22 de noviembre de 2019, 21:29:54
Opinion

COSAS VEREDES


Titiriteros...

María Cano


Un juez ahorcado, un policía apuñalado, una monja violada… Cómo han cambiado los cuentos en apenas unos meses. Nadie en su sano juicio puede defender que estas representaciones sean aptas para el público infantil, como tampoco puede serlo una pancarta ensalzando a Eta. ¿Qué pinta en una obra para niños? Ellos no la iban a entender, eso es obvio, luego la finalidad era… ¿provocar?

Objetivo conseguido: dos titiriteros en prisión provisional, una concejala denunciada que no dimite ni es cesada y un lío tremendo por haber enviado a prisión preventiva incondicional a dos de los protagonistas de tan bochornosa gesta.

Es una excusa para que ‘la derecha’ se indigne, reaccione y haga funcionar los resortes de la Justicia con el fin de apuntarles con el dedo por ‘fachas’, extremistas y contrarios a la libertad. Ahora resulta que el debate lo vamos a centrar en la prisión preventiva de estas dos personas y no en lo que han hecho a sabiendas de que sus actos no sólo van contra la Ley, que también, sino contra la ética y la moral. Porque, insisto, los receptores de esas imágenes fueron, en su mayoría, niños. Un juez ahorcado, un policía apuñalado, una monja violada y una pancarta de apoyo a la banda terrorista más sanguinaria de nuestra Historia.

“Puede que fuera de mal gusto”, dice Ada Colau. Qué tibieza maneja cuando le conviene. Habla también de que estos dos pobres inocentes tendrán que lidiar con una “maquinaria mediática sin escrúpulos de una derecha vengativa que no soporta la disidencia y aún menos perder elecciones (…)”. Me debe de fallar alguna conexión neuronal porque estaba convencida de que los inocentes a los que había que defender eran los niños, por un lado, y la sociedad en general, por otro. ¿Qué pasa con la pancarta? “Una torpeza no es un delito”. Pues mire usted, señora Colau, depende. Hay miles de condenados por homicidio, por poner un ejemplo exagerado, que demuestran lo contrario.

Esos titiriteros tendrán que responder por sus actos pero también habrá de hacerlo la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Celia Mayer, la misma que reaccionó de manera fulminante este fin de semana y que ahora pretende echarse atrás y retirar la denuncia que ella misma interpuso. Sabía que la función era para adultos y conocía su contenido. Aún así, la permitió para poner el grito en el cielo este fin de semana y echarse atrás el lunes. Carmena debería ordenar su cese fulminante.

En cuanto a los titiriteros, me parece excesiva la prisión preventiva incondicional, aunque deberán responder por sus actos. Sin excusas.

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