13 de diciembre de 2019, 7:10:14
Editorial


Terrorismo: amarga lección para Turquía



Aún no hay reivindicación oficial del atentado de Estambul -41 muertos ya y 286 heridos-, aunque todo apunta al Estado Islámico. El país está consternado, como no puede ser de otra manera, y las autoridades hacen lo imposible por identificar a los culpables. Este esfuerzo, lógico y comprensible, contrasta abiertamente con la dubitativa postura que ha mantenido Erdogan a la hora de combatir al ISIS.

Quizá ahora se de cuenta de su catastrófico error. Durante demasiado tiempo, la frontera entre Turquía y Siria ha sido un coladero por el que terroristas de diversas nacionalidades han entrado y salido a su antojo. En más de una ocasión, la comunidad internacional ha pedido a Ankara una mayor implicación, sin conseguir más que insolentes evasivas por parte de Erdogan.

En todo caso, la masacre del atentado de Estambul podría volver a repetirse en cualquier otro país. El terrorismo islamista es un fenómeno global, y como tal debe ser abordado. Por otra parte, sería interesante que la comunidad internacional en su conjunto pidiera explicaciones a las monarquías feudales del Golfo Pérsico -Arabia Saudí y Qatar especialmente- sobre una lacra, la de la financiación del IS, que si se investigase como es debido arrojaría resultados muy incómodos.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es