25 de enero de 2020, 22:36:02
Opinion

Y DIGO YO


¿Se suicida el PSOE?

Javier Cámara


No lo digo yo, lo dice Odón Elorza: “Sigue habiendo una ausencia de autocrítica sobre las causas y los comportamientos irresponsables que han llevado al PSOE al suicidio”.

Que no corren buenos tiempos para el PSOE es evidente. Que todas las noticias que nos llegan de esta formación histórica son malas o peores, también. El problema con los llamados ‘díscolos’, con las sanciones y expulsiones de cargos de responsabilidad, no aporta una buena imagen de los de Ferraz. Tampoco que uno que rompió la disciplina de voto y, por tanto, está señalado, haya reclamado una auditoría independiente que estudie y analice las decisiones que han debilitado la democracia interna del partido en los últimos años.

Y es que esa es la clave, la falta de autocrítica. Si no eres capaz de ver en qué estás fallando, qué no estás haciendo bien, por qué te ha retirado el apoyo la gente, difícilmente vas a solucionar tus problemas de unidad o vas a ser capaz de mantener debates estratégicos serios.

El PSOE sigue ignorando todas las señales que le mandan las encuestas, esas que cada día le otorgan menos intención de voto. Ya ni los medios de comunicación afines ponen paños calientes sobre los sondeos demoscópicos que hunden día sí, día también, a los socialistas. La solución pasa por ver y escuchar. A poco que se atienda a lo que dijo el último estudio del CIS, se encontrarían unos cuantos frentes sobre los que empezar a trabajar.

Así, el barómetro estatal apunta aspectos que la formación socialista no puede pasar por alto, como son, por ejemplo, la bajísima fidelidad de sus votantes o que haya disminuido el apoyo entre los hombres y que no va mucho mejor entre los jóvenes o que se haya perdido el entusiasmo entre los estudiantes y titulados superiores, pero tampoco entre profesionales y cuadros intermedios.

Muchas pistas, muchos datos sobre los que sentarse a buscar soluciones. Porque ignorar que sólo el 55% de los que te votaron en junio volverían a hacerlo ahora es ver pusilánime cómo se agota el crédito. Y esto teniendo en cuenta que ahora sólo votaría PSOE el 17% cuando en junio, que ya fue mal resultado, lo hizo el 22,6%.

Hasta que se celebre el Congreso en el que se aclaren, al menos, los órganos de dirección y sepamos a quién pedir responsabilidades pueden pasar muchas cosas, entre ellas que los delirios autodestructivos de muchos culminen con la aniquilación de parte de la formación.

Muchos expertos dicen que el PSOE ha tocado fondo. ¿Y si se equivocan? ¿Y si todavía puede caer más?

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