19 de octubre de 2019, 4:14:46
Nacional

CONTESTAN A LAS DECLARACIONES DE AZNAR


El PP se defiende de los ataques: se apartó a Barberá para protegerla

EL IMPARCIAL/Efe

"No son los dirigentes del PP, ya está bien", se ha quejado Hernando.


Varios miembros del Partido Popular han salido este jueves al paso de algunas declaraciones vertidas durante la jornada del miércoles a cuenta de la muerte de Rita Barberá, como las de José María Aznar, en las que el expresidente del Gobierno dijo "lamentar" que la senadora haya muerto "apartada" de un partido por el que trabajó toda su vida. El PP se defiende y señala directamente a algunos medios de comunicación.

Así, el portavoz del PP en el Congreso, Rafael Hernando, ha asegurado que en el partido no hay mala conciencia por la muerte de la exalcaldesa y ha afirmado que fue apartada precisamente para evitar su "linchamiento", pero "las hienas siguieron mordiéndola". Hernando ha hecho estas afirmaciones en RNE, donde ha arremetido contra algunos medios de comunicación, especialmente la Sexta y otros que han hecho "seguidismo", por haber convertido a Barberá en "un pimpampum al que golpear permanente", porque "daba audiencia".

"No son los dirigente del PP, no, no,... ya está bien", ha advertido el dirigente popular, que ha llamado a la reflexión a los directivos de esos medios de comunicación, "algunos de los cuales se han llenado los bolsillos gracias a que en sus cadenas de televisión se practica un periodismo de acoso y escrache". Les ha pedido que piensen si tienen la conciencia "limpia y tranquila" y ha subrayado que "el problema hoy es Rita Barberá, mañana puede ser cualquier otra persona".

Según ha lamentado, gracias a esos medios hay quienes viven en el Parlamento del "dolor", el "rencor" y la "infamia", como "los señores de Podemos que han obtenido un gran resultado electoral gracias a estas personas que desde los medios de comunicación hacen programas en los que se estimula la banalización del mal político". Para Hernando, la decisión de Podemos de ausentarse del minuto de silencio por la muerte de la senadora fue "repugnante" y ha manifestado su decepción especialmente con Íñigo Errejón, a quien ayer le dijo que "no tenía ya nada que hablar con él".

En este sentido también se ha expresado el exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, quien ha llamado a hacer una reflexión sobre lo que significa el Estado de derecho, la presunción de inocencia y el secreto de sumario, y ha considerado que "ha habido una auténtica cacería mediática que afectó profundamente" a Rita Barberá.

Margallo, amigo de Barberá y en el punto de mira de los medios desde la noticia de su fallecimiento por unas imágenes en la apertura de las Cortes en las que el exministro se mostró algo frío con ella, se ha mostrado "conmocionado" y han desvelado en una entrevista en Tele 5 que la noche de este martes el diputado valenciano Pedro Agramunt y él habían quedado para cenar con la senadora en Madrid, pero no la pudieron localizar.

También ha señalado que Barberá "renunció a su defensa pública para no perjudicar al PP" y ha desvelado que en septiembre del año pasado, en plena campaña de las elecciones vascas y gallegas, quería dar una rueda de prensa para defenderse y que él mismo le quitó la idea para así no perjudicar al partido. García-Margallo ha explicado que el día de la apertura de las Cortes, el pasado 17 de noviembre, Barberá le reconoció: "Me han quitado todo y ahora quieren quitarme la honorabilidad, que era lo que más le preocupaba a ella. Tenía una enorme sensación de injusticia".

Con respecto a las declaraciones, acusaciones indirectas, de Aznar, ha señalado que Barberá "era mucho más amiga de Rajoy que de Aznar" y ha considerado que palabras como las del expresidente del Gobierno "no ayudan" en un momento en que "dentro del partido hay gente que está ahora arrepintiéndose de algún tipo de declaración fuera de contexto".

También Rafael Catalá, ha asegurado que Barberá decidió abandonar la militancia del PP para tener "más tranquilidad y estar menos bajo los focos mediáticos", con el objetivo de defenderse en los tribunales "con reposo". Aunque el ministro de Justicia no se ha pronunciado explícitamente sobre las declaraciones de Aznar, sí ha dejado claro que, a su juicio, la decisión de Barberá de abandonar la militancia y los cargos en el partido fue suya, porque "buscaba tener algo más de tranquilidad y menos relevancia".

Catalá ha recordado que la senadora fue objeto de una investigación penal que, hasta el momento de su fallecimiento no había arrojado "ninguna conclusión procesal"."Todos los juicios y valoraciones, sin duda, han estado basadas en suposiciones y no en hechos reales", ha reprochado el titular de Justicia para quien esta situación pone de manifiesto la conveniencia de reflexionar sobre la presunción de inocencia y sobre el acortamiento de los procesos judiciales. En su opinión, el caso de Rita Barberá puede ser "una buena llamada" para que se alcance un consenso en el diseño de un sistema procesal "más ágil".

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