29 de enero de 2020, 10:50:00
Nacional

NINGÚN PARTIDO SE MUESTRA DISPUESTO A CAMBIAR SU VOTO


La segunda votación de investidura, un calco de la primera

EL IMPARCIAL/Efe

Ningún partido dispuesto a cambiar su voto.


El resultado final de la segunda votación para la investidura de Pedro Sánchez será, casi con total seguridad, el mismo que el de la celebrada el pasado miércoles.

Aunque en esta segunda ronda de votos al socialista le bastarían más ‘síes’ que ‘noes’ para ser investido presidente, las posiciones manifestadas en las últimas horas por los diferentes grupos parlamentarios indican que se volverán a repetir los mismos números y Sánchez se quedará con los 130 votos a favor de PSOE y Ciudadanos y el resto del Congreso en contra, lo que suma 219 escaños, si Coalición Canaria volviese a repetir abstención.

Podemos, partido al que los socialistas han intentado convencer y presionar hasta el último momento, jugando con la idea de que si no, estarán votando lo mismo que el PP e impidiendo un gobierno de cambio, ha declarado en diferentes ocasiones y a través de varios miembros del partido la imposibilidad de cambiar su voto, mientras el PSOE mantenga el acuerdo con Ciudadanos. El portavoz de Podemos en el Congreso, Íñigo Errejón, ha reiterado este mismo viernes que volverán a votar ‘no’ en el debate de investidura de Pedro Sánchez y ha pedido al líder socialista que ponga el contador a cero y se atreva a seguir otro "carril" que sí suma.

Ya Pablo Iglesias había declarado anteriormente que la postura de su formación no había variado desde la primera votación, pese al intento de los socialistas de presionar mediante los pactos locales en los que Podemos pudo gobernar gracias al apoyo del PSOE.

El portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban, también ha confirmado este viernes que su partido seguirá votando ‘no’ a Sánchez, reconociendo que es “casi imposible” que se pudiera llegar a algún tipo de acuerdo que hiciese modificar el sentido del voto. Además de no comulgar con el pacto alcanzado con Ciudadanos, el PNV se reafirmó en no apoyar a Sánchez después de que no hablase de Euskadi ni hiciese “ningún guiño” a esta formación en su discurso.

El Partido Popular, que también repetirá en contra de Sánchez en esta segunda votación, ya tiene la vista puesta en el después. La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, ha asegurado este viernes que a partir del próximo lunes se abre una "segunda fase" en la que Rajoy será un "actor activo" ante un Pedro Sánchez que "está fuera de juego" y al que siguen recriminando haberse presentado a la investidura sabiendo que no contaba con los apoyos necesarios, habiendo ocasionado así una “pérdida de tiempo”.

El resto de formaciones que dieron su negativa a Sánchez -IU-UP, DiL, ERC, Bildu, Foro, UPN, Compromís- tampoco modificarán el sentido de su voto a la investidura de Sánchez, por lo que se espera un resultado idéntico al del pasado miércoles.

La sesión

Sánchez dispondrá este viernes de un turno de palabra de diez minutos, y el resto de portavoces, de cinco, tras lo que se producirá la votación, por llamamiento y de viva voz.

Habrá un sorteo para elegir el apellido del diputado por el que comenzará la votación y, a partir de ahí, se seguirá nombrando a los diputados por orden alfabético hasta que los 350 parlamentarios hayan emitido su voto. Tras el inmediato recuento, el presidente del Congreso, Patxi López, dará cuenta del resultado a la Cámara y comunicará los siguientes pasos a seguir marcados por el reglamento.

Y después de otro ‘no’, ¿qué?

De volver a fracasar Sánchez en su investidura, opción casi asegurada salvo sorpresa mayúscula de última hora, se abre un nuevo periodo transitorio en el que el Rey podría volver a llamar a consultas a los líderes políticos para tratar de proponer un nuevo candidato.

Aunque la Constitución no marca qué ocurre en estos casos ni obliga al Rey, se espera que Felipe VI convoque una tercera ronda de consultas con los grupos parlamentarios, posiblemente antes de la Semana Santa.

La primera votación frustrada del pasado miércoles marca ya el calendario electoral en el caso de que ningún candidato logre la mayoría suficiente en los dos próximos meses. Si antes del próximo 2 de mayo nadie consigue ser investido, se disolverán automáticamente las Cortes y se convocarán nuevas elecciones generales.

La ley marca un periodo de 54-60 días desde la convocatoria hasta la jornada electoral, que coinciden exactamente con el domingo 26 de junio, fecha en la que se celebrarían los nuevos comicios generales.
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