19 de octubre de 2019, 4:10:06
Nacional

ASISTIERON UNAS DOS MIL PERSONAS A LA CATEDRAL DE VALENCIA


Aznar y Botella, en el multitudinario funeral de Barberá

Efe

Su sobrina denunció que "la maldad de la condición humana no conoce límites".


El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha pedido en la misa funeral por la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá, celebrada este lunes en la Catedral, "que no se hagan más víctimas, que no se siente a nadie en el banquillo de los medios".

Durante la homilía, en la que ha recordado a la exalcaldesa, fallecida el pasado miércoles, Cañizares ha destacado su "sacrificio total y sin reservas por todos. Que su muerte no siembre división y enfrentamiento, sino la concordia", ha pedido el cardenal, quien ha resaltado además que los medios "deben decir la verdad", porque, de no hacerlo, se correría el riesgo de "destrucción de la sociedad y de España".

"Aprendemos día a día de doña Rita a amar sin límites, a acoger a todos sin excluir a nadie", ha afirmado el arzobispo, que ha rechazado "las mentiras, juicios temerarios, odios y venganzas" y ha considerado que a la exalcaldesa "la fe la unió a Cristo en su pasión y en su condena injusta por los poderes de este mundo".

Por ello, ha manifestado su convencimiento de que Barberá irá "al lugar que el Señor tiene preparado para los justos y honrados" y ha agradecido a los valencianos que hayan "acompañado tan de cerca a su familia en el sufrimiento inesperado". De su gestión, que a su juicio ha dado "tantos y tan provechosos años" a la ciudad de Valencia, ha destacado su carácter "entrañable, generoso e incansable" y su "sacrificio total y sin reservas por todos".

Asimismo, ha pedido que se respete "la dignidad inviolable de toda persona humana" y ha considerado conveniente "el silencio, la reflexión y abrirse a Dios" ante la muerte de la exalcaldesa.

Al término de la misa ha intervenido también una de las sobrinas de Barberá, que ha denunciado que la "maldad de la condición humana no posee límites" y ha lamentado "que cosas como estas ocurran a personas inocentes".

También ha agradecido las muestras de apoyo tanto de los valencianos que han firmado en los libros de condolencias del Ayuntamiento como de los que han dejado "velas y flores" en la puerta de su casa, lo que, ha dicho, le reafirma "en que somos más los que queremos justicia en la sociedad".

"Recordadla como era, feliz, vital y entregada a Valencia y los valencianos", ha pedido a los más de 2.000 asistentes, según cálculos del arzobispado, y ha asegurado que a su tía le habría gustado "ver a su pueblo volcado en ella".

En los primeros bancos de la catedral se encontraba el expresidente del Gobierno José María Aznar; la exalcaldesa de Madrid Ana Botella; el presidente del Senado, Pío García Escudero; el senador del PP Pedro Agramunt Font de Mora; el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues; y los expresidentes de la Generalitat Francisco Camps y Alberto Fabra y de Murcia, José Luis Valcárcel.

En lugares preferentes se encontraban también los exministros José Manuel García-Margallo, Isabel Tocino y Jaime Mayor Oreja, exconsellers como Juan Cotino, María José Catalá, Serafín Castellano, Máximo Buch y Paula Sánchez de León, numerosos concejales del PP durante la etapa de Rita Barberá y dirigentes y exdirigentes del partido.

Además, han asistido a la misa la presidenta del PPCV, Isabel Bonig, y la coordinadora general de la formación, Eva Ortiz, así como el presidente del Partido Popular de la provincia de Alicante, José Císcar.

Los fieles han llenado por completo la Catedral de Valencia, en una misa presidida por el cardenal arzobispo Antonio Cañizares y concelebrada por los obispos auxiliares y una docena de sacerdotes, que estuvieron acompañados por el coro de la catedral, que interpretó piezas de una misa de difuntos.
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