1 de diciembre de 2020, 5:48:51
Deportes

500 MILLAS DE INDIANÁPOLIS


Indy500. La crónica de la aventura emprendida por Fernando Alonso, desde su voz

M. Jones

El piloto asturiano relata la experiencia que le ha devuelto la alegría.


Fernando Alonso concluyó el miércoles en la cuarta posición de la tercera jornada de entrenamientos preparatorios para las 500 Millas de Indianápolis, a 10 días de la disputa del icónico evento. El martes, el asturiano concluiría en la 24 plaza y el lunes, en su estreno y compitiendo contra los noveles, resultó el mejor novato. "Ha sido un día estupendo y he acabado más contento que el primer día que me subí al coche (4 de mayo, en su aterrizaje). Siento que hoy he empezado realmente a pilotar el coche", confesó el lunes, cuando marcó el mejor tiempo de la sesión de introducción al óvalo. "Me he sentido bien, aunque no he podido competir apenas con tráfico. Me preocupaba al meterme en el coche, pero dentro no noté ningún problema. El coche funcionó perfectamente. No hubo problemas ni dramas. Ha sido un día muy positivo y la prioridad es dejar a punto el coche, sentirnos cómodos y aprender", concluyó el piloto de 35 años en la cima del primer entrenamiento oficial, con una media de 356,67 kilómetros por hora.

Un día después, el circuito Indianapolis Motor Speedway que acogerá la edición 101 del segundo evento que le queda al asturiano por conquistar para alcanzar la Triple Corona dio cobijó al primer día de pruebas serias. Su Andretti Autosport, monoplaza con motor Honda y de número 29, completó 117 vueltas, muchas más de las que hizo cualquier otro piloto. Concluyó el 24 con casi todo el pelotón al que se medirá. "Ha sido un día muy positivo y productivo al completar un gran número de vueltas y tener también todo el aprendizaje posible", declaró antes de proclamar que "al final hicimos algunos grupos para correr con tráfico en la pista que me permitió asimilar nueva información para ser mañana mejor corredor en este circuito". Y dejó un adelantamiento del que se regocija una organización excitada por contar con un doble campeón de la Fórmula Uno en la plenitud de su carrera.

"Es una dedicación de 24 horas la que tengo el último mes y medio. Por la mañana, voy al simulador, por las tardes vengo aquí y sigo haciendo vueltas y aprendiendo, que de eso se trata. Y es la primera vez para mí, aprendiendo aquí y allá. En cada vuelta les sigo, lo que hacen, cómo atacan la siguiente esquina o la próxima vuelta, cómo preparan el adelantamiento", confesó, entonces, un legendario nombre que ha desembarcado en Estados Unidos acaparando la atención.

"No hemos juntado toda la información que poseemos porque no hay tiempo para hacerlo, continuamos experimentando en la configuración, experimentando en correr en el tráfico, pero creo que llegaremos bastante bien para la calificación y la carrera", manifestaba el martes Alonso, consciente de lo apretado de la agenda en su caso, ya que ha de emprender un proceso de aclimatación a la categoría radical. Este miércoles, antes de subirse al monoplaza y arrancar su tercer día seguido de entrenamientos, Alonso destacó que "estoy contento, aunque aún no estoy plenamente cómodo. Ayer, gracias al hecho de competir con tráfico, fue una experiencia completamente nueva". "Estuve mucho más cómodo y contento con la posición en la que estamos ahora, pero aún queda mucho por delante. Hay mucho tiempo y muchos entrenamientos. No estoy listo aún", explicó.

La jornada de hoy concluiría con el asturiano en la séptima posición de un día condicionado por las altas temperaturas y las probaturas. Aún así, el piloto de McLaren-Honda en su páramo de Fórmula Uno llegó a marcar una vuelta sensacional, a 353,30 kilómetros por hora. Sólo efectuaría 39 giros en su ejecución trompicada y Ed Carpenter volvería a marcar la pauta con 358,71 kilómetros por hora de media. Y Oriol Serviá, el otro español en liza, no pudo completar una vuelta cronometrada. Sin embargo, el crecimiento exprés de Alonso sigue firme.

Pero el ilusionado nuevo piloto de la fórmula Indy aclaró su objetivo: "Esta es la carrera más grande del mundo, y creo que tener la oportunidad de experimentar este evento es algo a lo que cualquier piloto debería aspirar. Eso es lo principal para mí. Eso y tratar de ganar". "Los coches son muy diferentes a los de la Fórmula Uno. Si has hecho toda tu carrera en la Fórmula Uno, al comienzo sientes que pilotar este coche (Dallara DW12 Honda) no es algo natural porque gira hacia la izquierda por sí mismo", aclaró Alonso esta mañana. "Todavía no estoy preparado", recalcó. Y puede que sea cierto. Y es que el asturiano concibe esta bocanada ambiciosa de aire fresco como una meta a medio plazo. Quiere emular a Graham Hill, el único piloto que ha ganado en el Gran Premio de Mónaco, las 24 Horas de Le Mans y las 500 Millas de Indianápolis.

The Players Tribune, una revista estadounidense que entrega el lápiz y el papel a los deportistas de élite para que expresen lo que sienten con respecto a la actividad que realizan, también ha recogido el testimonio de Alonso en estos días de exótica aventura. "Realmente, me encanta correr. Y por eso el 28 de mayo, en el fin de semana más grande en los deportes de motor, no estaré con mi equipo de Fórmula 1 en el Gran Premio de Mónaco. Estaré en Indianápolis. Compitiendo en el Brickyard. Porque necesito estar ahí. La Indy 500 es uno de los mayores eventos en el deporte. Los pilotos de todo el mundo lo saben. Yo pertenezco a eso, al mundo de las carreras. Porque soy un piloto de carreras. Siempre lo he sido, y siempre lo seré", escribió el español en una columna titulada "¿Por qué voy a correr en el Indy500?". En ese texto, además, repasa su carrera, desde sus inicios. Desde que debutara, cuando era niño, conduciendo un coche que era para su hermana.

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