17 de abril de 2021, 16:25:49
Nacional

SÁBADO ACIAGO EN FERRAZ


Javier Fernández, al frente de una gestora para "coser" el PSOE

EL IMPARCIAL/Efe

El presidente asturiano tiene apenas 20 días para decidir: abstención o urnas.


Fernández, de 68 años, es una de las personas más respetadas del PSOE por su trayectoria en el partido y en el gobierno autonómico, que preside desde mayo de 2012.

El presidente del Principado de Asturias ha defendido que hubiera sido positivo un acuerdo entre el PSOE, Podemos y Ciudadanos para gobernar España, pero al verlo inviable, ha sostenido que las únicas opciones son que el PP siga en el poder al haber sido la lista más votada o ir a unas terceras elecciones.

En los últimos meses, Fernández se ha alejado de la estrategia de Sánchez y se ha alineado con los barones críticos. Es uno de los dirigentes territoriales que más énfasis ha hecho en que el PSOE no puede gobernar con partidos que defienden un referéndum en Cataluña.

Veinte días para decidir: abstención o elecciones

La gestora creada este sábado por el PSOE para llevar las riendas del partido hasta la elección de una nueva dirección deberá decidir en el plazo de una veintena de días si, una vez enterrado el gobierno alternativo que pretendía Pedro Sánchez, permite que gobierne Mariano Rajoy o habrá terceras elecciones.

La dimisión de Sánchez ha dejado por tanto reducidas a dos las posibilidades de futuro existentes ante el bloqueo de la situación política.

Pero las posiciones mantenidas hasta ahora por los barones críticos al ya exsecretario general socialista abren la posibilidad de que Rajoy cuente con apoyos suficientes para obtener la confianza del Parlamento.

El plazo para dilucidar si habrá gobierno o no es el 31 de octubre, ya que esa es la fecha en la que, en caso de no haber logrado nadie su investidura, se convocarán automáticamente las terceras elecciones.

Por tanto, son 30 los días que restan hasta entonces, pero la gestora tendrá que haber tomado su decisión antes, ya que apurar el plazo haría imposible una investidura.

El Rey debería celebrar una ronda de consultas con los representantes de los partidos para conocer si hay posibilidades de que un candidato (Rajoy es ya el único con opciones) pueda superar la investidura y encargarle que lo intente.

No es previsible que la primera semana de octubre pueda celebrarse esa ronda porque el PSOE ha de determinar ahora sus plazos para adoptar una decisión.

Por tanto, al menos hasta la segunda semana de octubre no parece fácil que Felipe VI llame al Palacio de la Zarzuela a los líderes de los partidos, y en esa semana se celebra el miércoles 12 la Fiesta Nacional.

A diferencia de lo que ocurrió en el primer intento de Mariano Rajoy, si hubiera ahora otro, el debate de investidura ya no tendría que iniciarse obligatoriamente en martes. El motivo para elegir ese día tanto en el debate fallido de Rajoy como en el de Sánchez en la breve legislatura pasada, es que de esa forma, si nadie lograba los apoyos necesarios en el plazo de dos meses desde el fracaso en la primera votación, las elecciones, cumpliendo los plazos fijados en la ley, se celebrarían en domingo.

Ahora eso ya no es necesario y el debate podría comenzar cualquier día de la semana. En la primera jornada se conocerían los planes del candidato y en la segunda se votaría. Si no consigue la mayoría absoluta, se volvería a votar 48 horas después y ya bastaría una mayoría simple. Eso es lo que tendría que ocurrir como máximo el 31 de octubre para evitar las terceras elecciones.

Pero la última semana de octubre, en concreto los días 28 y 29, tanto el Rey como el presidente del Gobierno en funciones tienen cita en Cartagena de Indias (Colombia) para participar en la cumbre iberoamericana. En consecuencia, lo lógico sería que, si hubiera debate, no se apuraran tanto las fechas.

Además, en la semana anterior, el 20 y 21 de octubre, Rajoy debería acudir a una reunión del Consejo Europeo en Bruselas.

Los motivos en 1979 y en 2000

La gestora que dirigirá el PSOE tras la marcha del hasta este sábado secretario general, Pedro Sánchez, es la tercera que tiene que hacerse cargo de la dirección del partido desde la vuelta de la democracia, tras las creadas en 1979 y en 2000.

La primera ocasión en la que el PSOE vivió esta situación fue en 1979, tras las elecciones generales de marzo de ese año, en las que los socialistas, unificados con el Partido Socialista Popular (PSP) de Enrique Tierno Galván, lograron 121 escaños.

Su entonces secretario general, Felipe González, planteó remodelar el PSOE y en el XXVIII congreso federal, celebrado en mayo de ese año, propuso que el término "marxista" no siguiera definiendo al partido, propuesta que fue rechazada y aprobada la ponencia del sector crítico, contraria a la suya. Una negativa que motivó la renuncia de González a presentarse a la reelección y que la dirección del partido quedara en manos de una comisión gestora presidida por José Federico de Carvajal.

Las aguas se calmaron con la celebración de un congreso extraordinario en el mes de septiembre, cuando el PSOE eliminó los postulados marxistas alineándose con las tesis de la mayoría de las fuerzas socialistas de Europa occidental.

La segunda ocasión en la que el PSOE estuvo en manos de una gestora fue en marzo del año 2000, tras las elecciones generales en las que el partido obtuvo los peores resultados desde 1979, al pasar de 141 diputados a 125, muy lejos de los 183 escaños que dieron mayoría absoluta al PP.

Un varapalo electoral que llevó a Joaquín Almunia a anunciar su dimisión irrevocable, secundada por toda la Ejecutiva Federal. El Comité Federal nombró entonces una comisión política presidida por Manuel Chaves, que asumió la dirección del partido hasta la celebración del XXXV Congreso.

Además de estas gestoras en el ámbito federal, las agrupaciones regionales, provinciales y locales han vivido situaciones similares.

Durante los últimos días ha habido un intenso debate entre las partes sobre si la dimisión de la mitad de los miembros de la Ejecutiva significaba que este órgano quedaba sin efecto e incluso sobre si a nivel federal se puede crear una gestora.

Según el sector afín a Pedro Sánchez, el artículo 70 de la normativa reguladora del funcionamiento del PSOE, que articula el proceso de formación de una comisión gestora, sólo se refiere a los casos en los que se crea una gestora a nivel municipal, provincial o regional, pero no en el federal.
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