay ciertos valores de la película que me parecen muy importante que la gente las valore: la interpretación, el maquillaje, la fotografía, el vestuario. Es una película que, o la haces con un grupo de gente con un nivel de exigencia y de talento muy alto o es imposible hacerla.

Creo que las condiciones del rodaje fueron bastante duras y, de hecho, has comentado en alguna ocasión que querías escribir sobre ello pero que aún no estabas preparada. ¿Empiezas a estarlo?
Empiezo a estar más preparada, sí, pero es que fue tremendo. Esta misma mañana se lo estaba contando a alguien y, oyéndome a mí misma pensaba, “esto no es posible”. Tengo como un sentimiento de irrealidad, de pensar “pero ¿qué ha pasado aquí?”

Has celebrado especialmente la nominación de Juliette Binoche a mejor actriz…
Me parece muy generoso por parte de la Academia, que está formada por profesionales de aquí, valorar el trabajo de una actriz de fuera. Es una gran muestra de respeto y de generosidad, de aceptación del talento de alguien que es un icono del cine y que a veces, precisamente por ser un icono, parece que no le hace falta la nominación. Yo sé que a ella le ha hecho una especial ilusión que su trabajo en la película se haya visto valorado por la Academia española.

"En el sector hay un problema de supervivencia"

¿Crees que ese es el camino que ha de tomar la industria del cine? Las colaboraciones internacionales, buscar otros mercados...
Es el camino que está tomando mucha gente de aquí y de otros países europeos. Es la manera de sobrevivir, porque en este momento en el sector hay un problema de supervivencia. Está claro que hay fenómenos nacionales, en nuestro caso, las películas más taquilleras, pero son fenómenos que no se exportan, tienen tal nivel de éxito que no lo necesitan. Los demás, tenemos que estar en el camino de la colaboración, cerca de otras corrientes, de hacer un intercambio con otras cinematografías, creo que es fundamental.

En tus dos últimas películas retratas el choque cultural y el camino a la aceptación del otro. ¿Es algo importante en el momento actual?
Meter a todo el mundo en el mismo saco siempre es peligroso, porque vamos a caer en una injusticia total y nos vamos a perder mucho. Ahora mismo, por ejemplo, el hecho de que quizás algunos de los hombres que han entrado como refugiados hayan participado en los sucesos de Colonia va a repercutir en miles y miles de personas que ni han hecho nada, ni tienen ninguna relación con eso, ni lo aprueban. Está claro que en cada colectivo va a haber siempre gente espantosa, en el colectivo del primer mundo, del tercer mundo, de pueblos en guerra… pero eso no puede hacer que tengamos que rechazar absolutamente a un colectivo. Para mí, la aceptación al otro supone el conocimiento, al menos, de ciertas cosas de su cultura y también pasa por admitir que algunas de las cosas que nosotros damos por sentadas a lo mejor no hay que darlas por sentadas.

Este intercambio y este no dar las cosas por sentadas es la raíz de la relación entre las dos mujeres protagonistas de tu película…
El personaje de Josephine Peary (Juliette Binoche) cree saberlo todo y empieza realmente a saber algo cuando se da cuenta de que no sabe nada.

Es una propuesta valiente poner el peso de la película en un personaje a priori tan desagradable como Josephine Peary…
Está claro que ahí Juliette asumió el riesgo de empezar una película con un personaje absolutamente antipático. Es una persona que tú ves que está metida en su mundo, que por muchas cosas que estén pasando, ella sigue con su idea, con su camino, con su proyecto, sin darse cuenta de las consecuencias de esa decisión.

"Las mujeres, siendo un poco más de la mitad del mundo, tenemos que estar casi justificando que hablemos de la mitad del mundo"

¿Te apetece hablar de las protagonistas femeninas de tus películas o te cansas de que te pregunten?
No sabes lo que me puede aburrir que me pregunten de este tema, lo que pasa es que ya me lo tomo casi a risa. Llega un momento en que te ves a ti misma justificándote por hacer películas en las que las protagonistas son mujeres cuando en realidad no hay que justificarlo, no hay ni que hablarlo, esto es así. Resulta que la protagonista es una mujer. En el caso de Nadie quiere la noche, no es Robert Peary, no es su marido, es ella. ¿Por qué? Pues porque me da la gana, oiga. En Berlín, mucha gente me preguntaba que por qué no hablábamos de él. Me parece tan absurdo todo, pero bueno, es una más de las contradicciones de este mundo en que vivimos, que las mujeres, siendo un poco más de la mitad del mundo, tenemos que estar todo el rato casi justificando que hablemos de la mitad del mundo. Llega un momento, cuando empiezas a oír estas preguntas, que me sale el bostezo más profundo.

