22 de octubre de 2019, 7:49:57
Editorial


La sentencia del Madrid Arena



La Audiencia Provincial de Madrid sentenciaba ayer a 4 años de cárcel a Miguel Angel Flores, organizador de la trágica fiesta del Madrid Arena. Eran condenados también a penas de prisión -algo menores- los responsables de la seguridad del evento, mientras que los médicos contratados para aquella noche salían absueltos.

Parece, desde luego, poco castigo para una tragedia en la que perdieron la vida 5 jóvenes, y que pudo ser aún peor. Sin embargo, es la máxima condena posible con el actual Código Penal en la mano, lo que vuelve a poner sobre la mesa el endurecimiento de penas para determinados delitos. No se trata de revanchismo, sino de la asunción de responsabilidades por quien incurre en determinados comportamientos; los cuales, por lo demás generan una más que comprensible alarma social.

Por otro lado, tuvieron que morir 5 adolescentes para que el Ayuntamiento tomara cartas en el asunto de las macrofiestas y la seguridad de eventos lúdicos. Ahora los requisitos para obtener una licencia de este tipo son mucho más rigurosos, aunque sigue predominando una sensación de provisionalidad no sólo aquí, sino en lo que se refiere a las licencias de obra, negocio o actividades diversas. Y es, porqué no decirlo, foco de un buen número de corruptelas. Ojalá el caso Madrid Arena sirva al menos para que el control sobre eventos semejantes sea mucho mayor.
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