8 de diciembre de 2019, 2:21:37
Deportes

JORNADA 37


Previa de LaLiga. El Sevilla como primer y principal asalto del combate

Diego García

El título, la Europa League y el descenso esperan a sus propietarios. Por Diego García


Este domingo LaLiga 2016-17 se despide del Santiago Bernabéu, quizá, con el partido capital del calendario. "Aún no hemos ganado nada, tenemos que continuar con nuestro trabajo, seguir concentrados con el camino que llevamos hasta ahora y con concentración y la intensidad que metemos a los partidos", avisó Zinedine Zidane en la previa de la visita del herido y hambriento Sevilla de Sampaoli. El lance, que está encuadrado en la resaca de la celebración por la clasificación a la final de la Liga de Campeones, yace revestido de batalla de trinchera y callejón. Porque el cuarto clasificado, que tiene muy difícil alcanzar la tercera plaza (cinco puntos les distancian del Atlético, con sólo seis en juego), pugnará más por el orgullo del estatus construido y disuelto que por lo estadístico. La salida de Monchi y la cacareada fuga del técnico hacia el banquillo de la selección Argentina aliñan un duelo con aires de reivindicación para los hispalenses.

De esta guerra de guerrillas que se plantea han quedado apeados Carvajal, Bale, Pepe (que no se podrá despedir del estadio que le ha acogido durante una década), Sarabia, Escudero, Nasri, Iborra, Ganso, Rami y Mariano. Sí ha escapado a la epidemia de bajas Vitolo, que aterrizará en Chamartín como principal elemento a vigilar por un once merengue en el que no se augura una rotación masiva. "Tenemos dos semanas desde que acabe LaLiga para preparar la final", expuso Zidane en el Calderón, reseñando que el flujo del reparto de descansos podría perder asiduidad ante las tres finales ligueras que se acumulan en una horquilla de siete días. No obstante, Varane, Danilo y Nacho son las principales dudas que afligen al preparador francés. Aunque, demostrada la profundidad de su armario, el compromiso colectivo-táctico y la intensidad de todos volverán a ser los parámetros determinantes de su guión. De hecho, el técnico que consiguió la Undécima para las vitrinas de Concha Espina confesó este sábado que entregaba mucha más importancia a la gestión de las personas que a lo táctico.

Caso contrario es el que caracteriza a Sampaoli. El campeón de América con Chile, que también se maneja de forma excelente en la implantación de una convicción grupal rotunda, tratará de reproducir el estudiado trato de tú a tú que arrodilló a los gigantes antes del palo sufrido en Leicester y del magnetismo que el cansancio y la exigencia de su esquema conllevan al camarín. Su falta de puntería (63 goles anotados por los 96 madridistas) le jugará en contra de nuevo, pero la presión elevada y la verticalidad examinarán, sin duda, al equilibrio del segundo clasificado. La presión pesa, totalmente, sobre los hombros de unas huestes en las que Isco y James podrían intercambiar roles con respecto a la cita de la ribera del Manzanares. Ronaldo, Benzema, Casemiro, Modric y Kroos aparentan titularidad tan indiscutible como el escaso margen de maniobra en que navega un Madrid que sabe que este es el obstáculo más complicado de su calendario.

El líder, por su parte, viaja a Gran Canaria para enfrentar su tensión ambiciosa contra una UD Las Palmas que viaja en pleno desplome de motivación. Cuatro derrotas y un empate en los últimos cinco partidos (goleadas ante Atlético, Athletic y Leganés) retratan la apatía que ha ennegrecido el devenir de un club que se salvó hace tiempo pero al que las apuestas invernales no impulsaron los suficiente para engancharse al tren continental. Ante ese conjunto necesitado de alegrar a su tribuna en la despedida hasta agosto, y ante los focos del mundo, comprobará Luis Enrique el efecto que en los suyos causa ver la Champions por la televisión. Piqué, que ha causado baja, será el único pilar del que no dispondrá el asturiano. Sergi Roberto, Rafinha, Mathieu, Digne y Aleix Vidal tampoco viajaron, pero la estructura básica del libreto será alineada intacta. Con el regreso de los 3 centrales como argucia factible ante la batalla por la posesión que se prevé.

Tampoco puede pinchar el conjunto culé, por lo que el atino de Messi, Neymar -en ebullición- y Suárez resultará trascendental para decidir los tres puntos si la circulación vuelve a desafinar. La endeblez defensiva local y las lagunas tras pérdida del gigante abren ventanas para la bacanal goleadora, con Jesé, Boateng y Halillovic como flechas lanzadas al son de Roque Mesa y Viera. La ausencia de Tana, Vicente Gómez y Dani Castellano no resulta baladí en el congelado devenir del equipo dirigido por Setién. Tienen ante sí la opción de legitimarse tras un marasmo demasiado prolongado, pero no parece sencillo gestar un renacimiento súbito ante Iniesta y compañía. Con los azulgrana obligados a alzar el trofeo liguero para salvar la dignidad del curso.

Por detrás se desatará un nuevo capítulo de la brega por acaparar las plazas de Liga de Campeones y Europa League. En este sentido aparece como único aventajado el Atlético. Los colchoneros sólo necesitan una victoria para sellar su pase directo a la competición más elitista de Viejo Continente, y visitan al arrasado club de Heliópolis. Villarreal, Athletic y Real Sociedad están comprimidos en un intervalo de un punto (63, 62 y 62, respectivamente). Los levantinos recibirán a un Deportivo casi salvado, que hace frontera de la permanencia (cinco puntos por delante del Sporting); los vizcaínos acogerán al burbujeante Leganés (de situación similar a los coruñeses, con un punto más en su haber); y los donostiarras jugarán en Anoeta ante un conjunto que no se juega nada pero que ha sido empujado, por las palabras de su entrenador, a jugarse todo: el, Málaga. Eso sí, todos ellos cuentan con que el Barcelona gane la Copa del Rey y la franja de plazas con derecho a competir en la antigua UEFA se extienda hasta la séptima plaza, quedando los tres clasificados automáticamente.

La lucha por sobrevivir contempla a los dos púgiles mencionados, que todavía respiran con placidez, y al urgido Sporting. Con Osasuna y Granada (nuevo farolillo rojo) descendidos -los rojillos ganaron este sábado a los andaluces en uno de los partidos inocuos adelantados-, los asturianos necesitan una abrupta caída de Leganés y Deportivo y ganar sus dos partidos para salvarse. La carambola a la que se han abocado no es sencilla, pues podrían caer a Segunda este mismo domingo si los dos rivales ganan, pero pasa por vencer al Eibar en Ipurúa. Cierto es que los armeros no han podido completar su sueño de llegar a Europa y ya no tienen anhelos, pero no menos verdadera es el ansia que los vascos pueden sentir por rendir homenaje a la grada que esta temporada les ha llevado en volandas, muy por encima de su jurisdicción.

Por último, el Alavés-Celta, de doloroso reencuentro con la realidad para los vigueses tras su valeroso e histórico desencanto en Manchester, y la victoria que Gayá entregó hoy al Valencia ante el Espanyol en la despedida de Cornellá a esta Liga, completan la trigésimo sexta jornada que, de ninguna manera, decidirá el título.

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