21 de noviembre de 2019, 22:38:30
Cultura

EXPOSICIÓN


Sedimentos, de Cristina Rodrigo, en Madrid a partir del 20 de octubre

EL IMPARCIAL

En la galería Antonio de Suñer.


La artista Cristina Rodrigo expone, a partir del próximo 20 de octubre en la galería Antonio de Suñer (c/ Barquillo 43, Madrid) su obra en la exposición 'Sedimentos'.

Los rojos frescos que incendiaron sus paisajes de hace unos años, aparecen hoy convertidos en vivas tierras de mil matices. Cristina Rodrigo ha trabajado con esmero la tonalidad, la cualidad de esos colores que hoy discurren con destreza y oficio por su obra para consolidar la pintora que prometía ser cuando acaparaba premios con sus primeras propuestas en la Comunidad de Madrid.

Con la abstracción como objetivo, inició sus estudios en Alemania con Christian Jankowski y allí siguió el rastro del neoexpresionismo alemán a través de pintores como Gerhard Ritcher o Katharina Grosse, que marcaron con fuerza sus objetivos, entre los que figura una fuerte voluntad de adquirir personalidad propia.

Y así ha desplazado barreras hacia el fondo, no hacia el fin. Con elegancia evita los telones, la duración o el tiempo. Su obra da la espalda al espectáculo para buscar la trascendencia desde la intimidad. Rechaza tendencias para enfocar la tradición, en una búsqueda de los clásicos que se aprecia cuando traza el movimiento. Sus colores danzan dirigidos por los maestros en una coreografía propia, única y nueva. En su afán de trabajar soportes distintos al cuadrado o al rectángulo, llegó al hexágono que en su obras aparecen componiendo una suerte de pentagrama sobre el que coloca piezas como notas musicales de una melodía constante e infinita, una partitura pictórica excelente cuya ejecución recuerda a Goya, aunque ella pinta hoy.

Esa fuerza que despliega la vincula a una enorme novedad, por sus cuadros deambula un ansia de actualidad, de subsistencia en estos tiempos inundados de propuestas contradictorias y divergentes, invadidas de referentes velados, a veces huecas o cínicas. Cristina Rodrigo muestra oficio con destreza, es ya una pintora con etapas. Su obra se resiste a las etiquetas y nunca cae en la repetición en serie. Ahora vuelve a la Galería Antonio de Suñer, donde presentó su primera exposición individual.
El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es