22 de noviembre de 2019, 8:42:45
Deportes

REENCUENTRO EN UNA FINAL DE GRAND SLAM CASI SEIS AÑOS DESPUÉS


Nadal – Federer: la gran rivalidad del tenis que no quiere cerrarse

Javier Nuez

Disputarán este domingo la final del Abierto de Australia. Por Javier Nuez.


Hace casi 13 años, en marzo de 2004, un suizo de 22 años –número uno del mundo desde febrero- se encontraba en tercera ronda del Master 1000 de Miami con un joven español de 17 años que ocupaba el puesto 36 del ránking de la ATP. Con un doble 6-3 que causó sorpresa, Rafa Nadal daba comienzo con un triunfo sobre Roger Federrer a la rivalidad deportiva más grande del tenis.

Desde entonces, los 34 partidos disputados entre ambos -21 de ellos con un título en juego- se han repartido con un balance de 23 a 11 a favor del español. Cada enfrentamiento entre ambos era un acontecimiento en sí mismo, más allá de si el escenario era en medio de un Grand Slam o un ATP 500.

En estos 13 años, lejos de alejarlos, esta serie de duelos ha acercado aún más a estos dos mitos del tenis. En palabras del propio Federer: “No sabría decir si nuestra rivalidad es la rivalidad perfecta”. O como comenta Nadal: “No es bonito que lo diga uno que forma parte de ella, pero a nivel humano nuestra rivalidad es ejemplar”.

Durante muchos años era el himno suizo o el español el que sonaba cuando acababan las finales de los Grand Slam, pero poco a poco, otros jugadores iban entrando en escena. Djokovic y Murray dentro de la pista… y las lesiones fuera de ella.

Así, 2016 terminó, entre otras cosas, siendo el año en el que Rafa Nadal y Roger Federer no se cruzaron en una pista de tenis en la misma temporada por primera vez desde aquel cruce en Miami.

Su último duelo fue en el Torneo de Basilea en octubre de 2015. Y con un Grand Slam en juego, en la final de Roland Garros en 2011. Casi seis años después, con 35 años a la espalda de Federer y 30 en la de Nadal, el Abierto de Australia vuelve a dar una última oportunidad a estos dos genios de la raqueta de levantar al público de sus asientos.

En 2009, sobre el mismo escenario al que saldrán el domingo, ambos protagonizaron una final para el recuerdo, que acabó con victoria de Nadal por 7-5, 3-6, 7-6 (3), 3-6, 6-2 y lágrimas de Federer durante la entrega de premios. “Los partidos más duros fueron la final de Wimbledon de 2008 y la final del Abierto de Australia en 2009”, recordaba el suizo el pasado octubre durante la inauguración de la Rafa Nadal Academy en Mallorca. “Si echo la vista atrás, la de Australia quizás me dolió más porque creo que jugué mejor y quizá fue el mejor partido que hemos jugado nunca”, sentenció el suizo.

Tras dejar atrás lesiones de rodilla y muñeca, respectivamente, Federer y Nadal han entrado en 2017 rejuveneciendo el tenis. Wawrinka y Dimitrov fueron las víctimas de ambos en unas semifinales que se marcharon hasta los cinco sets en cada partido.

El domingo, desde las 09:30 hora española (Eurosport y DMax), el mundo del tenis se cita para gozar de un nuevo duelo entre estos maestros. ¿El último? Una afirmación atrevida tras ver lo demostrado por ambos en este Abierto de Australia. Sea para quien sea el triunfo, como escribió Calderón de la Barca en Amor, honor y poder: “El caer no ha de quitar la gloria del haber subido”.

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