23 de mayo de 2019, 17:06:03
Sociedad

180 CIENTÍFICOS PIDEN A LA OMS QUE APLACE O REUBIQUE LA CITA OLÍMPICA


La amenaza del zika planea sobre los Juegos de Río

Laura Crespo

La OMS cree que su cancelación "no alterará la propagación internacional".


La OMS por un lado, una parte importante de la comunidad científica por el otro, y una figura popular como Pau Gasol poniendo el foco en el debate: ¿deberían de suspenderse o retrasarse los Juegos Olímpicos de Río debido a la epidemia de zika? El veterano pivot de la selección española de baloncesto escribió este lunes una carta en el diario El País, en la que cuestionaba su presencia en la cita olímpica en agosto debido a la amenaza que, a su juicio, representa el virus.

El escrito de Gasol llegó después de que la OMS rechazara la propuesta de un grupo de más de 180 científicos -muchos de ellos de gran prestigio internacional- que, a través de una carta abierta enviada a la directora general del organismo, Margaret Chan, con copia al Comité Olímpico Internacional, pedían que los JJOO aplazaran o cambiaran de ubicación "en nombre de la salud pública".

Los científicos demuestran con ejemplos del pasado que los Juegos de Río no son "inevitables" ni "demasiado grandes para caer". Las dos Guerras Mundiales provocaron la cancelación de los Juegos de 1916, 1940 y 1944, destacan, y otros eventos deportivos fueron trasladados por enfermedad, como la Copa Africana de Naciones a causa del ébola o la Copa Mundial Femenina de 2003, que se movió de China a EEUU por una epidemia de SARS (síndrome respiratorio agudo y grave).

La preocupación de los firmantes es "la salud mundial" y ven "un riesgo innecesario" celebrar los juegos, pudiendo atrasarlos o cambiarlos de lugar, exponiendo a los 500.000 turistas extranjeros que se espera que acudan a Brasil durante los Juegos. Esos turistas, advierten, "podrían adquirir esa cepa y volver a casa, a lugares en los que puede llegar a ser endémica".

Los científicos alertan de que "la cepa del virus del zika de Brasil tiene consecuencias médicas más graves de las que se conocían hasta ahora, como, además de la microcefalia, el síndrome de Guillain-Barré, la muerte celular y otras lesiones neurológicas aún sin demostrar pero "biológicamente plausibles".

Además, indican que Río de Janeiro es una de las partes más afectadas de Brasil. Según el Gobierno brasileño, en todo el país hay 120.000 casos probables de zika y 1.300 probados de microcefalia por zika (a parte de otros 3.300 que están siendo investigados), una cifra por encima del nivel histórico de este trastorno neurológico. Río es la segunda ciudad brasileña con mayor número de casos (32.000) y la cuarta en tasa de incidencia (195 casos por cada 100.000 habitantes), lo que demuestra, según los firmantes de la carta, una "transmisión activa" del virus.

Destacan, por último, que los esfuerzos de las autoridades de Río por matar a los mosquitos del zika "no están cumpliendo con las expectativas", de hecho, la transmisión de enfermedades por la picadura de mosquitos ha aumentado en lugar de disminuir", y piden una de manera "imperativa" una "nueva evaluación" basada en la evidencia del zika y en las previsiones de movimiento poblacional debido a los Juegos. Además, señalan que "el sistema sanitario de Río está gravemente debilitado" y es incapaz "de hacer un empuje de último minuto contra el zika" antes de la celebración de los JJOO. De hecho, critican un recorte del 20 por ciento de los recursos para luchar contra la enfermedad e insinúan que, en parte, se debe a la desviación de esfuerzos hacia precisamente los Juegos Olímpicos de este verano.

Los científicos aseguran que sí es posible vencer al mosquito -según cuentan, en la década de 1950 fue totalmente erradicado de Brasil-, de modo que desarrollar los Juegos en presencia de estos insectos portadores del zika es "una elección, no algo necesario", denuncian. "Nos preocupa que la OMS está rechazando estas alternativas a causa de un conflicto de intereses", critica el colectivo, que señala cómo la OMS entró en asociación oficial con el COI a través de un memorando de entendimiento secreto. Según los científicos, el no reconocimiento de este memorando "pone en duda la neutralidad de la OMS".

Insisten, para terminar, en que la OMS debe replantearse la opción de aplazar y/o mover los Juegos, recomendando que convoque un grupo de asesoramiento independiente. Además, insta al COI a desarrollar "un proceso transparente, basado en la evidencia de que la ciencia, la salud pública y el espíritu del deporte son lo primero".

La carta ha sido redactada por los profesores Amir Attaran, de la Universidad de Ottawa; Christopher Gaffney, de la Universidad de Zúrich y Arthur Caplan y Lee Igel, de la Universidad de Nueva York, y suma ya más de 80 firmas de profesionales de todo el mundo.

El 'no' de la OMS

Tras recibir la carta, la OMS difundió un comunicado en el que asegura que "según la evaluación actual de la situación, la cancelación o modificación de la ubicación de los Juegos Olímpicos de 2016 no alterará significativamente la propagación internacional del virus de zika", e indica que "la mejor forma de reducir el riesgo de enfermedad es seguir los consejos de salud pública para viajeros", que pasan, en primer lugar, porque las embarazadas eviten viajar a zonas con transmisión activa del virus, como Brasil. Además, la organización recomienda protegerse de las picaduras de mosquitos mediante el uso de repelentes de insectos y el uso de ropa que cubra la mayor parte posible del cuerpo, practicar sexo más seguro o no tener relaciones sexuales durante su estadía y por lo menos cuatro semanas después de su regreso o evitar visitar zonas empobrecidas y con problemas de hacinamiento, entre otros puntos.

Es cierto que la decisión de la OMS puede apoyarse en opiniones científicas que no comparten la opinión expresada por sus colegas en la carta abierta. El director del Centro de Control de Enfermedades de EEUU, Tom Frieden, considera que "no hay ninguna razón de salud pública para cancelar o retrasar los Juegos”, segúna seguró a los medios. Frieden dice haber estudiado el posible impacto de que viajen tantas personas a una zona de transmisión y cree que esta circunstancia no cambia sustancialmente el riesgo de expansión general del virus. "Viajar a los Juegos representaría menos del 0,25 por ciento de todos los viajes que se realizan a zonas afectadas", explica, por lo que aunque no se celebraran, seguiría exisitiendo un riesgo de expansión del 99,75 por ciento".

Fuera del ámbito sanitario y científico, el presidente del COI, Thomas Bahc, se ha limitado a expresar su "total confianza" en las decisiones de las autoridades sanitarias, una postura en la misma línea de la del Gobierno brasileño y el alcalde de Río.
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