2 de abril de 2020, 17:57:13
Cultura


Emy Sotomayor debutará próximamente en Madrid

Juan José Alonso Millán


Conocí a Emy Sotomayor hace algunos años cuando el productor Juan Ruiz Navarro decidió montar la divertida comedia “Los extremeños se tocan” de Muñoz Seca.

Hubo que hacer un casting para el papel de la Marquesa de Fuenterría y Emy se lo llevó.

Emy, riéndose mucho, recita:

Soy la marquesa de Fuenterría

soy española, soy de Almería,

soy el plus ultra de la elegancia,

hay en mi cuerpo sal y fragancia,

hay en mis ojos luz y alegría…

La obra tuvo un gran éxito en provincias y no llegó a Madrid por culpa del elenco, con veinte actores el productor se asustó y montó una comedia con dos personajes.

Durante los ensayos de Los extremeños… descubrí que Emy había nacido para el teatro porque resultó ser una actriz responsable, profesional, con unas dotes interpretativas extraordinarias y, además, con un par de piernas estupendas.

Todo esto viene a cuento porque coincidimos hace uno días en un taxi, ella se apeaba y yo que iba a cogerlo, decidí no hacerlo cuando me dijo Acompáñame a estirar las piernas mientras me arrastraba a pasear por una calle cercana a su casa esta calle es muy peligrosa continuo diciendo porque la gente va hablando por el móvil, sin mirar lo que se le pone por delante, comentando “En busca del tiempo perdido” de Proust y no se fijan en nada.

Emy nació como todo el mundo, pero mucho más guapa, en Vigo y cuando tuvo edad para trabajar como modelo publicitaria se vino a Madrid y triunfó enseguida. Viajes a Lisboa; Casablanca, para Elite Model; Italia, Costa Rica anunciando diversos productos. La Pasarela Cibeles, etc. Todavía recuerdo su foto, anunciando joyas para el Corte Inglés, en las paradas de los autobuses y a la gente olvidándose de cogerlos embobados mirándola.

Pero lo suyo era el teatro. Y poco después debutó en una función mía “Cacao monumental” donde, además de actuar, cantaba y bailaba maravillosamente.

Emy me dice No sabes lo bien que me viene haberte visto porque tengo una noticia buenísima. La empresa “Karibou Production” me ha contratado para una nueva producción, “Ohlala”, que se estrenará en Madrid el seis de abril, después de hacerlo en Córcega la última semana de marzo y que antes ya se presentó en París en el Folies Bergere, aunque sin mí.

Y de qué se trata, le pregunto.

Es una cosa nueva, una función de circo-cabaret con acróbatas, contorsionistas, bailarines, patinadores, pero sin fieras.

Pues si no hay fieras ¿tú qué papel tienes en todo esto?

Se ríe mucho y me contesta Yo soy la maestra de ceremonias.

¿Y nada más?

Sí, hago un número musical que me están preparando en París.

No me extraña que estés ilusionada porque es un proyecto muy atractivo y que te dará otra oportunidad para demostrar lo buena actriz que eres y lo bien que bailas. Tendrás que irte a París para los ensayos ¿cuándo empiezan?

El nueve de marzo, pero yo me voy el siete porque el ocho me entrevistan en la televisión francesa a las once y media de la mañana.

Y debutáis en Córcega la última semana de marzo y después vienes a Madrid.

Eso es, a Madrid para debutar con “Ohlala” el seis de abril, como te dije, en el Teatro de la Luz Philips Gran Vía.

Mientras esquivamos a los de los móviles, el entusiasmo de Emy iba en aumento; se la veía tan contenta, feliz y en plena forma que muchos transeúntes que estaban ensimismados leyendo a María Moliner en su teléfono lo dejaron para admirar la belleza y la contagiosa alegría de Emy quien, sin darse cuenta de nada y agarrándome por el brazo, siguió diciendo

Y no termina aquí la cosa porque tengo otra noticia igual de importante. Después de “Ohlala” pienso montar una comedia tuya “Juegos de sociedad” ¿Qué te parece?

¿La que estrenó Jesús Puente y Licia Calderón en el Teatro Goya y que después hicieron José María Mompín y Paula Martel y en el cine Manolo Sumers?


Esa misma. La he vuelto a leer y me parece que está en totalmente actual.


Entonces vamos a volver a trabajar juntos. Sólo por eso me parece una gran idea.

Pues primero “Ohlala” y luego hablamos.

Llegamos a la puerta de su casa, yo, contentísimo, me dispongo a acompañarla, pero un fornido portero entrenado en las principales discotecas de Madrid me impide la entrada porque llevo calcetines blancos. Emy hace mutis y yo me quedo pensando que unos “Juegos de sociedad” con ella, no es que sea una buena idea es que es una idea genial.



Juan José ALONSO MILLÁN

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