17 de noviembre de 2019, 3:28:44
Nacional

TRAS CONOCERSE SU PARTICIPACIÓN EN UNA SOCIEDAD 'OFFSHORE' EN PANAMÁ


El fiscal jefe Anticorrupción dura tres meses

Hayda Ramos

Presenta su dimisión al fiscal general del Estado, que cree que Moix no ha cometido "ninguna clase de ilegalidad o irregularidad". Por H. Ramos


Pero la polémica sigue: José Manuel Maza considera que el dimisionario no ha cometido "ninguna clase de ilegalidad o irregularidad, ni siquiera incompatibilidad". Por ello, y según ha reconocido él mismo, ha intentado convencerle para que permaneciera en el cargo, pues considera que "no existen motivos para su cese".

Moix fue designado el pasado 22 de febrero, por lo que apenas ha permanecido tres meses el frente de la Fiscalía Anticorrupción. Su renuncia se produce como consecuencia de la polémica desatada al conocerse su participación en una sociedad offshore radicada en Panamá. La información publicada por Infolibre fue la gota que colmó el vaso del Gobierno, que pasó, en cuestión de horas, de alabar su profesionalidad a enseñarle la puerta de salida.

Mariano Rajoy "sí" confiaba el martes, como él mismo reconoció, pero, solo un día después, Soraya Sáenz de Santamaría y Rafael Catalá cambiaban de estrategia y dejaban poco espacio para las dudas. La vicepresidenta y el ministro de Justicia se encargaban de recordar que corresponde al fiscal general del Estado nombrar y cesar, si procede, a la persona para el cargo que hasta este jueves ostentaba Manuel Moix.

Con ese giro el Ejecutivo le dejaba solo: la oposición en bloque llevaba semanas pidiendo "ejemplaridad" con una salida inmediata, ya fuera por cese o por dimisión. Los problemas en torno al fiscal jefe Anticorrupción se sucedían.

Tanto fue así que él mismo abrió la vía que anunciaba una despedida: "No tengo ningún apego al cargo", declaraba un Moix que también viraba. "Es indudable que calculé mal. No estoy aquí para estar cueste lo que cueste y valga lo que valga, e igual que me han puesto me pueden quitar", reflexionó en sus últimas horas como responsable de la Fiscalía Anticorrupción.

"No puedo obligar a alguien que alega motivos personales a seguir", dice Maza. "Admito su renuncia". Y por ello "en el más breve tiempo posible", y tras consultar al Consejo Fiscal, designará un sustituto. Apenas tres meses ha durado su elegido Moix.


Reacciones: la defensa de Maza aviva la polémica

Las reacciones a una dimisión insistentemente exigida no se han hecho esperar. Todos los partidos, con la única excepción del PP, consideran que la decisión de Moix llega "mal y tarde". Pero la rueda de prensa de Maza ha servido, además, para avivar un fuego que aún parece lejos de extinguirse por la férrea defensa que ha hecho de la labor del dimisionario.

Desde Ciudadanos, su secretario general considera "preocupante" que el fiscal general del Estado estime que no había "ningún motivo" para optar por el cese. "Parece que Moix ha tenido un poco más de sentido común que el fiscal general", según José Manuel Villegas.

El PSOE considera que la historia democrática de España atraviesa "una etapa muy negra", que tiene su reflejo en la "declaración de intenciones" del fiscal general, según Pedro Sánchez, para quien la dimisión "llega tarde y llega mal".

Las críticas también arrecian en Podemos: "Dimite Moix, fiscal offshore pero de conducta intachable según Maza", resume Irene Montero en Twitter. "Moix no llegó por su cuenta a la Fiscalía Anticorrupción. Catalá y Maza deben acompañarle en su dimisión", pide Íñigo Errejón en la red social.

Más duro el discurso de Alberto Garzón, de Izquierda Unida, que dedica tres mensajes: "La dimisión de Moix era necesaria, pero claramente insuficiente. El problema es el PP y cómo pudre la democracia", empieza. "Ya hay que tener poca vergüenza para justificar la dimisión 'por motivos personales' cuando la basura de la corrupción te inunda", sigue. "Tampoco esperaba que justificara su dimisión por ser un mercenario corrupto del PP, claro. Sería demasiada honestidad", concluye.

Valoraciones muy diferentes a las realizadas desde el PP, que habla de Moix como "un gran fiscal, un hombre justo y un hombre de Derecho". Palabras de su portavoz parlamentario, Rafael Hernando, que reconoce, no obstante, que "puede haberse equivocado en algunos casos, como todas las personas nos podemos equivocar".


Moix ya tiene destino... y sustituta provisional

Una vez consumada su salida de la Fiscalía Anticorrupción, Moix vuelve al Tribunal Supremo, donde ejerció como fiscal de la Sala de lo Contencioso-Administrativo desde 2015 hasta su nombramiento del 22 de febrero.

Un movimiento, su dimisión, que acarrea otro: a la espera del sustituto, la teniente fiscal Anticorrupción Belén Suárez asumirá las funciones de manera provisional. Después, Maza decidirá.

El Imparcial.  Todos los derechos reservados.  ®2019   |  www.elimparcial.es