16 de diciembre de 2019, 7:23:25
Editorial


El PP, en el banquillo



Ayer empezaba en la Audiencia Nacional el juicio de la trama Gürtel, con Bárcenas y Correa como principales encausados. En una sala contigua proseguía la vista de las tarjetas “Black” de Bankia, sentando en el banquillo de los acusados a Rodrigo Rato y Miguel Blesa. Coinciden, pues, dos casos de corrupción en sede judicial que afectan directamente al PP y que, por qué no decirlo, tienen cierta relación con el actual panorama de desgobierno.

Gürtel especialmente es el máximo exponente de la corrupción popular -como los ERE son al PSOE-. La dirección del partido, con Rajoy a la cabeza, no fue capaz de detectar -o lo que es peor, sí lo hizo, miró hacia otro lado- una serie de prácticas de todo punto reprobables. En gran medida, el PP perdió ahí a una buena parte de su electorado, ése que le había dado la mayoría absoluta en 2011.

Los populares no han podido gestionar peor este asunto y, en consecuencia, lo han pagado en las urnas. El hecho de que ahora empiece la vista pública será aprovechado por el resto de formaciones políticas para erosionar la imagen de Rajoy, al cual poco margen de maniobra le queda. Hace tiempo –desde los tristemente famosos mensajes a Bárcenas- que el mejor servicio de Rajoy a su partido y a España es dimitir y dar paso a otro dirigente que ninguna relación haya tenido con estas situaciones impresentables, cuando no delictivas.
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