8 de diciembre de 2019, 23:27:36
Mundo

CADENA DE ATENTADOS EN BRUSELAS


Otro brutal atentado yihadista en el corazón de Europa

B.M.H.

32 muertos y más de 200 heridos en el ataque a Bruselas. Por B.M.H.


El pánico ha vuelto a apoderarse de Europa. Tras los atentados de París del pasado 13 de noviembre, esta vez ha sido Bruselas donde se ha desatado la barbarie en plena hora punta en el mayor episodio terrorista en la historia reciente del país centroeuropeo.

Al menos dos explosiones se registraron alrededor de las 7.58 de la mañana de este martes en el aeropuerto internacional de Zaventem, situado a tan solo 11 kilómetros del centro de la capital y con un tráfico anual de 23 millones de pasajeros, dejando por el momento el trágico balance de 12 muertos, a los que habría que sumar la veintena que se produjo una hora después en el metro del barrio europeo.

Al parecer, las explosiones, provocadas por terroristas suicidas, según ha confirmado la Fiscalía belga, tuvieron lugar en el hall de facturación de la terminal de salidas, donde las medidas de seguridad todavía son limitadas y cuya estructura se ha visto seriamente afectada. Los artefactos habrían estado, según algunas informaciones, reforzados con clavos para maximizar todo lo posible su carga mortal.

Algunas fuentes mencionadas por la prensa belga hablan de que se escucharon varios disparos y gritos en árabe antes de las detonaciones. Además, la televisión pública belga ha confirmado citando fuentes de la investigación que se ha encontrado en Zaventem un cinturón de explosivos que no habría sido detonado, así como un fusil de asalto kalashnikov.

De hecho, horas después de las explosiones, los artificieros belgas desactivaron una tercera bomba colocada en el aeropuerto pero que no llegó a explotar.
Poco después, alrededor de las 09.12, otro artefacto explosivo estallaba en la estación de metro de Maelbeek, en el distrito donde se encuentran las sedes de las instituciones europeas, dejando un saldo provisional de 20 muertos y un centenar de heridos, entre ellos cuarenta en estado grave o muy grave, según ha declarado el alcalde de la ciudad, Yvan Mayeur.

A través de un comunicado hecho público pasadas las 16.00, Estado Islámico ha reivindicado la autoría del atentado. Aunque se desconoce aún la naturaleza de los explosivos utilizados, las imágenes de los sucesos y la devastación provocada dejan claro que se trataba de componentes de gran potencia.

Mientras, la Policía belga ha llevado a cabo varias operaciones especiales en busca de sospechosos sobre las que ha pedido a los medios de comunicación que no informen hasta que éstas concluyan.

Para reforzar la seguridad y extremar las medidas de precaución, el Ejecutivo belga ha creado una célula de crisis para gestionar la situación y ha aprobado el despliegue de otros 230 soldados en Bruselas, hasta un total de un millar, como apoyo a los efectivos policiales que ya están trabajando en la ciudad desde hace semanas.


Como suele ser habitual en estos casos, a lo largo de la mañana se han repetido las falsas alarmas y las detonaciones controladas de paquetes sospechosos. La Policía ha confirmado el hallazgo de un objeto cerca del Palacio Real belga, en la rue de la Loi, muy cerca también de la estación de metro de Maelbeek y de la oficina del primer ministro Charles Michel, que habría sido detonado por los artificieros. Otros elementos también fueron hallados y neutralizados por los especialistas en la Universidad de Bruselas, evacuada por completo, y en el barrio de Auderghem, al sureste de la capital.

Además, las autoridades locales han cerrado a cal y canto los colegios de la ciudad y han mantenido a los escolares dentro bajo vigilancia policial hasta que se ha podido asegurar su bienestar. Similar medida han adoptado las distintas instituciones europeas y centenares de empresas privadas, que han pedido a sus trabajadores que no abandonasen los edificios hasta que se normalizara la situación.

Algunos usuarios de Twitter han subido fotos a la red social en las que se muestran cómo incluso el servicio público de autobuses y de taxis de la ciudad han estado ayudando a trasladar a los heridos hasta los hospitales más cercanos y hasta el Palacio de Deportes de Bruselas, convertido en centro de acogida provisional.

En España, tanto el Ministerio del Interior como el de Asuntos Exteriores han trabajado en estrecha colaboración con las autoridades belgas y la embajada en Bruselas para poder asegurar que no hubiera ciudadanos españoles entre los fallecidos, extremo confirmado en declaraciones del presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy al Canal 24 horas de TVE. Sin embargo, sí se ha confirmado que cuatro españoles han resultado heridos leves.

Por el momento, las autoridades belgas han declarado el estado de máxima alerta por atentado terrorista, que corresponde al nivel 4, y han decretado tres días de luto oficial. Se han desviado todos los vuelos con destino Bruselas a los aeropuertos de Charleroi y Lieja y durante varias horas se ha interrumpido todo el tráfico ferroviario y las principales estaciones de Bruselas fueron clausuradas. Asimismo, museos, la central nuclear de Tihange, complejos deportivos, centros comerciales, universidades y centros de ocio han sido evacuados a modo preventivo hasta nuevo aviso.

Otras ciudades también han adoptado medidas de seguridad. Nueva York, Londres, París, Copenhague y Fráncfort, entre otras, han reforzado las medidas preventivas temporalmente en los aeropuertos ante posibles atentados terroristas.

Estado Islámico reivindica el atentado


La Radio Televisión pública belga (RTBF) difundió el martes una imagen en la que se observa a tres presuntos sospechosos andando por el aeropuerto de Zaventem. Los tres hombres han sido ya identificados como los hermanos Jalid y Brahim El Bakraui (de negro), que supuestamente se inmolaron en las dos explosiones registradas, y Najim Laachraoui (de blanco, a la derecha), relacionado también con los atentados de París y que no hizo explotar su bomba y huyó del escenario del atentado.


A través de un comunicado difundido por Internet, Estado Islámico ha reivindicado la autoría de los atentados. Este mismo lunes, los servicios secretos belgas alertaron de la posibilidad de un atentado terrorista en el país tras la detención el pasado viernes de Salah Abdeslam, el cerebro de los atentados de París y fugado durante cuatro meses.

Durante años, Bélgica ha sido muy criticado por sus socios europeos por su negativa a compartir información de Inteligencia sobre las actividades yihadistas en su territorio. El país centroeuropeo es uno de los estados donde los yihadistas han logrado reclutar más radicales no retornados, es decir, ciudadanos musulmanes nacidos en Europa que en un momento dado se han radicalizado.

Además, es uno de los países con mayor afluencia de yihadistas de todo el continente y numerosas redes terroristas vinculadas a Al Qaeda y a Estado Islámico han contado y cuentan con comando instalados en ciudades belgas, donde la comunidad musulmana cuenta con auténticos guetos como el de Moleenbek, donde residía Abdeslam.
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