17 de octubre de 2019, 9:40:41
Opinion

TRIBUNA


Políticos contra electores

Agapito Maestre


Sería un milagro no ir a terceras elecciones. Ciudadanos ha hecho lo correcto, pero no es suficiente. El sistema político no funciona. Está lleno de indocumentados, estultos y corruptos. Nuestros políticos y nuestros partidos no sirven para nada. Tampoco ayudan demasiado los medios de comunicación a traer luz a la oscuridad. Son simples acompañantes de la molicie política. Todo es dejar pasar el tiempo. Palabrería ciega y sin sentido. Rellenar con inmundicias sus vacíos. Los políticos siguen repitiendo las mismas imbecilidades de hace ocho meses y los medios de comunicación bastante tienen con llenar sin ton ni son las páginas de los periódicos y las horas de emisión de radio y televisión. Los dirigentes de los nuevos partidos están confundidos y los líderes de las viejas formaciones políticas reiteran, una y otra vez, sus viejas soflamas para justificarse.

La prueba definitiva del fracaso del sistema político es que ya están planteándose unas terceras elecciones. Tremendo. Está loco de remate quien pretenda resolver, se dice pronto, con otras elecciones algo que tendría que haberse resuelto el día 20 de diciembre de 2015. El pueblo, los ciudadanos, o mejor, los sufridos electores hemos cumplido el 26 de junio. En junio hemos participado más o menos los mismos que fuimos a votar en diciembre del año pasado. El comportamiento de la gente normal ha sido ejemplar. Hemos aguantado a unos “políticos” incapaces de hacer su trabajo. Tienen paralizada la principal institución de la democracia: el Gobierno. Hemos ido con la paciencia del santo Job a las urnas para que conformen un Gobierno. Pero, por favor, si ahora nos piden que volvamos otra vez a las andadas de unos terceros comicios, entenderán que les llamemos inútiles, descerebrados y sacamantecas.

Yo, por supuesto, no iré a votar. Todo tiene un límite. Ríanse de otro, pero yo me quedaré en casa. Soluciones hay ciento para formar un Gobierno, pero si los políticos se empeñan en negarlas, tendremos que despreciarlos, insultarlos y, sobre todo, enfrentarlos con sus contradicciones. La primera y más grave contradicción que los electos el 26 de junio tendrán que resolver es sencilla de formular: ¿el sistema político no funciona porque es inservible o porque ellos son unos idiotas? Cuando solucionen este problemita, entonces iré a votar. Mientras tanto, me quedaré en casa. Yo, como los millones que hemos ido a votar, somos ciudadanos ejemplares, pero los elegidos están demostrando con creces que no están a la altura del sufrido pueblo español. Votaré para que los inhabiliten de por vida para cualquier cargo institucional.

No estamos, como ha dicho Felipe González, ante “un confuso capítulo de la democracia española”, sino ante el final de un sistema político inviable, casi muerto, porque gentes, como el propio González, prefirieron antes negociar y entregarse a los nacionalistas y separatistas que pactar con el partido mayoritario de la oposición… Algo que prosiguió Aznar y llevó hasta la locura Rodríguez Zapatero. Pues en eso sigue el PSOE y todos los demás partidos. Bochornoso.

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