22 de septiembre de 2021, 17:21:43
Mundo

GANA EL "SÍ" A SU REFORMA CONSTITUCIONAL CON EL 51,4 % DE LOS VOTOS


Erdogan se hace con el poder absoluto en Turquía

EL IMPARCIAL/Efe

El resultado del referéndum sustituye el sistema parlamentario implantado por Atatürk en 1924 por una república presidencial con amplios poderes para Erdogan.


Con el 51,4 por ciento de los votos, el actual presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, logra sacar adelante la reforma constitucional que le entrega el poder casi absoluto de Turquía. La diferencia, de 1,3 millones de votos respecto al "no" se ha producido fuera de las tres grandes ciudades turcas. Estambul, Ankara e Izmin votaron en contra en el referéndum de este domingo.

Dicha reforma elimina el sistema parlamentario instaurado por el fundador de la República de Turquía,, Mustafa Kemal Atatürk, en 1924 y se convierte en un sistema presidencialista que otorga plenos poderes al presidente eliminando la figura del primer ministro. Con el sí del pueblo turco, la reforma entraría en vigor a partir de 2019 y permitirá, entre otras cosas, que Erdogan –de 63 años de edad- pueda ser presidente hasta 2034.

El Consejo de Europa advirtió que el cambio no prevé una clara separación de poderes y este nuevo régimen autoritario debilitaría la democracia en el país.

Y es que, además de la desaparición de la figura del primer ministro –cuyas funciones pasan a ser del presidente-, Erdogan podrá a partir de ahora nombrar ministros y altos cargos sin consultar a la Asamblea. El presidente podrá también dictar decretos ejecutivos sin la aprobación del Parlamento.

Como jefe del Estado, Erdogan podrá nombrar a 4 de los 13 miembros del Consejo Supremo de Jueces y Fiscales, además de tener ya al ministro de Justicia y el secretario de Estado que forman parte también de dicho consejo. También la elección de los rectores de las universidades dependerán del presidente.

A partir de ahora el presidente podrá pertenecer a un partido político –Erdogan tuvo que entregar su carné del partido que fundó, el AKP, cuando fue elegido- y será el vicepresidente y no el presidente de la Asamblea el primer sustituto del Jefe del Estado, elección del cargo y número del mismo que recae exclusivamente en Erdogan.

En las primeras elecciones del nuevo sistema, el 3 de noviembre de 2019, se votará a la vez al Parlamento y al Presidente de la República, por lo que aumentan las posibilidades de que la misma fuerza política gane ambos comicios, que se celebrarán de igual manera cada cinco años.

El mandato presidencial está limitado a dos legislaturas; sin embargo, si durante la segunda se convocan elecciones anticipadas, el contador de la segunda vuelve a cero, por lo que Erdogan podría estar en el poder en lugar de un hipotético 2029 hasta 2034.

La oposición pide un recuento y denuncia manipulación electoral

La oposición turca pedirá un nuevo recuento parcial de las papeletas del referendo, en el que habría ganado el "sí" a la reforma presidencialista, y ha denunciado manipulaciones en la consulta popular.

El Partido Republicano del Pueblo (CHP, socialdemócrata), el mayor de la oposición, que ha hecho campaña contra la reforma, ha denunciado que la Junta Suprema Electora habría beneficiado al "sí". Erdal Aksünger, uno de los portavoz del CHP, declaró a la prensa que su partido impugnará el 37 por ciento de las urnas escrutadas, porque hay "mucha manipulación" y demandará que vuelvan a contabilizarse las papeletas.

La mayor preocupación de la oposición es el comunicado de la Junta Suprema Electoral que a última hora de este domingo permitió dar por válidas en el recuento papeletas no previamente selladas por el equipo de la mesa electoral, lo que abre la puerta, consideran, a manipulaciones.

"Dicen que son válidos papeletas y sobres sin sello oficial. Eso es ilegal. Eso quiere decir que se pueden traer votos de fuera", dijo a los medios el vicepresidente del CHP, Bülent Tezcan.

El "sí" ha vencido en Anatolia y en la región del Mar Negro, bastiones del gubernamental Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP), mientras que el "no" se impuso en Estambul, la costa del Egeo, el Mediterráneo y en las zonas surorientales en las que se concentra la población kurda.

Los partidarios de la reforma sostienen que daría estabilidad al país y mejoraría el crecimiento económico y la seguridad, mientras que la oposición teme que Turquía se convierta en una autocracia debido a los enormes poderes que se atribuiría el presidente.

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