20 de octubre de 2019, 2:30:30
Opinion

COSAS VEREDES


Mario Conde, pillado

María Cano


Mario Conde, pillado

El personaje de Mario Conde es digno de haber sido perfilado por la pluma de uno de los grandes de la Literatura. He sentido un 'deja vu' al leer la prensa esta mañana. Mario Conde, detenido. ¡Pero si ya estuvo en la cárcel! Ahora parece que han aparecido los millones que al parecer se llevó. A estas alturas seguro que pensaba que había cometido el robo perfecto y que era el más listo de su clase. Listo, no sé, pero presuntuoso y poco humilde siempre lo fue.

Tras su salida de prisión, no ha renunciado a una vida lujosa con chófer, coche de lujo, etc., pero, ¡ay, Mario!, te fuiste confiando y ahora dicen que tienen pruebas de que parte de ese dineral ha vuelto poquito a poco desde el extranjero. Y como no te pillaban, presuntamente aumentaste las cantidades y frecuencia de estas repatriaciones monetarias para vivir lo mejor posible los años que te quedan. Tú y los tuyos, porque tus dos hijos han sido detenidos también junto a otras cinco personas de tu confianza. Todo queda en casa, ¿no?

Algunos, de manera inexplicable a ojos del resto de los mortales, se sienten invulnerables, por encima del bien y del mal. Mario Conde es uno de ellos. Sin una gota de saliva derrochada en autocrítica, durante lustros ha desgastado el discurso de su inocencia y de que en realidad no era más que una víctima del sistema. Porque sus ansias políticas eran entendidas como una seria amenaza. Fue aniquilado por miedo, el sacrificio de un inocente... Ahora ese discurso se sostiene con dificultad. Tacita a tacita ha ido llenando la despensa de billetes a través, según los indicios, de una empresa de cosméticos que ha servido de pantalla durante todos estos años en los que ha tenido más de 40 administradores diferentes.

Y la salida de semejante cadáver del armario ha desempolvado también antiguos rencores por sus acciones pasadas. He leído varios artículos recordando algunas de sus peores fechorías, como el sonado 'antenicidio' que ahora no viene a colación. Pero ahí lo dejo. Desconozco cuántos amigos conserva Mario Conde pero es evidente que enemigos, una larga lista.

Y a pesar de todo, Mario Conde no pierde ese aire de superioridad aristocrático y algo diabólico. Si todo esto se prueba, ¿será capaz de seguir mintiendo y defendiendo su inocencia? Seguramente, sí. De momento, todo apunta a que el segundo moroso más importante de España con Hacienda volverá a residir entre rejas. Continuará...
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