15 de noviembre de 2019, 16:31:38
Mundo

ATRAVIESA SU MOMENTO MÁS BAJO DE POPULARIDAD


El Gobierno de Hollande se hunde en el descrédito

EL IMPARCIAL/Efe

Sólo uno de cada diez franceses apoya al ‘president’.


La impopularidad del presidente de Francia, François Hollande, y del primer ministro, Manuel Valls, ha alcanzado en junio un nuevo récord, indica un sondeo difundido hoy por la cadena "iTélé".

Hollande, según sus cifras, es respaldado solamente por el 11 % de la población, cinco puntos menos que en mayo, y su nivel más bajo desde la elaboración de ese barómetro de YouGov en noviembre de 2012.

El jefe de Estado solo es respaldado por el 3 % de los simpatizantes del partido conservador Los Republicanos, tres puntos menos que el mes anterior, y por el 36 % de socialistas y ecologistas, lo que le supone una caída de cuatro puntos.

En plena contestación contra la reforma laboral, la popularidad de Valls cae ocho puntos y se sitúa en el 14 %. El jefe de Gobierno pierde 12 puntos entre socialistas y ecologistas, hasta un 35 % de opiniones favorables, y gana tres entre los conservadores, hasta el 13 %.

La encuesta apunta que más de un tercio de los franceses creen que el Gobierno está dispuesto a tomar decisiones impopulares si son buenas para el país, y el 26 % estima que "tiene una línea clara, de la que no se mueve".

Contestación social

El primer ministro francés, Manuel Valls, descarta que en su país pueda aparecer un movimiento político al estilo de Podemos porque "la crisis económica y social no es en absoluto del mismo nivel" en Francia que la vivida en España en el nacimiento de ese partido.

"No creo que emerja un movimiento así en Francia", dijo Valls en una entrevista con varios medios internacionales, entre ellos la Agencia EFE, para abordar la complicada situación política en Francia y los desafíos que plantea la celebración de la próxima Eurocopa de fútbol.

El primer ministro aseguró que sigue con interés el movimiento "La Nuit Debout" (La noche en pie), que se ha presentado en Francia como una réplica de los "indignados" españoles del 11-M, pero que no ha llegado a cobrar la misma fuerza.

"Lo que conoció España esos años, todo el debate en torno a la corrupción, no tiene nada que ver con lo que pasa en Francia, donde el modelo social está más bien preservado. Pese a algunos casos, la clase política francesa se comporta bien", señaló Valls.

Sin embargo, Valls llamó la atención sobre la "crisis identitaria y cultural" que vive su país, y que ha propiciado la actual pujanza de la ultraderecha del Frente Nacional de Marine Le Pen.
"Las clases populares, los obreros e incluso los jóvenes en dificultades votan en Francia a la extrema derecha, no a la extrema izquierda", señaló, al tiempo que indicó que "en España vemos bien que la ultraderecha no encuentra un espacio".

Valls, que no tiene previsto viajar a España en la campaña electoral para apoyar a su "amigo" Pedro Sánchez -con quien dice hablar regularmente-, alertó sobre los brotes de violencia que se han registrado al margen de las manifestaciones de "La Nuit Debout", que podrían llevar "a un puñado de individuos" a recrudecer sus ataques.

"Hemos conocido esos fenómenos tras Mayo del 68 en Italia, en Francia o en Alemania, y sabemos qué pueden traer", avisó.

Pese a ello, consideró que "se ha hablado mucho menos en la prensa internacional" de los recientes enfrentamientos vividos entre la policía y los "okupas" en Barcelona que de los incidentes con las fuerzas de seguridad en las protestas contra la reforma laboral francesa: "Comparando, la violencia aquí ha sido mucho menor".

"Y con una policía en Barcelona que ha sido menos apoyada por sus autoridades de lo que lo ha sido aquí", agregó, antes de reconocer con una sonrisa que siempre le gusta hablar de su ciudad natal "aunque sean unos segundos a título personal".

Tranquilidad durante la Eurocopa

Francia estará lista para que los aficionados lleguen "en coche, en avión y en tren" a presenciar la Eurocopa de fútbol, que comienza el próximo 10 de junio, pese al clima de agitación social que vive el país y a la amenaza del terrorismo, dijo hoy el primer ministro, Manuel Valls.

El jefe del Gobierno francés envió un mensaje de tranquilidad a las miles de personas que tienen previsto acudir al evento deportivo o simplemente a hacer turismo a Francia este verano.
"Si sumas la amenaza terrorista a las huelgas, la gente lee los periódicos y dice 'esto es el caos, ya no se puede ir a Francia, no se puede circular, no se puede viajar'", ironizó, antes de enfatizar que quiere "demostrar que un país amenazado por el terrorismo y con un conflicto social es capaz de superar estas pruebas".

Por eso, consideró que "no tiene ningún fundamento" la alerta de viaje emitida por Estados Unidos en la que desaconseja a sus ciudadanos desplazarse a grandes acontecimientos en Europa y especialmente en Francia.

"El mensaje es claro: se puede venir a Francia en coche, en avión y espero que en tren. No quiero mentir, porque aún no hemos cerrado el acuerdo en la SNCF (la compañía estatal ferroviaria), pero no cederé en la reforma laboral porque haya una amenaza de huelga en los trenes", dijo.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es