En el caso de los premios Goya este año hay paridad en la categoría de mejor dirección: dos hombres y dos mujeres. ¿Vamos en el buen camino o es casualidad?
Creo que es estupendo, es fantástico, pero sí creo que es una casualidad. Si miras el número de películas con nombres de directoras, seguimos siendo cuatro gatos. A veces tengo la sensación de que cuanto más se habla del tema, menos oportunidades hay para las mujeres. Justamente por eso hay que estar siempre como en la lucha. Pero a veces, estamos tan enquistados simplemente en la denuncia de las cuotas que no te queda energía para trabajar.

"Estamos poniendo a directores de programas de de la teletienda a dirigir 2001: Una odisea en el espacio"

Otro tema que igual te da pereza: como catalana, ¿cómo ves la situación en Cataluña? ¿Falta de aceptación al otro? ¿Necesidad de diálogo?
A veces dialogar es muy difícil. Cuando ves esos debates de televisión te das cuenta de que no se sabe dialogar. Para dialogar hay que tener una paciencia sin límites, pero a la vez, mantener la coherencia de las ideas que uno tiene. También hay que tener algo que es muy difícil, un ‘saboir faire’ de elocuencia que a veces desde luego a nuestros políticos les falla. Todo lo demás, no lo sé. Yo es que, de una manera muy inocente, quizás demasiado naif, creo que en este país hacen faltan gestores inteligentes y honestos, y ya está. Creo que no estamos ni siquiera en un problema ideológico sino en un problema de administrar lo que tenemos con justicia, poner a gente preparada en los diferentes ámbitos, gente que sepa realmente de lo que está hablando. Cuando ves que nombran para ciertas especialidades a gente que no tiene ni idea… es como si a mí me dicen que dirija una película de dibujos animados, es que yo no sé cómo hacer animación, así que diría que no. Tengo la sensación de que estamos poniendo a directores de programas de de la teletienda a dirigir 2001: Una odisea en el espacio.

También hay que tener la honestidad de saber decir que no…
A la gente le mola mucho el poder. Y el poder, si no es al servicio de la gente, si no es para hacer que las cosas funcionen, ¿qué sentido tiene? Pues no, a la gente le mola el poder, le mola el privilegio, lo que más. Y veías ahí a Artur Mas, cada declaración era una llamada desesperada pidiendo seguir en su puesto. Y ves a Rajoy, e igual. A todos. Todo esto no tiene sentido. Recordad que si queréis mandar es para que este país funcione, no para otra cosa.

¿Se ha perdido la esencia de la política?
Y mira que es fácil la esencia: que la seguridad social funcione, los organismos, la educación, que todos esos ámbitos, que son al final los que nos interesan para vivir en un lugar determinado, vayan bien, que estén bien organizados, que en la medida de lo posible no se tiren recursos en chorradas.

Y en el sector en el que trabajas, ¿tiene solución lo que le está pasando a la cultura en España?
Para mí la cultura es una cosa y las industrias culturales es otra. La cultura siempre va a existir, porque siempre va a existir gente que ama la cultura y gente que genera contenidos culturales; siempre va a haber gente que pinta, que escribe, que esculpe, que dirige, que baila… Que eso tenga un apoyo desde las instituciones, creo que lo tiene que tener, pero también tiene que ser un apoyo que esté muy medido. Desde luego, un país sin cultura es un país que se va al garete, pero tampoco funciona un país que prima la cultura de una manera en la que se pierden recursos.



Te has convertido en protagonista este año del anuncio de la gala de los Goya. ¿Qué te ha parecido?
Primero, creo que me tenían que haber perdido permiso. Y segundo, el ridículo lo ha hecho mucha más gente que yo. Creo que burlarse de una persona que se queda en blanco es cruel. No voy a hacer nada y, aunque podría, no les voy a meter una demanda, pero no me ha parecido bien. Si me hubieran preguntado, hubiera incluso hasta dicho que sí, pero el hecho de que lancen esto sin preguntarme, sin pedirme permiso, me parece alucinante. Además es una cosa que pasó hace, ¿cuántos años ya? ¿De verdad tienen que remitirse a eso para anunciar la gala? Me parece patético. Me gustaría que alguien se disculpara, sería un detalle. Mi abogado me ha dicho que podríamos hacer algo, pero los juzgados ya están bastante llenos de denuncias chorra. Simplemente, me lo tengo que tragar, como tantas cosas. Ya sé que dirán que está hecho con mucho cariño.

¿Qué esperas para Nadie quiere la noche en los Goya?
Creo que las películas nominadas son todas interesantes. Creo que nos pueden dar el premio en algunas categorías como vestuario, maquillaje, música, seguramente dirección de producción. Quizás mejor película y mejor dirección no, pero yo voy allí a estar con mi equipo y ya está. No sé, es que estas cosas no me quitan el sueño.
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