20 de octubre de 2019, 18:43:53
Mundo

SE ESPERA UNA CONCENTRACIÓN MASIVA


Maduro amenaza con reprimir la 'Toma de Caracas'

EL IMPARCIAL/Efe

Crispación ante la marcha convocada por la oposición este jueves.


En la víspera de una multitudinaria marcha a favor de un referendo revocatorio presidencial, el jefe de Estado venezolano, Nicolás Maduro, ordenó capturar a más opositores acusados de preparar violencia para este 1 de septiembre y anunció que evalúa acciones contra el Parlamento, de mayoría antichavista. En cadena obligatoria de radio y televisión, Maduro informó que prepara un decreto para solicitar al Supremo venezolano el levantamiento de la inmunidad parlamentaria, medida que podrá aplicarse a los más de 100 diputados opositores que controlan la Asamblea Nacional desde enero pasado.

El anuncio en cuestión surge un día antes de la denominada "Toma de Caracas", una marcha convocada hace semanas por la alianza de partidos Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para presionar al Poder Electoral por la agenda del referendo que impulsa la oposición para revocar al mandatario venezolano. Esta movilización se ha convertido en el centro de atención en Venezuela puesto que la MUD ha dicho que será el inicio de una agenda de pelea que acabará el día que los ciudadanos voten para revocar o no a Maduro, mientras que el chavismo ha advertido sobre supuestos planes de insurrección.

En este sentido, Maduro dijo que algunos "cabecillas" de los partidos opositores Voluntad Popular y Primero Justicia son los autores de estos planes violentos "para masacrar a su propia gente" y que dentro de la MUD existe, por ello, "angustia". También aseguró que los cuerpos de seguridad están buscando en todo el territorio nacional a varios dirigentes de la MUD que, además de tramar atentados con bombas, planeaban uniformar como militares y policías a sicarios pagados para matar a manifestantes.

Por lo anterior, Maduro afirmó que su Gobierno activará un plan preventivo de paz, del que no ha dado mayores detalles, pero que entrará en vigencia a partir de este jueves hasta que finalice el año, para "tener un remate victorioso". De hecho, durante los últimos días ya ha ordenador la detención de varios miembros de estos grupos opositores.

Mientras tanto, el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) convocó al chavismo a movilizarse también el jueves en Caracas en apoyo al Gobierno, en lo que será el inicio de una serie de actividades de calle en respaldo a Maduro.

La oposición, por su parte, empezó a recibir a decenas de ciudadanos que llegaron a la capital del país provenientes de varios estados y que caminaron distancias de hasta 700 kilómetros para participar en la marcha del jueves. Cuatro personas en sillas de ruedas, más de cien indígenas, dos ciclistas y decenas de jóvenes arribaron a Caracas tras varias horas de trayecto y fueron recibidos con aplausos por dirigentes de la oposición venezolana que les brindaron comida y un lugar para descansar antes de la marcha.

La MUD hizo un último llamado a participar en la Toma de Caracas de manera pacífica, pidió a su militancia vestir de blanco y aseguró que excluirán a quienes se infiltren en la movilización para promover violencia. El secretario general del bloque opositor, Jesús Torrealba, explicó que el fin mayor de esta protesta será demostrar que cuentan con una gran maquinaria para activar a los votantes a revocar a Maduro y exhibir ante el mundo "el tamaño inmenso de la Venezuela que quiere cambio".

La MUD, que marchará desde siete puntos de la capital venezolana, cambió dos de ellos ubicados en el municipio Libertador, gobernado por el oficialismo, para evitar posible confrontación con grupos chavistas, pero conservó un punto en dicha jurisdicción.

Control mediático

Durante la jornada, Primero Justicia, partido en que milita el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, denunció que once de sus miembros que caminaban desde el estado Anzoátegui (este) hacia Caracas fueron detenidos por la Guardia Nacional Bolivariana (policía militarizada, GNB).

Pero no sólo militantes o simpatizantes de la oposición política están en el punto de mira de Maduro. El ente regulador de comunicaciones en Venezuela, el Ministerio de Interior y Justicia y la Defensoría del Pueblo manifestaron que tendrán un rol vigilante durante las manifestaciones de este 1 de septiembre, "un día particularmente especial" a juicio del ombudsman venezolano, Tarek William Saab, quien espera transcurra en paz.

Por el momento, tres periodistas internacionales de Caracol Radio, el periódico francés Le Monde y la radio estadounidense NPR han denuciado que se les ha impedido el acceso al país y que fueron deportados hacia Colombia por incumplir la Ley de Migración vigente en Venezuela.

El reportero de Caracol Radio César Moreno relató en un contacto telefónico desde el aeropuerto de Maiquetía que al llegar al vecino país fueron apartados de la fila de migración y les retuvieron los pasaportes "para investigar la documentación pertinente". "Después de unas dos horas, salieron y nos dijeron que éramos simplemente inadmitidos aquí en Venezuela", detalló Moreno. El periodista leyó apartes de una carta que le fue entregada por las autoridades de Venezuela, en la que le comunican que fue considerado "persona no admisible" por "no cumplir con los requisitos establecidos en el artículo 7 de la Ley de Extranjería y Migración".

"Nos hicieron firmar una copia", agregó Moreno, quien señaló que estaba junto a Marie-Eve Detoeuf, de Le Monde, y John Otis, de NPR. Según indicó, los trasladaron a la sección de salida del aeropuerto y les comunicaron que serán embarcados en un vuelo de la aerolínea colombiana Avianca con destino a Bogotá "a eso de 6.30 de la tarde" hora local (00.30 hora española). Consultado sobre las posibles razones de la decisión de las autoridades de ese país, Moreno aseguró que pese a que habían establecido "contactos" con el Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información de Venezuela, al parecer nunca recibió las cartas de acreditación de los periodistas.

Entre los periodistas también se encontraba el enviado de The Wall Street Journal, explicó Moreno, cuyo ingreso al parecer sí sería autorizado ya que está casado con una ciudadana venezolana. Por su parte, Otis escribió un mensaje en Twitter en el que ironizó sobre la situación al decir que sus informes sobre Venezuela "comenzaron mal: me deportan de vuelta a Colombia".

También fue expulsado del país el periosita estadounidense Jim Wyss, corresponsal del rotativo The Miami Herald en la región andina, que fue detenido este miércoles en Caracas y posteriormente enviado a Panamá. Wyss llegó a Caracas el martes procedente de Bogotá, ciudad en la que reside, para cubrir la movilización opositora. De acuerdo con The Miami Herald, a las 17.21 hora local (00.21 en España) de este miércoles Wyss envío un correo electrónico a la redacción del rotativo con este contenido: "Estoy siendo detenido por inmigración".

Tras no saber nada de él durante horas, el periodista volvió a comunicarse con sus superiores para explicar que las autoridades venezolanas lo estaban expulsando del país en un vuelo hacia Panamá por no tener los papeles en regla. Según el periódico, Wyss ingresó a Venezuela con un visado de periodista con vigencia hasta octubre. Posteriormente, Wyss divulgó unos mensajes en Twitter en los que aseguró que estaba "de camino a casa antes de lo esperado" y dijo que "los agentes venezolanos fueron amables y profesionales dadas las circunstancias".
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es